4.8.16

Exposición El Bosco: cuidadín, cuidadín!



Llevo 2 días intentado sacar entradas para esta exposición en el Museo del Prado. En Google busco para reservar la visita  y comprar las entradas y lo primero que me sale es una página llamada musement.com  que me dice que la reserva y entradas son a 16'90 € por persona. Les pregunto varias veces los precios especiales para estudiantes y profesores pero me envían tardíamente un email diciendo que ya me contestarán, porque tienen muchos mensajes pendientes.

Entonces me meto en la web del Museo del Prado donde por fin encuentro un teléfono normal (no un 902) en el que me contestan directamente. Me informan que la entrada para gente con Carnet Joven es gratis, igual que para los profesores. Y las reservo sin problemas.

Podría haber titulado esta entrada como “Sinvergüenzas sueltos” o “Sinvergüenzas sin fronteras”. Porque nuestro país sigue siendo eso: un paraíso de sinvergüenzas y pícaros sin remedio. Del rey (emérito) abajo, ninguno. Pero si hubiese puesto alguno de esos títulos a la entrada  no llamaría la atención de las posibles víctimas de esta estafa, que pagarían casi 17 € por entrada individual, cuando existen opciones más baratas que ocultan en la maraña o “Red”.

Mientras estas cosas sigan ocurriendo este país no tiene arreglo. Como el que el presidente de un partido ultracorrupto siga insistiendo en ser presidente cuando la gran mayoría de ciudadanos no le han votado.

Repito “¡País”!, que diría Forges.

2.8.16

Vinilos vs. Música digital



Los discos de vinilo fueron pasando a la historia tras la aparición de los CDs, luego también heridos de muerte por el formato digital mp3 y los sitios web de música on line como Goear o Grooveshark, donde se podían escuchar gratis álbumes o canciones elegidas. Todo muy fácil y funcional. Incluso remasterizados para mejorar el sonido.

Entremedias hubo un breve intento de recuperar los vinilos incluyendo una versión digital para que los escuchásemos como quisiéramos. Solo compré uno de estos últimos en la, lamentablemente, desaparecida Fuentes Guerra; fue The Velvet Underground & Nico. Un disco excelente que he escuchado menos en digital que en vinilo; con su portada en la que se puede despegar el plátano que ocupa su fondo blanco.

Como me decía un compañero y amigo, lo del cambio del vinilo al CD fue un engaño, un camelo porque, entre otras cosas, con el CD se gasta menos materia prima pero el precio se mantenía. Opinión corroborada por un viejo amigo buen conocedor y amante de la música de nuestra generación.

Y es que, frente a la comodidad y limpieza del CD, o la música digital, sigo echando de menos las carpetas de los vinilos, su tangibilidad, fotos y textos. Además de su leve crepitar cuando se deja caer la aguja sobre ellos. Una aguja que ahora hay que comprar en sitios muy especiales y a precios desorbitados, pero que no deja de tener su encanto a pesar de las rayaduras, que a veces te obligan a poner una moneda de 5 céntimos de euro como antes hacíamos con las de 1 peseta, por ejemplo.

Algo parecido me pasa con los libros digitales. Y eso que dan muchas facilidades, como encontrar palabras rápidamente o guardar citas.

Posiblemente sea un fetichista (o un romántico) y me guste tocar, oler, volver atrás y adelante hacia las páginas cuya esquina he doblado (muchas) porque tienen pasajes interesantes. Igual que el tacto o su olor de imprenta.

No me importa mucho tener que levantarme cada 20 minutos para darle la vuelta al vinilo, con lo fácil que es escucharlo de un tirón en digital; o escuchar varios álbumes seguidos sin dejar la poltrona y no como “antiguamente”, cuando el máximo lujo era tener un plato de tocadiscos que te permitía apilar varios discos para tu comodidad que iban cayendo y reproduciéndose automáticamente. 

Y ahora, recurro a uno u otro sistema según lo que esté haciendo, por comodidad o por gusto. El vinilo tiene su ritual y es para disfrutar el momento. Lo digital es para salir del paso, para rellenar el tiempo por necesidad. Necesidad y urgencia frente a goce sin prisas.

Mientras escribo esto oigo el Rock & Roll Animal de Lou Reed. En vinilo.

¡Qué le vamos a hacer!


8.7.16

DOS LIBROS Y UN CONCIERTO



Durante algunos días, a caballo entre el final de curso y el comienzo de las “vacaciones”, he podido acometer dos tareas que tenía pendientes. La primera terminar de subrayar el libro del amigo Monterroso Lo que la verdad importa de la Córdoba romana, que ya comenté durante su presentación en mayo (y es que no me gusta dejar de subrayar las obras que leo y sus frases o fragmentos que más me gustan o llaman la atención).

Y también lo hice con la de Francisco S. Márquez Córdoba de la bicicleta a la vespa, en la que hace un ameno recorrido por la Córdoba de los años 50 del pasado siglo. En ambos hecho de menos un índice de nombres y lugares que me parece tan fácil de hacer en estos tiempos de la avanzada informática. 

De éste último autor estoy acabando su también (relativamente reciente) obra Córdoba insólita. En ella, y desde mi punto de vista, dedica demasiados epígrafes a las cuestiones religiosas. Y tal vez peca un tanto de falta de actualización sobre algunos datos; claro que en su defensa es imprescindible aducir que 1ª edición es de 2009 y yo he leído la 2ª, algo posterior... Tanto corre el tiempo y las cosas en esta Córdoba de 2016. De ésta última  me alegra su bibliografía, que recoge  fuentes informativas de gran valor para conocer la historia de nuestra ciudad.

Del concierto, solo señalar que su autor Santiago Auserón, (líder de los ex Radio Futura), cantó acompañado de la Orquesta de Córdoba, cuya interpretación fue impecable. El evento se encuadraba dentro del Festival de la Guitarra 2016 y tuvo lugar en un Gran Teatro rebosante de público. Personalmente me agradó el concierto (¡la música sienta tan bien!, aunque su imitación de Robert Palmer o Robbie Williams, vestido de smoking me decepcionó; al igual que al adolescente hijo de unos simpáticos australianos con los que compartimos platea. Y eso que el chaval, muy educado, aplaudió cada canción. Seguramente esperaba -como yo- un concierto de rock y se encontró con un largo concierto de casi dos horas, sin descanso y a “palo seco”. Un concierto en que las prolongadas florituras de la orquesta (o sus “arreglos”) dieron como resultado el que en algunos momentos dudase si me encontraba en una interpretación  “pop” de los Carmina Burana o entre alguna sinfonía de Vivaldi interrumpida por las voz del cantante. Quién por cierto, aunque la mantiene muy bien, fue ahogada por la orquesta. Y que, sobre todo el la primera parte, me pareció muy engolado en su traje y movimientos, perdiendo la “garra” o la fuerza de sus canciones en Radio Futura o Juan Perro.

Con guiños a la zarzuela, la música andalusí, Cosmopoética o Córdoba (de la que me gustó el que dijera que sus esculturas públicas no son de políticos, sino poetas y pensadores) y un público muy efusivo en sus aplausos, sin embargo no consiguió convencerme de esta que parece ser su nueva etapa.

14.5.16

LO QUE DE VERDAD IMPORTA DE LA CÓRDOBA ROMANA (libro)




Hoy he asistido en la Librería Luque a la presentación del último libro del amigo Alberto Monterroso titulado Lo que de verdad importa de la Córdoba romana. La obra, con un estilo ameno y lenguaje asequible a cualquier persona, recopila y profundiza en la importancia de la Córdoba romana que tanto está defendiendo razonadamente su autor desde su primera novela histórica (El emperador impasible). Y aunque no me he podido quedar hasta el final (he de corregir numerosos y extensos exámenes de 2º de Bachillerato), me ha llamado la atención su propuesta de Córdoba como "ciudad de las 4 culturas", ahora que otras ciudades se reclaman como "ciudades de las 3 culturas" (musulmana, cristiana y judía). La presentación, muy amena, como si de una entrevista se tratara, ha corrido a cargo del también profesor y conocido Antonio González Carrillo. El libro consta de 121 páginas con algunas ilustraciones sobre algunos de los personajes tratados y está editado por CordobaLibros.

16.4.16

Presentación del blog AL-ANDALUS, ARQUEOLOGÍA E HISTORIA



Hoy he acudido a la presentación del blog AL-ANDALUS, ARQUEOLOGÍA E HISTORIA en la Biblioteca Viva de Al-Andalus (Casa del Bailío). Y lo he hecho no solo porque el tema me interesa, sino porque su presentador, hasta hoy, era un ciberamigo que al fin he podido conocer en persona.

La presentación ha corrido a cargo de la doctora Mª Jesús Viguera (Universidad Complutense de Madrid y Real Academia de la Historia) y de José Luis García Clavero, profesor del IES MAIMÓNIDES. En la charla han participado mi ciberamigo Alejandro Pérez Órdoñez  y el fotógrafo del blog, Rafael Galán García .

Ha sido amena y bien ilustrada. Me ha sorprendido gratamente la numerosa asistencia de adolescentes estudiantes del IES MAIMÓNIDES. Sobre todo tratándose de un sábado por la tarde, fuera del horario lectivo.

Alejandro ha expuesto con lenguaje asequible la influencia de Al-Andalus en gran parte del territorio peninsular. No en vano esta civilización estuvo presente en la “piel de toro” más de 7 siglos y ha dejado profunda huella en nuestro arte, nuestras costumbres y nuestra lengua (más de 3.000 palabras). Y eso en un día que ando preparando una ficha de trabajo para alumnado de 2º de ESO bilingüe sobre las matemáticas y Al-Andalus. La exposición oral ha ido acompañada de las magníficas fotos de Rafael Galán en las que se ilustraba sobre la herencia hispano-musulmana desde Tarifa hasta Zaragoza, pasando por Ronda, Granada, Córdoba (of course) o Toledo.

Estoy convencido de que es importante para los cordobeses, y otros interesados en esta importante etapa de nuestra historia seguir el blog: “Al-Andalus, Arqueología e Historia”. Así como seguir su página en Facebook.

Se trata de una iniciativa particular, hecha a partir de trabajo desinteresado y sin ningún tipo de ayuda institucional. 

Un proyecto loable. 

6.9.15

DESPEDIDAS II (4º B - 2015)



La verdad es que no sé bien como empezar. La última clase con ellos (o penúltima, que ya no recuerdo bien) fue sorprendente. No me esperaba tal cosa. Era una despedida después de 4 años juntos en los que les había impartido las clases bilingües de Ciencias Sociales (Geografía e Historia). Cuatro años muy agradables en los que cada día me mostraban su educación, respeto  y (creo) cariño. Y eso no quita las (escasas) veces en que hube de reprenderles, menos colectivamente que de forma individual, debido a mi papel de adulto y profesor. Sin embargo, en esa grata despedida de ellas y ellos, en su comprensión, obviaron esos problemas puntuales y solo resaltaron lo bueno. 

Su regalo, en esa última sesión fue doble: libros y palabras dirigidos a mí por todos y cada uno de ellos y ellas. Los libros versaban sobre mi escultor favorito: Bernini. Un regalo “bilingüe” que por sus excelentes ediciones debió costarles una fortuna. Pero, sin desdeñar ese esfuerzo económico, lo mejor fueron las palabras que me dirigieron y que, por razones de intimidad, pudor y modestia no voy a reproducir aquí, aunque siempre resonarán en mi corazón. Todo lo que hicieron supera amplia y generosamente la idea que tiene la sociedad en general sobre los profesores, a los que se les recriminan sus vacaciones y otros tópicos. Que te valoren como persona y como profesional es la máxima retribución de un profesor; sobre todo los tiempos que corren.

Cuando me entregaron su obsequio se me hizo un nudo en la garganta; no sé si lo percibieron, pero sin duda tuve que improvisar unas palabras; palabras que no recuerdo exactamente, pero que fueron sinceras aunque no sé si completas para todo lo que quería decirles. De modo que este escrito trata en parte de rememorarlas o suplir las carencias de mi discurso en esa ocasión. 

Afortunadamente he tenido buenos grupos el curso pasado (2014-15); gente interesante, amable e inteligente, con los que ya había convivido (larga y agradablemente) durante 3 años (como el 3º A y el B), o los nuevos de 2º A y B, cuyo  interés y cariño a lo largo de curso acabaron por eliminar sus reticencias iniciales (me parece) ante un profesor nuevo para ellos. Para nada este escrito trata de quitarles importancia para mí. Es más, lamento enormemente que el próximo curso no pueda “disfrutar” de estos grupos “gracias” a la absurda norma de la Junta de Andalucía que no me permitirá impartirles clase por tener solo el B-1, pero que sin embargo si permite y obliga a dar Música (de la cual no tengo ni idea) al igual que otras materias “afines” como Francés, Economía, Informática, etc. como otras veces me he visto obligado a impartir.

En fin, y volviendo a mi 4º B, he de precisar que jamás, jamás, he tenido unas clases tan agradables a última hora (1:45 a 2:45) como con este grupo. Y era los lunes y los viernes, hora esta última (por razones obvias) horrorosa para cualquier profesor y alumnado.

Los viernes instituimos las sesiones “musicales”, que hubieran resultado impensables sin la esforzada y desinteresada colaboración del profesor de Música e imponderable amigo Alberto Rubio. Sus videos en Youtube elaborados expresamente para estas sesiones, que los alumnos exigían en tales días y que combinaban música e imágenes de cada una de las épocas que estábamos estudiando. Cuando se agotaba este recurso, vimos películas alusivas a la época (Mª Antonieta de S. Coppola para la Revolución Francesa, Senderos de gloria para la I Guerra Mundial o El reino del mal para el nazismo y la II Guerra Mundial…)

Y todo ello adobado por la discreta pero determinante presencia de nuestra lectora Rebecca Turley, que nos acompañaba los miércoles a 1ª hora y cuyas excelentes aportaciones con vídeos didácticos en inglés, me impulsaron a hacer un “deplorable” (creo) rap sobre la Gran Guerra, e incluso a hacer cantar a toda la clase (gozosamente) otro sobre la Gran Depresión

En resumen, un grupo que, repito, ha sido para mí de muchas satisfacciones profesionales y, sobre todo, humanas. Y esto en un año que en lo personal ha sido muy duro para mí.

Y desde aquí quiero agradecerles sus muestras de aprecio.

Les deseo y auguro un gran futuro. No les olvidaré jamás (a ninguno de ellas y ellos).

P.S.: Sin duda (me di cuenta después) que en esta despedida colaboraron otros profesores a los que agradezco muy sinceramente su generosa dedicación. 



24.8.15

Benalmádena-Torrox-Nerja (2015)


Calle de Torrox

Mi semana de viaje, en gran parte recordatorio del que hice hace casi 40 años, comenzó en Benalmádena junto a buenos amigos. Recuerdo mi viaje a esta localidad malagueña cuando mi hermano Pepe y yo fuimos al Tívoli gracias al transporte gratuito que nos ofreció el amigo y compañero de oficina Fernando París. Dormimos en su coche. Y una noche de ese verano de 1974 o 1975, con 17 o 18 años (no recuerdo con exactitud) vimos un anuncio que indicaba “Aquarius”, y como nunca habíamos visto ese tipo de zoo de peces, nos lanzamos en su búsqueda. Al final, y después de recorrer calles desiertas de lo que parecía una urbanización, nos dimos cuenta de que el tal Aquarius no era sino un edificio de que formaba parte de un complejo urbanístico con nombres de signos del zodiaco.

Esta vez no he buscado tal construcción, entre otras cosas porque Benalmádena-Costa ha crecido mucho desde entonces. Tampoco he vuelto a visitar el parque de atracciones Tívoli, que tampoco me atrae, visto lo visto, como me ocurrió con su casa matriz de Copenhague.

El apartamento del amigo que me hospedó allí resulta muy agradable y luminoso, todo rodeado de un jardín con piscina y edificaciones de baja altura con muchas zonas verdes y arbolado. Allí hablamos de libros, filosofía y recuerdos. Dimos paseos y llegamos hasta Puerto Marina, donde comimos en buen restaurante italiano a la vista de muchos barcos, atracados o saliendo y entrando al embarcadero rodeado de edificios que se pueden calificar de “sandokanianos” por su pretenciosa estética ecléctica y pseudo-gaudiniana. Un verdadero homenaje al mal gusto.

Dos días después partí para seguir mi itinerario recordatorio. Me alojé en Torrox-pueblo, dónde, por el precio del hotel y su situación estratégica, creí que era ideal para mis fines.

El pueblo me pareció estupendo: bonito y limpio. Y el hotel rural (Al Andalus), gestionado desde hacía poco tiempo por una familia holandesa (creo), resultaba muy agradable. La pulcra localidad estaba ornamentada en algunas fachadas por azulejos que rememoraban su historia, además de señales que indicaban que forma parte de la “Ruta de Almanzor”, cuya existencia desconocía.

Ruta de Almanzor

Todo allí era tranquilidad, dónde parece haber una numerosa colonia de alemanes. Me chocó el que los nativos no te saludasen por las solitarias calles mientras sí lo hacían los extranjeros. En algunas tiendas de comestibles vendían higos chumbos (había muchas chumberas en los campos de los alrededores) y una vendedora ofreció uno gratis para degustarlo. Al verla pelarlo a mano, sin guantes, le pregunté si no pinchaba y me rebeló que sometidos al agua no lo hacían. Vi también una casa antigua  cercana al hotel (que lamentablemente no fotografié) dónde se ofrecían libros gratis en varios idiomas; me hubiera gustado charlar con quien la regentaba, pero la flojera que me dominaba esos días lo impidieron. Creo que pesó más mi necesidad de reposo o de liberarme de obligaciones.

En la plaza principal del pueblo, donde se encontraba su ayuntamiento, fue donde comí la mayoría de las veces, a pesar de que las sombrillas de las 4 o 5 terrazas no mitigaban suficientemente el sofocante calor (corroborado por los chinos de un bazar cercano que, para sorpresa mía entablaron conversación preguntándome de donde venía y al responderles me contestaron que habían trabajado en Córdoba y sabían de su calor). En fin, una “plaza dura” de esas que tanto se llevan ahora en Andalucía y en la que el segundo día empezaron a colocar unas estructuras de las que colgaron multitud de paraguas de diversos colores (algo parecido a los que se hizo en la calle Imágenes de Córdoba hace pocos años). Preguntando a los lugareños sobre el objetivo de la instalación, muchos titubearon y mientras unos decían que se trataba de una decisión del nuevo alcalde, otros opinaban que se trataba de darle color y sombra a la plaza. Fue curioso cuando estaba comiendo en la plaza y se levantó un  vendaval (de aire caliente, eso sí, y cayeron algunos paraguas al suelo, de modo que algunos nativos presentes se lanzaron a recoger esos paraguas como trofeo… incluso estuve tentado de comprarles alguno de ellos como recuerdo!…)

Almanzor entre sombrillas

En la misma plaza había dos esculturas: una dedicada al “Miguero” (que se me olvidó fotografiar) y otra a Almanzor. Por curiosidad pedí para comer uno de los días “migas de Torrox”, pero no fueron gran cosa; eran sosas y parecían grumos de harina cocidos y/o poco fritos adobados con poco chorizo y unos gajos de naranja. Los camareros de aquellas terrazas pecaban de una gran desidia y me dio la impresión de que hablaban más como los “granaínos” que como malagueños. Su desánimo, su fastidio en servirte, me recordó a los hosteleros almerienses y, sobre todo, a nuestra primera estancia en Las Alpujarras (Pitres) en los años 80, donde cada vez que solicitábamos una compra o un servicio todos se excusaban diciendo que ellos no se dedicaban realmente a “eso”. 

La visita a las cuevas de Nerja (otro de los objetivos de rememoración) resultó un fracaso, pues había una larga cola (casi de 1 hora) a pleno sol y con el calor reinante. Así que renuncié y me encaminé a Nerja para visitar el Balcón de Europa, del que tan gratos recuerdos guardaba.  El Balcón parecía no haber cambiado, con excelentes vistas a las estupendas calas de la localidad, aunque como novedad habían incorporado una escultura (de esas junto a las cuales las gentes gustan de fotografiarse) de Alfonso XII, quien visitó el lugar en 1885 y le dio nombre. El paseo o explanada junto al Balcón sigue siendo muy agradable, con muchas terrazas en una de las cuales, con ventiladores pulverizando agua, disfruté de una merecida cerveza. El casco antiguo lo encontré extenso y agradable, limpio y con calles entoldadas de triángulos blancos y muchas tiendas de todo tipo. La odisea fue el volver a encontrar el aparcamiento donde dejé el coche, y todo debido a una confusión (me temo que provocada) por su nombre. Estuve dando vueltas en un dédalo de calles hasta que un empleado de un taller mecánico me aclaró que existían dos parkings con el nombre de “Balcón de Europa” y que el que yo buscaba se apedillaba  “Carabeo”. En fin, que una vez encontrado y con los pantalones cortos bañados en sudor volví a Torrox-pueblo, donde, después de comer me refugié en el aire acondicionado del hotel.

Alfonso XII en el Balcón de Europa

Una de esas noches bajé a Torrox-Costa en taxi (9 €), donde se encontraba otro de mis objetivos pues fue allí donde pasé unos días en 1976. Aquello ha crecido enormemente, con un paseo marítimo extenso y muy animado. Pude acercarme al faro que recordaba y descubrí junto a él un mirador de hechura “calatraviana” que me pareció algo chirriante, aunque bajo su suelo de cristal rayado por las pisaduras se podía apreciar una antigua necrópolis (creo que romana) a pie de playa. Y ya de regreso en busca de un taxi descubrí la residencia o albergue de colonias donde en 1976 pasé tan buenos momentos con mi primo Pepe Álvarez, Flora y otra gente muy “salá”.

El calor, mi gusto cada vez menor por conducir, la apremiante necesidad de reposo y lo escaso del tiempo me hicieron desistir de otros lugares que tenía previsto visitar, como Salobreña, Almuñécar y Torrenueva, en la que me hubiera gustado volver a ver a mis amigos A. Suárez y Casi.

El último día incluso renuncié a visitar la cercana Frigiliana (que desconozco) y hacer allí la pequeña ruta de senderismo que ya tenía trazada por su Parque Natural. De modo que me quedé en Torrox relajándome y procurando estar al abrigo del calor.

Al día siguiente vuelta a Benalmádena para reencontrar a mis amigos, con quienes volví a Córdoba tras pasar la noche allí.

Regresar cuesta trabajo cuando lo has pasado tan bien, pero la compañía de esos amigos en el retorno resultó un bálsamo de cara a volver a la “Olla omeya”, según expresión de una buena amiga. 

He dejado testimonio del periplo en varias redes sociales (Instagram, Facebook…) Pero la mayoría de las fotos que hice se pueden ver AQUÍ.

15.5.15

Córdoba en mayo (domingo 10 de 2015)



Calle Imágenes.

He salido a hacer otra tanda de fotos de los atrapasueños que este año decoran la calle Imágenes. Allí me he encontrado con Goval y otros vecinos que continuaban su labor (aún no terminada) y recomponían los desperfectos sufridos por el vandalismo nocturno (ese incomprensible afán destructivo que parece haberse incrementado con la crisis).


Patio del palacio de los Villalones (Orive).

Después de prometer a Goval que subiré algunas de las tomas por si hay alguna que le sirva para tarjeta a editar este año, me he dirigido al palacio de Orive, donde se exhibe una colección de originales de carteles de la Feria de Córdoba de los últimos años. Esto me ha servido para penetrar en el patio de ese palacio de leyenda. El patio, con mezcla mudéjar enmascarada por el encalado, me ha parecido magnífico, con una luz tamizada por toldos blancos similares a los que estos días, previos al verano, van cubriendo las calles más comerciales de la ciudad. Mobiliario de sólida madera con estilo tradicional decoraba el  patio, además de ofrecer lugar de descanso a los visitantes. También había un panel en el que hacerse una foto poniéndole nuestra cara a La regadora, esa escultura de José Manuel Belmonte homenaje a los patios que se encuentra en la Puerta del Rincón


Casa neomudéjar.

He hecho las fotos, que engrosarán las imágenes de carteles de feria que se pueden ver en la enciclopedia wiki del Ateneo, y por la calle he fotografiado otros rincones, como la plaza de San Andrés con la portada del Palacio de los Luna y la deliciosa fuente que la precede. De regreso también he hecho una fotos de la casa neomudéjar que se enfrenta a la portada de la iglesia de San Andrés. Allí he tomado consciencia de los bonita que es Córdoba, y de lo amigable que resulta para el paseante. Esa mezcla de limpia sobriedad junto a la sensualidad de sus balcones floridos. Y eso a pesar de los cables, esa plaga que en Córdoba arruina tan bellas vistas. Las calles eran un continuo tráfico de gentes maravilladas.

He vuelto a la calle Imágenes por la laberíntica, solitaria y desconocida calle Cidros, para hacer otras tomas con distintos ángulos y luz.  Allí los vecinos continuaban su labor.


Guía con grupo en la plaza del Rector.

Al pasar por Santa Marina un numeroso grupo de visitantes atendía las explicaciones de su guía que, enarbolando una bandera azul los ha conducido luego hacia la plaza del Rector y los patios de Tafures nº 2 y Zarco nº 15.

Una maravilla de mañana. Una maravilla de ciudad.

19.4.15

Diez mujeres en la vida de Séneca... y más de libros



Ayer por la tarde acudí a la Feria del Libro para que el amigo Alberto Monterroso me firmase su última novela: Diez mujeres en la vida de Séneca, a cuya presentación asistí el pasado jueves no pudiendo quedarme hasta el final. 

Haciendo tiempo hasta el comienzo para las firmas, me di una ligera vuelta por la Feria. Allí hablé con Ana Rivas y Catina (de Fuentes Guerra) defendiendo su nuevo proyecto de La República de las Letras, inaugurado el día anterior en un agradable encuentro que me perdí. Más adelante Hisae Yanase y Antonio I. González me dicen jocosamente que me pusieron falta por no asistir a ese evento cuya invitación había recibido y en el que Hisae presentaba una exposición que quiero ver -y documentar- uno de estos días. Más adelante veo a la incombustible Herme a pie de mostrador de Títere. Luego el también asiduo amigo Manuel Patiño y sus artesanales Ediciones dePapel, que este año nos sorprende con “medicinas” para el alma (con su prospecto y todo!). De paso veo a la doctora y escritora Mª José Moreno que no sé si está presentado una nueva novela tras su entrañable Bajo los tilos; pero, por timidez, no me decido a saludar. Al igual que me pasa con Raúl Alonso, al que no conozco en persona pero que parece estar presentando libro en otra caseta.

Cuando estoy llegando a la caseta de firmas me encuentro con tres antiguos y apreciados alumnos, a los que hacía tiempo que no veía en persona (aunque hemos mantenido el contacto gracias a las TIC) y que están allí para lo mismo que yo: Adela, Antonio González, y Francisco José Molina (cuyo borrador de novela, lamentablemente, no he tenido tiempo de leer). Tres jóvenes que acabaron sus carreras pero a los que la crisis los ha golpeado con fuerza. Están trabajando y sobreviven, pero de ninguna manera en el trabajo para el que están altamente preparados. Francisco José emigrará en breve a Inglaterra porque aquí no encuentra empleo. Otra fuga de jóvenes valiosos.

En la caseta de firmas me encuentro con Alberto Rubio, que acude con idéntico propósito. Se nos une Antonio Suárez-Varela que va de paso.Tras las firmas y las fotos, hemos de desalojar la caseta porque llegan otros autores a hacer lo propio: casualmente se trata de Manuel García Parody y el amigo Manuel Toribio y su reciente obra Cuatro cordobeses para la historia,  a cuya presentación hace unas semanas tampoco pude asistir…

He echado de menos la caseta del amigo Óscar Morales (editorial Séneca), aunque recibí su invitación para la presentación del libro del también amigo Emilio Navarro: Castillos y fortalezas del valle medio del Guadalquivir.

En fin, que siga la fiesta de los libros (y no llueva!).

22.3.15

2 filósofos españoles

           
              

Recientemente hemos puesto en marcha unas tertulias filosóficas con gratos antecedentes. Un grupo de amigos, amigas, conocidos… acordamos reunirnos una vez al mes para charlar sobre un libro que nos interesase. Se trataba de evitar hacerlo en los brevísimos encuentros en medio de nuestro trabajo, o de nuestro ocio.

Como primer autor se eligió a un filósofo español bastante desconocido: George Santayana. Es cierto que, por razones familiares, se fue de España siendo niño y que su obra la desarrolló sobre todo en los EE.UU. y luego en su retiro italiano.  Pero sus raíces hispánicas (Ávila), de las que nunca renegó, son innegables. Y no deja de parecerme chocante el ninguneo que ha sufrido por parte de las autoridades españolas. Las de ahora y las del anterior régimen.

En el otro extremo se encuentra García Bacca, exiliado al que difícilmente se le ve en la nómina de los pensadores importantes de origen español.

Ambos me parecen extraordinarios. A ambos los he conocido accidentalmente. Como parece que suele ocurrir en España con sus personalidades y otras cosas. No creo pecar de chovinismo, pero me gusta conocer lo cercano. 

6.1.15

Comisiones históricas (Jaén Morente)





Comienza el año con obsequio de libro. El amigo Manuel Toribio me regala su última edición: una nueva e interesante entrega obra del historiador cordobés Jaén Morente, del que considero se está convirtiendo en máximo especialista.

El volumen recoge un capítulo de las “Comisiones históricas” del reinado de Fernando VI. Se trata de documentos referentes a Córdoba: “algunos papeles de la Colección Vázquez Venegas”.

Manuel Toribio lleva a cabo la introducción  y edición de la obra, que ocupa unas 90 páginas, y que al final incorpora un muy útil índice de términos.

El material publicado, inédito hasta ahora, se compone de un inventario detallado de documentos de la colección documental realizada por José Vázquez Venegas, canónigo de la colegiata de San Hipólito de Córdoba, a expensas del rey, para recopilar los documentos más importantes de los archivos tanto laicos (municipales, nobleza) como de los eclesiásticos (catedral, monasterios).

30.12.14

Viajes por el sur del Peloponeso



Este fin de semana acabo de terminar de leer este estupendo libro cuyo título es MANI. Viajes… y está escrito por Patrick Leigh Fermor. Me lo recomendó el amigo Fernando Penco, y me ha recordado mucho, naturalmente,  su libro sobre Tartessos.

De la obra me han gustado muchas cosas, además de la ágil y atrapante prosa en que están escritas sus 400 páginas. Para empezar el llamar la atención sobre una región de Grecia tan históricamente olvidada. También me ha gustado su alusión a Henry Miller (autor de El Coloso de Marusi), cuyo espíritu me parecía olisquear en la obra.

Imposible resistirse a la tentación de visitar aquella zona, con el mar y la contundente y rocosa tierra. Difícil resistirse a la historia de la región: espartanos, godos, bizantinos, eslavos, turcos, venecianos, románticos de la independencia griega…

Y unas impagables estampas de realidades pétreas y acuáticas, como sus montañas o las luminiscencias de las grutas marinas, tan ligadas a la mitología griega y a nuestro acerbo natural y cultural; porque, sin duda, una cueva natural en la playa mallorquina nos traslada irremisiblemente a aquellas grutas griegas donde nació Venus o se encuentra la boca del Infierno.

El libro me ha parecido un viaje en el tiempo y el espacio sobre aquella zona de Europa donde nació nuestra civilización. Una civilización, como otras, con sus luces y sombras, pero de la que somos irremediablemente herederos.

En fin, que el escrito de Fermor resulta luminoso, vitalista, estimulante… Aunque mejor leerlo que dejarse llevar por mis escuetos y torpes comentarios. Estoy seguro de que difícilmente nadie se arrepetirá.





23.12.14

Catastrazo





Cuando inicié este blog me hice la firme promesa de no hablar de política en él. Me parece que hasta el día de hoy la he cumplido, pero lo que me ocurrió ayer creo que trasciende el campo de la política. Y si no es así, casi me da igual. Porque han vuelto a meter la mano en mi bolsillo; y a fastidiarme otro poquito la vida. Y de eso va este blog: de la vida (la mía) …

En fin, que hace unos días recibí una carta del Ministerio de Hacienda, en la que se me anunciaba que el valor catastral de mi vivienda había sido “regularizado” y por ello debía ingresar una tasa de 60 €.

Cierto es que había oído hablar del “catastrazo” que pensaba perpetrar este gobierno de mangantes, corruptos, mentirosos e ineptos. El gobierno que no iva a subir los impuestos. Pero nunca pensé que me llegaría a mí, usuario de una vivienda de segunda mano que en su mayor parte todavía es propiedad del banco al que estoy hipotecado.

Pero, por lo visto, del catastrazo (otra fórmula de robo colectivo como el del rescate a los bancos) no se va a salvar casi nadie; al menos casi nadie decente, porque los de las tarjetas Black, los EREs y las PUYOLadas ya se sabe que no pagarán. 

Me dirijo a la oficina del catastro de mi ciudad, situada en el quinto pino (Centro Cívico La Fuensanta), donde ya el horario me vuelve a desconcertar: es lunes 22 de diciembre y el horario será de 10:30 a 15 horas. Para el día siguiente, martes 23 de diciembre, la cosa cambia: de 8 de la mañana a las 15 horas. De veras que no entiendo este baile de horas, ni el porqué la dichosa oficina la hayan situado en un sitio excéntrico y de pésimo acceso, cuando Hacienda cuenta con excelentes e inutilizados locales en el centro de Córdoba.

Llegué a la susodicha oficina temprano, aprovechando que tenía día de vacaciones y pensando que habría poca gente, pero con el caprichoso horario traté de aprovechar el tiempo desayunando en una pastelería cercana que descubrí llena de bellas caras y dando un paseo por ese agradable barrio obrero.

De vuelta a la oficina, me atendió un empleado joven que ante mis preguntas balbuceó que todo se debía a una ley existente desde 2005 pero que ahora había puesto en vigor el Sr. Montoro, ese Nosferatu nacional sin gracia que nos está vampirizando ora sí ora no.

Trato de explicarle al compungido oficinista que no entiendo por qué debe aumentar el valor catastral de mi vivienda, cuando sigue siendo igual que cuando la compré, según el notario sin “cargas ni gravámenes”.  El empleado hace una especie de puchero o mueca que interpreto con un “yo no sé nada”, “yo no fui”, “no tengo la culpa”, “me han soltado aquí solo”, “no me machaque, señor”, “perdóneme”… Y decido dejarlo tranquilo, porque supongo que tendrá días mucho peores, con personas desesperadas que no podrán tener la misma conmiseración que yo. El mismo oficinista me confiesa que esta “recalificación” afectará a la mayor parte de las viviendas de la ciudad.

Sin duda, tras la “revalorización” del calor catastral vendrá un aumento del IBI y del IRPF, tan propio del afán recaudador de nuestros gobiernos, sean de izquierdas o de derechas.

Y me marcho, casi sin indignación; convencido de que se trata de un robo más que debo aceptar estoicamente en este año de sablazos que anhelo termine pronto.

Cierto es que podía haber peleado, como me gusta aconsejar; podría haber hecho un recurso dentro de plazo y así, cuando menos, ganar tiempo. Pero la experiencia me ha demostrado que al final habré de pagar, luego de tantos quebraderos de cabeza y de esa pérdida de tiempo (trabajo blanco) y desgaste que supone la lucha infructuosa. Montesquieu hace tiempo que murió en nuestra democracia patria, si es que alguna vez nació. 

La falta de ilusión de que esto es una democracia, de que impera el derecho, salta por los aires a diario cuando nuestros gobernantes siguen actuando despótica e incontestablemente. Se esfuma ante la cotidiana comprobación de que los ciudadanos de a pie estamos indefensos antes los falsarios y filibusteros que manejan los resortes del poder.

Mientras regreso, y busco una oficina bancaria donde ejecutar la primera parte de este sacrificio, me vienen a la mente el mentado Montoro y sus amiguetes de Bankia o Gürtel, quienes estarán riéndose de los ciudadanos/paganos que apechugamos con todas sus imposturas financieras, religiosamente, mientras ellos derrochan nuestro dinero en tarjetas de crédito BLACK, amantes o dietas del Parlamento.

Sin embargo, me alejo casi feliz en la mañana fría y soleada por entre las calles de este alegre y pulcro barrio obrero que empieza a despertar, y que, por suerte, no se parece en nada a la podredumbre que mora en el corazón de España.


La imagen está tomada del blog: Economía a lo claro



17.12.14

La huella de la biología en las religiones antiguas (y IV): EL APRENDIZAJE





Sin pretender ser exhaustivo en este tema, como hemos tratado en los tres anteriores, citamos algunas afirmaciones de Burkert en su obra, en este caso relativas al aprendizaje:

  • “…Las experiencias de la infancia tienen un papel decisivo en el desarrollo de la personalidad” (página 61).
  •  “La repetición es un factor crítico en al aprendizaje, y en el ritual es fundamental” (pág. 62)
  •  “Todos los animales superiores está programados para aprender de sus mayores” (p. 62)
  • Al igual que “en los animales se han estudiado formas de aprendizaje por ansiedad” […] “ En muchas civilizaciones la enseñanza se realiza habitualmente mediante la amenaza y el maltrato, y no hay quejas sobre ello. Esto hace pensar en ceremonias de iniciación exóticas” (p. 63) [Como la circuncisión en el pueblo hebrero, luego explicada en la página 95].

AVISOS:
1)      Las negritas son nuestras, y solo para centrar el tema de la cita.
2)      Para no convertir este blog en “monográfico”, las glosas de este jugoso libro continuarán en FACEBOOK, en el apartado NOTAS de mi página en esa red social: https://www.facebook.com/rafaelji/notes


8.12.14

PARS PRO TOTO (La parte por el todo). La huella de la biología… III



Continúo con otra entrada referida al libro de Walter Burkert La creación de lo sagrado. La huella de la biología en las religiones antiguas. Es la tercera y el asunto al que principalmente se refería mi amigo Molón Suave en su blog.

Se trata de que (a menudo) nos vemos obligados a sacrificar la parte (una parte de nosotros) por el todo (la vida). La castración ritual puede ser un buen ejemplo de esto; y si queremos una prueba en la biología, ninguno más claro y cotidiano que el de las lagartijas, que no dudan en desprenderse del rabo para deshacerse de su perseguidor o depredador.

En fin, que la renuncia, a veces, nos permite sobrevivir.

Otro ejemplo que nos ofrece el autor del libro es el caso de Aristides, a quien un dios se le apareció en sueños para avisarle de su muerte en el un plazo de 3 días (página 73). Pero el dios le avisó la forma de evitar tal designio: realizar una serie de ceremonias… “y cortar una parte del cuerpo con el fin de salvar el todo”. No obstante, el dios, benigno, permitió algo sustitutivo para este trabajoso o violento sacrificio: dedicarle el anillo que llevaba. Y esto último nos remite a una obra más moderna como es El Señor de los Anillos, con la renuncia que debe hacer el héroe al final, que se asemeja a versiones anteriores de la Odisea (pág. 76).

El autor sigue abundando en ejemplos, como este tomado de James George Frazer: “En Tonga, en las Islas Friendly, era práctica común cortar un dedo o un pedazo de dedo como sacrificio a los dioses por la recuperación de un pariente de mayor rango que estaba enfermo”. O como las “mujeres hotentotes y bosquimanas cortan una sección del dedo de su hijo, especialmente si un niño anterior había muerto” para proteger la vida de este segundo hijo (p. 77).

En algunas de las famosas cueva paleolítica hay impresiones de la manos de personas que aparentemente trataban de entra en contacto con lo sagrado o de dejar una marca de su presencia. En una cueva algunas de esas manos están claramente mutiladas, y se ha supuesto que ya en esa época había algún tipo de sacrificios de dedos”. Un ritual que por lo visto ha sobrevivido hasta el siglo XX.

Sin embargo, parece que a partir del IV milenio A.C. los objetos de arcilla encontrados “muestran que ya entonces los dioses eran suficientemente benévolos para aceptar sustitutivos, como Asclepio hizo con Aristides. En la India, después de la prohibición del ritual por el gobierno británico, en ocasiones concretas la gente cortaba ceremoniosamente secciones de dedos hechos de masa, cumpliendo así con el ritual mediante el simbolismo” (pág. 79).

Y más modernamente “En nuestra civilización es común el consejo de dejar que el asaltante se lleve la cartera antes que correr el riesgo de recibir una puñalada o un balazo, arrojar por la borda parte de la carga de un barco durante una tormenta era una práctica común […]

Arañas que tienen patas que se rompen con facilidad, aves que puede “pelarse de terror”, zorros que se cortan con sus dientes la pata presa en una trampa, etc. son claros ejemplos de cómo “La perdida menor se compensa con el simple hecho de sobrevivir” (pág. 81).

22.11.14

La huella de la biología en las religiones antiguas II: EL CUENTO (Las Historias)


"Lo que mueve a las personas [...] son las historias" afirma nuestro autor en la página 107 de su obra. Y más adelante continua: "El saber personal acerca de la vida adopta generalmente la forma de una historia [...]" Y esto me trae a la memoria el gusto de los irlandeses por las historias, cosa que he podido constatar en libros y películas.

Más adelante, Burkert continua afirmando que "El cuento es la forma a través de la cual una experiencia compleja se vuelve  comunicable" (el subrayado es mío).

Y para reafirmar la importancia de "las historias" escribe que "[...] la tradición de una civilización [...] estaba codificada principalmente en historias" (página 108).

17.11.14

La huella de la biología en las religiones antiguas I




En abril de 2012 el amigo Molón Suave publicó una entrada en su blog titulada “Cuando fuimos monos”. Una interesantísima exposición que leí con fruición-admiración y que me llevó, en el verano de ese año, a leer el libro al que aludía: La creación de lo sagrado. La huella de la biología en las religiones antiguas. Su erudito autor, Walter Burkert, es filólogo y profesor de historia de la religión y filosofía griega en la Universidad de Zúrich. Escribe sin ningún tipo de sectarismo, con la neutralidad y el desapasionamiento de un auténtico científico; en este caso, social. Y lo hace con amenidad.

Desde el verano de ese año, me lancé a leer la obra, cosa que coroné en poco tiempo dada, como ya he dicho, su lenguaje ameno y lo inusitado del tema. Luego, me he dedicado a releerlo, anotarlo y estructurar las notas. Prometiendo a mi amigo, en repetidas ocasiones, que tenía(mos) que hablar de él.

Y por fin cumplo mi palabra y me pongo manos a la obra. Aun dudando todavía de la forma en que lo haré: pues si lo llevo a cabo en mi blog corro el riesgo de que la cosa se convierta en algo tremendamente largo y, por ende, aburrido; con numerosas entradas sobre el mismo tema. También he pensado en ir escribiéndolo en Facebook, pero allí todo es flor de un día.

De todas formas, me lanzo ya (¡que es hora!) y veremos como sale la cosa. Para empezar, algunas frases significativas del libro:


SOBRE EL LENGUAJE:

“un aparato fonador que no existe en los chimpancés y es dudoso que existiera en el hombre de  neanderthal […] Además , el lenguaje […] ha llegado a ser una de las más importantes condiciones para la supervivencia en nuestros sistemas sociales…”]  página 44).

“El arte es desconocido por los demás primates… el arte significa “hacer especiales” ciertos objetos…” (pág”. 45)


SOBRE LA RELIGIÓN

“Homo sapiens sapiens […] homo religiosus”  (p. 46)

“La religión como medio efectivo […] surgió como una forma de obtener una ventaja sobre otros que no participaban en ella…”


SOBRE RITUALES Y TABÚES

“El ritual refleja un estado de comunicación preverbal […] más antiguo que el lenguaje […..] con analogías con ciertos comportamientos animales…”

“El tabú del incesto es prácticamente universal […] la marca misma de la cultura (p. 48) …incluso en la mayoría de animales superiores.”




16.10.14

Mi siglo (de Günter Grass)





Recientemente terminé de leer el libro Mi siglo, del escritor alemán Günter Grass, autor de la famosísima obra (luego película) El tambor de hojalata. Son cien relatos cortos (unas cuatro páginas de media) sobre todos y cada uno de los 100 años del siglo XX; si bien (tal vez por deformación profesional) me ha decepcionado que la cronología de los relatos abarque desde 1900 a 1999, puesto que, en rigor, el siglo XX va desde 1901 al año 2000. Pero el autor no se pilla los dedos y titula su libro “MI SIGLO” y sin duda habla de 100 años.

Comencé a leerlo con fruición, sin reparar en que la edición (Punto de Lectura) incluía un índice con el nombre dado por el autor a cada uno de los capítulos o relatos sobre cada año. Así que, ignorante de tal índice, y con el mero propósito de aclararme a mi mismo el asunto del que principalmente, trataba cada año o relato, les fui poniendo un título significativo.

Cuando, después de la lectura del libro, y tras inspeccionar todas las páginas del volumen, descubrí el índice del autor, me lancé a comprobar la coincidencia entre sus títulos y los que yo había improvisado con fines prácticos o nemotécnicos. Entonces descubrí que solo habíamos coincidido en dos de ellos: el correspondiente a 1951, que yo he marcado como “Volkswagen” y el autor como “Distinguidos señores de la empresa Volkswagen” y el de 1994, que yo resumí como “Dama de Piedra” y Grass lo llama “Dicen que soy dura como una piedra”.

Ahí va mi propuesta de lista de relatos. Si alguien quiere la original del autor, no tendré inconveniente en reproducirla aquí.

1900. Boxers
1901. Postales
1902. Sombreros
1903. Fútbol
1904. Mineros?
1905. El casco del káiser
1906. Submarinos
1907. Discos de gramófono
1908. Liebknecht
1909. Carrera ciclista
1910. Cañón Gran Berta
1911. Flota alemana
1912. Muerte en el hielo (poetas)
1913. Gran monumento
1914. Jünger/Remarque (2 p.v. sobre la Gran Guerra)
1915. Jünger/Remarque II
1916. Jünger/Remarque III
1917. Jünger/Remarque IV
1918. Jünger/Remarque V
1919. Mujer revolucionaria
1920. Ferrocarril alemán unificado
1921. Bailes
1922. Complot
1923. Inflación
1924. Zeppelin
1925. Radio
1926. S.M.I. tala árboles en Holanda
1927. Bailes (II)
1928. Hijos...
1929. Automóvil "La rana verde"
1930. Boxeadores
1931. Camisas pardas
1932. Oficina del paro
1933. El pintor
1934. El anarquista
1935. Autopista
1936. Olimpiadas
1937. Alcázar de Toledo
1938. Cristales rotos/Muro
1939. Corresponsales de guerra I
1940. Corresponsales de guerra II
1941. ¿Y si...?
1942. Bombardeo (¿de Colonia?)
1943. Gueto de Varsovia
1944. Deutschland uber Alles!
1945. 1962 y... Argelia?
1946. Berlinesas desescombradoras
1947. Ladrones de carbón
1948. Nueva moneda
1949. Lingüistas RDA/RFA
1950. Carnaval de Colonia (o "Contra Adenauer")
1951. Volkswagen
1952. Televisión
1953. Piedras contra tanques
1954. Puskas
1955. Refugio antiatómico
1956. Dos poetas
1957. Cascos de guerra
1958. Hermanas Kessler
1959. Feria del libro
1960. Adidas/Puma
1961. Pasar al otro lado del muro
1962. Celda de cristal
1963. Filarmónica
1964. Campos de concentración
1965. SPD
1966. Vietnam-Heidegger
1967. Celan-Heidegger
1968. Contradicciones del 68
1969. Guardería de izquierdas (“niña problemática”)
1970. Odioso canciller alemán
1971. Aborto... y propaganda ("política")
1972. Baader Meinhoff I
1973. Crisis del petróleo
1974. Partido de fútbol RDA/RFA
1975. Encuentro de escritores RDA/RFA
1976. ¿Escritores espiados? 
1977. Baader Meinhoff II
1978. Punkies
1979. Aeróstatas
1980. Boat people
1981. Okupa (entre Cruces de Hierro)
1982. Las Malvinas
1983. Reunión de cómicos (Kabaret)
1984. En Verdún
1985. Tesis (calle de los Tilos, serie)
1986. Setas (Chernobil)
1987. Theodor Fontane
1988. Estado de los bosques
1989. Neumáticos de invierno (Caída del Muro)
1990. Victoria de la CDU (o "el droguero")
1991. Guerra de Irak
1992. Espionaje en familia
1993. Cabezas rapadas (xenofobia)
1994. Dama de Piedra
1995. Love Parade...
1996. Clonación I (o "por Italia")
1997. Clonación II (preocupaciones futuras)
1998. Pedos de lobo (elecciones)
1999. Cachubos

Imagen (portada del libro) tomada de Ediciones Alfaguara.





12.10.14

Blog/FB... (Reflexión)


En mi trayectoria on line, he reparado en que mi participación en la red social FACEBOOK ha podido influir en la visible disminución de actividad en mi blog. Y no me extraña, porque la inmediatez  de FB, y su “frescura”, atacan directamente a los blogs, que surgieron en otro momento donde apenas tenían competencia.

Me paro a pensar si blog personal y FB son compatibles. Intento armonizar operatividad, rapidez, funcionalidad (FB), frente a reflexión y sosiego (blog). Pero no acabo de tener claro si es necesario mantener ambos.

Sin duda el blog se presta mejor a pensamientos más elaborados, a la reflexión pausada y temas menos inmediatos. Pero, a las velocidades de vértigo a las que vivimos hoy (propiciadas por las nuevas tecnologías), ¿Quién se para a reflexionar? ¿cómo competir con un medio tan ágil como Facebook que, además, añade imágenes? ¿sucumbiremos a la inmediatez o la serena reflexión seguirá gozando de su lugar?

Al terminar de escribir esto, había llegado a la conclusión de  que los blogs (personales) debían encontrar su lugar o desaparecer. Y sin embargo, ayer mismo, me topé con un artículo de Enrique Dans en el que señala la caída de FB que se ha iniciado en EE.UU….

Imagen tomada de: J E Tutoriales.