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19.6.20

Eucaliptos




Ya sé que esta especie de árboles está importada desde Australia. Y de las nefastas consecuencias que su replantación masiva ha supuesto en muchas zonas de la península Ibérica, como en Galicia; porque resecan el terreno e impiden el brote de otras especies vegetales.

Su plantación vino dada por razones principalmente económicas: crecimiento rápido que proporcionaba madera y celulosa baratas, aunque ecológicamente supusieron en nuestro país un desastre ecológico arrinconado, cuando no exterminando, extensas superficies pobladas de especies autóctonas, más resistentes -por ejemplo- a los incendios forestales que tanto ha sufrido Portugal, nuestro país vecino, en los últimos veranos. Tanta es su presencia allí que hasta han elaborado en el Algarve un “aceite de eucalipto” que tiene propiedades terapéuticas especialmente relacionadas con las vías respiratorias o, simplemente, como ambientador. También entre sus virtudes está la desecación de zonas pantanosas. Para mí -personalmente- su utilidad se basa en la miel elaborada por las abejas a base de sus flores. La llevo tomando muchos años en invierno, porque soy proclive a resfriados y faringitis, y me han dado un magnífico resultado, de modo que ahora procuro tomarla todo el año.

Pero lo que me mueve ahora sobre ellos es la plasticidad visual -cambiante-  de su corteza, que en mi tierra va desde el gris al negro pasando por el marrón. Luego en la provincia de Huelva, donde abundan- descubrí troncos más coloridos. E, investigando, he descubierto que existe una variedad de ellos llamada “arco iris” por su variada gama cromática, que los convierte en los troncos más atractivos que conozco.

Eucalipto "arcoíris" (Eucalyptus deglupta)

Viene todo esto a cuento porque  hace unos días recuperé la foto de una de sus hojas caídas en el Jardín Botánico de Coimbra que, casualmente, combinaba los colores de la bandera lusa. En ese jardín comprobé que hay varias especies de este árbol las cuales desconocía. Como, por ejemplo, un eucalipto “blanco” que presentaba uno tronco terso de este color y que en el arranque de sus ramificaciones aparecían arrugas semejantes a los de la piel humana. 

Eucalipto "blanco" o Limao (Corymbia citriodiora)


Otras variedades y cortezas:

Corteza de eucalipto joven en Córdoba

Eucaliptos en las Marismas del Odiel (Huelva)

Corteza de eucalipto viejo en Córdoba



12.7.19

Un árbol. Los árboles




En estos días hay desencadenada una pugna en mi ciudad acerca de un olmo centenario (¡qué diría Machado!). Se trata de un árbol que se halla en la Ronda del Marrubial, que está siendo remodelada. Pero es que más adelante hay un bosquecillo de moreras, sobre el que no se ha dicho apenas nada, pero que también serán eliminadas.

Un grupo de gentes de Córdoba (vecinos de la zona y defensores de los árboles) se han opuesto a su tala, que realmente es una barbaridad. Como alternativas se ha propuesto su traslado y replantación, cosa de éxito incierto  a tenor de la opinión de los expertos.

Pero es que no se trata solo de conservar este ejemplar; más bien de mantener el cada vez más escueto arbolado de esta ciudad progresivamente “granitizada”. Y de conservar su “paisaje urbano". A más de la sombra y cobijo que indudablemente los árboles aportan. 

Sin duda hay soluciones técnicas: por ejemplo, desdoblar la calzada de dos carriles por dirección previstas y dejar una isleta con el árbol, los árboles, que se prevén exterminar. Esta isleta permitiría conservar los árboles y que los ciudadanos gozasen de su sombra y frescor. Tal vez se podría colocar un banco o varios para disfrute de vecinos y viandantes. Lo agradecerían.

Los políticos, en cuyas manos está el asunto, pueden alegar problemas técnicos (superables) y económicos, pero ¿qué problema económico no es superable cuando muchos presupuestos de obras públicas se disparan sin que les caiga una pestaña a sus responsables?

Además, esta conservación sería un monumento a la sensibilidad democrática de los dirigentes y a su audacia, porque tendrían la oportunidad de demostrar en la práctica, ejemplarmente, lo que pregonan con la creación de consejerías, concejalías y programas educativos sobre medio ambiente.

Y también un monumento a la ciudadanía, a la “participación ciudadana” tan cacareada desde los poderes públicos.


Un (doble) símbolo.

2.5.19

Fin de semana alternativo





Estamos a las puertas de un fin de semana bastante alternativo. El viernes comienza la edición de este año de los Paseos de Jane que se prolongarán hasta el domingo inclusive. 

El viernes podemos elegir entre la presentación del libro Luto en colores de Silvia Melero en la librería La República de las Letras (19:30 horas) y el concierto de Elek Quartet organizado por el Ateneo en su sede (20 horas). 

Para el sábado 4 El Ecomercado nos ofrece alimentos ecológicos y también trueque de libros por parte de la Red Trueque. Ese mismo día podemos dirigirnos a LRL para asistir a la presentación del poemario Intramuros de Jaime Cedillo (12:30 horas).

Y el domingo pasear por la calle Imágenes para contemplar su nuevo proyecto, en esta ocasión dedicado a alertar sobre el cambio climático.

Todo con buen tiempo ¡y gratis!

P.D.: en la semana siguiente el lunes 7 se inician unas jornadas con motivo de la fundación de la Bauhaus y el domingo 12 tendrá lugar la salida mensual de la Plataforma A DESALAMBRAR.



12.4.19

Exposición "La traición de un sueño" (Pepe Amate)



Por fin he podido visitar esta exposición de Pepe Amate de título “La traición de un sueño” anunciada con un gran póster a las puertas de la Diputación y un tanto difícil de encontrar, pues se halla en la Galería de Presidencia, pero solo en dos de sus alas.

En el catálogo magníficamente editado por la Fundación Rafael Botí, y con el que obsequian, el autor ( y comisario de la muestra) escribe:

“-¿Cual era tu sueño de niño?
-Crecer.
-¿Y ahora?
-Volver a ser niño.”

La contradicción de nuestro devenir como humanos, siempre anhelando lo que no tenemos, sin disfrutar plenamente de lo que somos en cada instante.

Las obras expuestas se pueden encuadrar en el “expresionismo abstracto”, aunque muchas de ellas incluyan grafismo, escritura, figuras e incluso trozos de realidad (tejidos, etc.) En general es una pintura muy matérica, con la tabla como soporte. Sus colores predominantes están en una línea muy española: negros y blancos (como Saura) y también el rojo. Uno de sus trabajos, titulado “El sueño de Él”, me ha recordado algunas obras de Rodríguez Luna.

Dicen que soñamos en blanco y negro. Esta muestra puede ser un punto de partida para impulsar nuestros sueños, con el rojo (pasional) como espoleta.

Vista general de la exposición


MÁS FOTOS: AQUÍ


20.10.18

EXPOSICIÓN DE ANTONIO POVEDANO EN SALA VIMCORSA


Entrada a la exposición

Visito la exposición de Antonio Povedano en la Sala VIMCORSA, por su centenario.
La temática predominantes son los mundos del toreos, el flamenco y la vidrieras. Y me encuentro con imágenes impactantes. Bocetos, apuntes y obras de calado. A pesar de que algunos temas no me interesan. Pero sus técnicas, su tratamiento, me llaman la atención. Cuadros que te pueden llevar desde el cubismo más simple al expresionismo casi abstracto.

Tengo que volver, entre otra razones por la cámara neo-bisoña que llevaba. Y por la iluminación de las salas..

Y me queda por ver la obra expuesta en la Fundación Rafael Botí.

Picaor

Vi, o me pareció ver, influencias desde Arcimboldo, pasando por Velázquez, hasta el Cubismo órfico o el Expresionismo cuasi abstracto… De Francis Bacon o concomitancias con el coetáneo escultor Aurelio Teno. Y algo de Saura.

Retrato imaginario

Mejor no perderse esta magnífica retrospectiva.


24.5.18

PASEOS DE JANE 2018


Javier Burón presenta el paseo de M. Antúnez

Este año he vuelto a participar en los Paseos de Jane. A mí que tanto me gusta pasear por la ciudad y gozar del ir ir venir de sus diversas gentes, y leer en las fachadas de sus edificios o en sus pavimentos la historia de nuestra urbe; un libro abierto.

En esta edición he acudido a tres paseos como asistente, como espectador ávido de disfrute y conocimiento. No he podido acudir a otros que me interesaban, pero el tiempo es limitado. De modo que el viernes tarde estuve presente en el Miguel Antúnez sobre la “Poesía de los Árboles”, que se desarrolló en los Jardines de la Agricultura, con lecturas poéticas sobre cada uno de los ejemplares en los que el autor se detuvo. Allí me encontré con muchos y viejos amigos. Y aunque el acto arrancó con puntualidad, terminó 30 minutos después de lo previsto (cosa lógica en un paseo guiado) lo que me impidió asistir a otro paseo que me interesaba y que lo conducía el amigo Pancho, gran conocedor de las aguas de Córdoba. Y es que el cuerpo tampoco aguanta a estas (supongo) edades: estar a pie quieto durante mucho tiempo me causa dolores de espalda. ¡Qué le vamos a hacer!

Miguel Antúnez durante su paseo

El sábado por la mañana asistí al paseo guiado por el también amigo Alberto Rubio, que nos ilustró sobre el viaje que realizó el Gran Duque de Toscana a nuestra ciudad en el siglo XVII, dentro de su periplo por la Europa más occidental. Arrancó el acto en las Caballerizas Reales y finiquitó en la Plaza de la Corredera, donde las autoridades locales le ofrecieron una corrida de toros. Paramos en el Centro de Visitantes de Córdoba, donde se encuentra reproducido un fragmento de la crónica del aristócrata florentino sobre su estancia en Córdoba y en el semiclaustro conservado del antiguo convento de San Pedro el Real (actual iglesia de San Francisco), donde se alojó el Gran Duque durante su estancia en Córdoba.

Alberto Rubio en las Caballerizas Reales

El domingo por la mañana tocaba con Manuel Harazem y su paseo sobre la Rebelión de Saqunda, sobre la que ha escrito un libro que leí con fruición el pasado verano. El itinerario comenzó en el C3A (o como se llame, porque este nombre me remite a los robots de “La Guerra de las Galaxias”). Allí pudimos contemplar los pocos vestigios de ese inmenso arrabal que se conservan y que fue arrasado por las excavadores, como otros tantos otros yacimientos en Córdoba. De allí nos trasladamos al otro lado del río (su margen derecha), donde la maleza oculta el dique o murallón que se construyó en su margen izquierda para prevenir que las crecidas del río no inundasen Saqunda, pero que el devenir del río, con constantes cambios en su curso y meandros, ha dejado como mudo testigo de lo que un día fue. El acto terminó junto al Molino de la Albolafia, frente a la Puerta del Puente y el actual Seminario. Después los más íntimos (el propio Harazem, Cristina, Carlos Puentes, Eladio y Paco Madrigal fuimos a refrescarnos con una cerveza en el cercano Amapola.

Manuel Harazem en su paseo

Por la tarde me tocó, esta vez como guía, el paseo sobre la Avenida de las Ollerías, que era el último de esta edición de los Paseos de Jane. El tiempo se había vuelto horrible, como había pronosticado nuestro amigo “El Meteofriki” (Carlos Puentes) a mediodía. Tras la tormenta desatada hubimos de cambiar el punto de encuentro a la acera de enfrente, cobijados por los soportales de esta avenida que son una bendición (ante las lluvias y también bajo el sol estival). Muchos amigos tuvieron que desistir porque se mojaron nada más salir de sus casas, cosa comprensible sobre todo en este mayo cordobés tan impredecible, con subida y bajada de las temperaturas, inversiones térmicas y sus rápidas variaciones del cielo. Pero todo resultó bien, con paraguas desgarbados a causa del viento y una afluencia de público (en su mayoría vecinos del barrio) nada despreciable. Un público muy participativo. Y nos despedimos gratamente bajo el arco de la Torre de la Malmuerta, aunque la persistente lluvia nos azotaba a izquierda y derecha.

    
Dos de los edificios desaparecidos en Avenida de las Ollerías: Fundiciones Alba y Garaje San Cayetano





24.1.18

2 EXPOSICIONES: Sánchez Collado y GOVAL



Me avisa el amigo Eladio de que un ex-alumno del IES SANTOS ISASA de Montoro acaba de inaugurar una exposición de pintura en el Círculo de la Amistad y quedamos para verla con presencia del autor, el villarrense Enrique Sánchez Collado, con el que charlamos brevemente.

La mayoría de las obras son de mediano formato y representan mujeres sobre fondos neutros. Lo que más me gustó fueron sus miradas. Indudablemente -en las formas o en el colorido- como avisa el breve texto introductorio, son visibles las influencias de Modigliani o de los maestros flamencos, así como de su coterráneo Pedro Bueno.

Miradas X. Óleo sobre lienzo. 100x100


Ya animados, decidimos visitar la exposición de Goval en la librería La República de las Letras. Consta de una serie de viñetas (en formato 21 x 21 cm.) sobre el problema catalán que su autor ha ido publicando diariamente en las redes sociales Facebook  (su muro) y Twitter (@govalart). 






26.11.17

Exposición de Juan Orozco (Joros) en Córdoba.




Me avisa el amigo Alfredo Jurado de que será el encargado de presentar una exposición de pinturas de Juan Orozco (“Joros”), en la galería cordobesa “Arc-en-ciel” de Maite Béjar.

Le comunico que no podré asistir a esa inauguración, pero que la visitaré y documentaros más adelante. Y lo hago la semana pasada. La exposición solo está abierta por las tardes y cuando acudo me recibé muy bien Maite, como es su costumbre, y me permite hacer todas las fotos que quiera. También departimos de nuestra común amistad con Alfredo y de como asistí a la presentación de su excelente poemario “CÓDIGO DE LA NIEBLA” que me regaló dedicado. Evento que tuvo lugar en casa de Maite.


La exposición se compone principalmente de rostros o bustos de mujeres, aunque también con dos o tres masculinas. Con muchos símbolos y colorismo simple y alegre. Algo entre lo naïf y el fauvismo. Me gustó.


MÁS FOTOS: AQUÍ.





10.11.17

Exposición del “EQUIPO 57” en Córdoba


Sin título (CO-1961), 1961

Esta exposición permanecerá abierta hasta el 3-12-2017. Se encuentra en la sede de la “Fundación Rafael Botí” en la calle Manríquez nº 5.

Consta de esculturas (planta baja), pintura, mobiliario y diseños (1ª planta)  y pinturas, documentación y un vídeo (2ª planta), acerca de este grupo de vanguardia cordobés.A pesar de que su fundación y acciones comienzan en el año que da título a este grupo de artistas, 40 años después de las primeras obras abstractas de la vanguardia europea (Bauhaus, Mondrian…), no puede dejar de llamar la atención  que en una ciudad tan provinciana y conservadora como Córdoba, y en plena Dictadura franquista, este grupo que germinó en París en 1957, “una buena parte de su núcleo se incuba en Córdoba”. Entre sus integrantes o colaboradores  se encontraban los cordobeses José Duarte, Juan Serrano, FranciscoAguilera Amate, Luis Aguilera Bernier y Rafael de la Hoz , así como José María García Paredes y los vascos Agustín Ibarrola y Jorge Oteiza.

Destacable exposición aunque poco apta para los amantes de lo figurativo y muy recomendable para  quienes aprecian la abstracción geométrica, el color o el diseño de mobiliario moderno. Además, con contenido social que se refleja en frases del grupo insertadas entre las imágenes y demás de la 1ª y 2ª plantas.

Hay un catálogo de la exposición que se puede solicitar gratuitamente en la Recepción   de este centro artístico.

Muy recomendable.


Vista general de las esculturas (Planta baja)


Más fotos: AQUÍ


27.10.17

Córdoba: Mayo en Octubre


Patio VIMCORSA

Por suerte, o por desgracia (altas temperaturas y sequía) este octubre nos esté pareciendo el mayo cordobés. Calles y terrazas llenas de gente, nativa y foránea, gracias al pasado Festival de las Callejas y la actual FLORA Festival Internacional de las Flores, entre otros eventos algo más elitistas (Cosmopoética, Eutopía…)

Ojalá se mantuviese este interés y otras actividades durante los meses siguientes, cuando llegue el páramo cultural y turístico del otoño e invierno cordobés.

Otro enlace a FLORA.


 Calleja de Cabezas


MÁS FOTOS: AQUÍ





12.10.17

Visita de Cosme III de Médici a Córdoba


Cosme III de Médici, Gran Duque de Toscana

En el año 1668, y dentro de su periplo por la Europa occidental que incluía una peregrinación a Santiago de Compostela, el Gran Duque de Toscana visitó Córdoba, en la que permaneció del 8 al 14 de diciembre.

Acompañado de su séquito, que incluía un cronista del viaje y un dibujante, se alojó en el Convento de San Francisco. Fue recibido con gran agasajo por el pueblo así como por las autoridades y nobleza local, que además cumplieron la orden de la reina de tratarlo como merecía su alcurnia. En su honor se celebró una corrida de toros en la plaza de La Corredera, que, curiosamente, ocupa gran parte de la crónica de su viaje que recoge Antonio Guzmán Reina en su artículo publicado en 1950, en el Boletín de la Real Academia de Córdoba (páginas 103 a 131).

Tapiz con el escudo heráldico de los Médicis (colección privada)

Por dicha crónica sabemos que visitó El Carpio y pasó por Alcolea. Y que dedicó una jornada a visitar el Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso. Sin embargo, resulta llamativo el poco aprecio por la Mezquita-Catedral que también visitó y donde parece que le llamó más la atención a la cruz supuestamente labrada por un cristiano cautivo durante la época islámica y la Custodia del tesoro catedralicio.

Al parecer se interesó mucho por los caballos andaluces, de los que quería adquirir algunos dado su renombre.

Visitó también el Convento de San Agustín, donde fue recibido por su prior. Así como el desaparecido Convento de Santa Inés, donde le emocionaron el bello canto de sus monjas, así como la belleza de ellas. Y siguiendo con las mujeres cordobesas solo sabemos que eran muy retraídas y solo hablaban con sus familiares (¿herencia morisca?).

Poca cosa de trajes y costumbres. Y en cuanto a la economía casi únicamente se citan los cultivos que circundaban Córdoba: olivares y cítricos.

En el Centro de Recepción de Visitantes de Córdoba se exhibe una especie de inscripción con un fragmento de la crónica del Gran Duque, cuya traducción viene a ser esta: "Córdoba (...) se extiende a lo largo de la orilla derecha del Guadalquivir, siguiendo el curso de sus aguas, por lo que los muros terminan en esta parte con el río, saliéndose por la puerta llamada "del puente" sobre el puente mismo que, fabricado todo de piedra, atraviesa el río, más allá del cual continúa un gran arrabal". 

Fragmento de la Crónica en el Centro de Recepción de Visitantes


Una cosa me ha llamado la atención de éste, al parecer, piadosísimo noble que escuchaba misa a diario. Y es que durante su escasa semana de estancia en Córdoba, hubo dos días que no salió del alojamiento. Y eso merece mi simpatía personal, porque es lo que marca la diferencia entre turista y viajero: digerir, rumiar -si queremos- el sitio dónde estamos.

Los cronistas cordobeses de la época no han dejado apenas constancia de este viaje. Un viaje que ha pasado a ser un proyecto Erasmus+  aprobado por la Unión Europea y que será coordinado por mi antiguo instituto: el IES Medina Azahara, con el enunciado de A Journey Through Time (Un viaje por el tiempo).


Vista de Córdoba en el siglo XVII





13.9.17

La odisea de los rabadíes



Aunque la portada de este libro nos puede llevar a considerarlo una novela histórica (como me ocurrió), se trata de una obra científica, de Historia, bien documentada, que a lo largo de sus 413 páginas nos ilustra sobre sobre uno de los acontecimientos más importantes de la historia de Al Andalus en época omeya: La rebelión del Arrabal de Saqunda durante el emirato de al-Hakam I (818). Un hecho poco difundido hasta ahora pero que tuvo mucha trascendencia.

El subtítulo de “El primer exilio hispano” hace alusión a los distintos exilios que ha sufrido nuestro país a lo largo de sus historia -no pocos- y que tienen como último ejemplo en el sufrido por los republicanos españoles ante el triunfo de las fuerzas fascistas en la última Guerra Civil (1936-39).

La obra autoeditada  (¡Qué valor! Aunque una ventaja de nuestra época de Internet), está muy bien estructurada en 8 capítulos y un epílogo al que sigue una extensa y precisa bibliografía. Desde el contexto histórico y geográfico de los hechos hasta sus últimas consecuencias: la fundación de un emirato andalusí en Creta que duró casi 150 años (lo cual no es poco). Numerosas citas y fuentes contrastadas, tanto cristianas (bizantinas) como musulmanas, apoyan las tesis de su autor.

Aunque la presentación del libro está prevista para la semana próxima no he podido resistir la tentación de publicar esta reseña inmediatamente después de terminar de leerlo.

De momento se puede adquirir en dos librerías de Córdoba: La República de las Letras y Librería Luque.


30.7.17

Salgo (33º) al Barón


Sobre las 10 de la noche salgo al cercano pub-taberna El Barón, para cortar un poco mi enclaustramiento debido al calor. Pasadas las 10 el termómetro marca 33º y todavía hay cierta luz. Me pido mi ración de empanada y una cerveza. Me sorprende la redundancia de las señales del aparcamiento para motos y le hago una foto. Y escucho sin querer las conversaciones de las mesas más inmediatas. En la más cercana, ocupada por alemanes alguno de los cuales hablan algo de español, tratan de dilucidar con el camarero la diferencia entre “caña” y “maceta” de cerveza. En la otra, más numerosa, un grupo de veinte/treintañeros, hablan de sus viajes a Indonesia o Cuba. Supongo que tienen trabajo estable, porque si no esos lujos no son permitibles. No lo eran cuando yo tenía su edad y trabajo fijo. Me permito preguntarme en silencio  (con cierta envidia) si esos viajes les permiten afirmar  que conocen bien tales países . Y me extiendo en mis pensamientos más allá: ¿Conocen España? ¿Han estado en Palencia, Teruel o Huesca…?

Tras tomar una foto del antiguo nombre de esta taberna-pub (“El Barón Rojo") me encamino a un restaurante-apartamentos llamado “Atrium", con subsuelo de cristal que permite  ver restos arqueológicos (como en la cafetería "Roldán de la Victoria")  dónde, a mediodía, había adquirido una ración de salmorejo para el almuerzo. Busco un helado de menta y chocolate pero el establecimiento, a estas horas, está cerrado.  Más adelante encuentro otro donde he desayunado alguna vez. En mi misma calle; se trata de un establecimiento anexo a un restaurante cuyo nombre no recuerdo y del que debo alertar  “Tripadvisor”. Sus camareros casi siempre están ausentes o mal encarados. Tal vez porque tienen que atender a dos sitios a la vez. En esta ocasión tengo suerte y encuentro un camarero que está terminando de atender a otro cliente. Le pido un cucurucho de helado y me pone pegas recomendándome una tarrina pues cree que el helado se me caerá. Le insisto y al final, de mala gana, accede a mi petición. El helado me cuesta casi lo mismo que la tapa/cena con cerveza. Debo ser un bicho raro.


27.7.17

La mano de Fátima (novela)



Exitosa novela histórica de Ildefonso Falcones, autor de La catedral del mar. En sus más de 900 páginas se narra la rebelión de los moriscos de las Alpujarras de 1568 y su deportación tras la derrota. Rigor histórico (aunque su protagonista, Hernando Ruiz o Hamid Ibn Hamid, es inventado pero verosímil), narración ágil. Engancha. Transcurre, sobre todo, en las Alpujarras granadinas y Córdoba, pero también en Granada, el Reino de Valencia, Sevilla o Tetuán

Hay algún gazapillo como la “calle Arhonas” (suponemos que se trata de un error informático pues, por el contexto, parece referirse a la calle "Almonas" o "Armonas", hoy calle Gutiérrez de los Ríos). O hablar de la corrida de toros en la plaza de la Corredera (que no existió como tal hasta finales del siglo XVII…)

Un canto a la tolerancia y a la convivencia respetuosa entre culturas y religiones. Y al amor; y los caballos (creación de la “raza española”).

El título alude a un amuleto de buena suerte de las culturas musulmana y judaica (al-hamsa).


Tiene una “secuela”: el libro ilustrado Los paisajes de la mano de Fátima.



Enlaces relacionadosCon excelente inclusión de personajes tanto históricos como imaginados además de los escenarios.

16.7.17

Comidas populares (gazpacho, salmorejo, migas…)


Resulta que con el auge del turismo en España en general, y en Córdoba en particular, dónde nací y siempre he vivido, se suscitan polémicas sobre determinados platos que pertenecían a la gastronomía popular (pobre) y que “gracias” a los masterchef y otras chorradas se han puesto de moda. De modo que ningún restaurante cordobés que se precie puede prescindir en su carta del salmorejo o el gazpacho.

Así que expongo aquí mis conocimientos directos, y por supuesto subjetivos, sobre estas comidas. Comparten que son comidas de “pobres”: su base es que tratan de aprovechar el pan sobrante, que se ha quedado duro, para hacer otro alimento y no desperdiciar nada (reciclaje). Y con tomate.

En mi casa, desde que tengo uso de razón (1963), el salmorejo era la base del gazpacho: se le añadía agua y trozos de pepino  y daba más de sí como complemento refrescante al plato principal y único. Y nada de cebolla, pimientos, picatostes ni otras historias con que ahora los adoban los restaurantes “a la page”.

En el salmorejo el jamón ni aparecía, y si lo hacía era solo para el cabeza de familia (mi padre) que a veces lo enriquecía con patatas fritas, si había.

Eso de que ahora lo llamen “sopa fría” es una contradicción “in terminis”: sopa y caliente van unidas según mi entender.

Tengo conocidos de la campiña cordobesa (talbaneses, montillanos…) que defienden el origen del gazpacho en época anterior al descubrimiento de América (de donde llegó el tomate y el pimiento) y lo llaman de diversas formas: gazpacho blanco, ajoblanco, etc. Según ellos lleva almendras, pero este fruto, muy cultivado por los musulmanes de al-Andalus, resulta/ba caro y no asequible a cualquier familia. En lo del ajo no hay nada que discutir, aunque desconozco la fecha de implantación, y sobre todo su expansión, en tierras cordobesas. Pero sin duda los ajos de Montalbán gozan de un gran y merecido prestigio en nuestros días.

Por lo respecta a las migas puedo decir lo mismo: reciclado del pan duro. En mi casa se adobaban o enriquecían con rábanos y naranja. Y ya en épocas más recientes y de abundancia, se le empezó a añadir torreznos o chorizo. Desconozco el origen o cuerpo de las "migas manchegas” o de otros lugares. En cualquier caso, creo que se les puede añadir cualquier cosa que se tenga a mano. Como ocurre con la tortilla de patatas. Que para mí va unida a las que hacían mis abuelas: Patatas cortadas en lonjas (no en gajos, ni trocitos) bien frita, sin ese huevo jugoso pero semisólido que ahora se ha puesto de moda.


En cuanto al “rabo de toro” qué decir: Jamás lo pude catar en mi casa. Los rabos de toro eran escasos y se pusieron de moda con un restaurante afamado y caro en Córdoba. Nosotros solo comíamos carne los domingos: el pollo con arroz.