Mostrando entradas con la etiqueta alumnos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alumnos. Mostrar todas las entradas

30.4.19

DÍAS CON ESTRELLA (TARÓN)


Portada del libro

Hay un refrán fatalista que afirma que “unos nacen con estrella y otros estrellaos”. Extrapolando este dicho al tiempo y la vida cotidiana se podría decir que “hay días con estrella y días estrellaos”; y yo tuve ayer uno de los primeros.

La gran alegraría fue que vino a visitarme Javier Tarín (TARON) para obsequiarme con un libro magníficamente editado por la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí, La Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Villa del Río, y titulado “[Creando Cultura] Doce villarrenses y las artes plásticas” cuya autora es María Navajas Madueño y en el que uno de sus capítulos está dedicado a él, hoy consagrado artista del grafiti, el diseño y el arte urbano.

Su dedicatoria me emocionó, con el añadido de que en el texto se acordaba cariñosamente de mi labor profesional cuando, allá por los años ’90, ejercía en el Instituto Santos Isasa de Montoro, y él era un alumno inteligente y lleno de inquietudes artísticas, culturales y sociales.

Me alegra la satisfactoria trayectoria que ha logrado seguir y le deseo que se cumpla su aspiración de vivir exclusivamente del arte, cosa de la que está cada vez más cerca a pesar de lo difícil que lo tienen los jóvenes de hoy en nuestro país. Especialmente los artistas.

¡Suerte y muchas gracias!




1.10.17

La cara oculta de Luna



Si difícil resulta reseñar el libro de un amigo, lo es todavía más cuando el género que trata es el del “thriller” o “novela negra”, porque fácilmente puedes sucumbir a la tentación de “destriparla” (spoiler, creo que se dice ahora), haciéndole mal favor a su autor.

La obra, editada en 2017 por viveLibro, se desarrolla a lo largo de 308 páginas divididas en 47 capítulos y está muy bien escrita, por su ritmo y soltura en el uso del lenguaje.

Solo desvelaré -cosa que hace en su contraportada- que la protagonista es una mujer en busca de su adorada hija. Y las dificultades con las que va topando en su vital empeño; una verdadera “madre coraje”. Y, ya de mi cosecha (y espero no irme de la lengua), transcurre en una ciudad portuaria andaluza; y es totalmente verosímil en estos tiempos que vivimos. La atención y el suspense van en aumento a medida que avanza la narración, de modo que te engancha irremediablemente.

Su autor es José Gutiérrez Porras, antiguo alumno natural de la cordobesa localidad de Villa del Río quien, a pesar de su formación universitaria en Ciencias Químicas, demuestra que Ciencias y Letras no están reñidas, dada su maestría y perfección lingüística que muestra en esta obra que no es su primera inmersión en la novela.

Aprovechando las nuevas tecnologías -cosa que alabo-, ha creado una página en Facebook para interactuar con sus lectores; para que viertan sus pareceres y opiniones.

El libro se puede adquirir por distintas vías: en Internet, por ejemplo, a través de esebook o de Amazon (en formato papel y digital). Pero también solicitándola directamente al autor o a cualquier librería.

En fin, una obra muy, muy, recomendable para los amantes del género.

6.9.15

DESPEDIDAS II (4º B - 2015)



La verdad es que no sé bien como empezar. La última clase con ellos (o penúltima, que ya no recuerdo bien) fue sorprendente. No me esperaba tal cosa. Era una despedida después de 4 años juntos en los que les había impartido las clases bilingües de Ciencias Sociales (Geografía e Historia). Cuatro años muy agradables en los que cada día me mostraban su educación, respeto  y (creo) cariño. Y eso no quita las (escasas) veces en que hube de reprenderles, menos colectivamente que de forma individual, debido a mi papel de adulto y profesor. Sin embargo, en esa grata despedida de ellas y ellos, en su comprensión, obviaron esos problemas puntuales y solo resaltaron lo bueno. 

Su regalo, en esa última sesión fue doble: libros y palabras dirigidos a mí por todos y cada uno de ellos y ellas. Los libros versaban sobre mi escultor favorito: Bernini. Un regalo “bilingüe” que por sus excelentes ediciones debió costarles una fortuna. Pero, sin desdeñar ese esfuerzo económico, lo mejor fueron las palabras que me dirigieron y que, por razones de intimidad, pudor y modestia no voy a reproducir aquí, aunque siempre resonarán en mi corazón. Todo lo que hicieron supera amplia y generosamente la idea que tiene la sociedad en general sobre los profesores, a los que se les recriminan sus vacaciones y otros tópicos. Que te valoren como persona y como profesional es la máxima retribución de un profesor; sobre todo los tiempos que corren.

Cuando me entregaron su obsequio se me hizo un nudo en la garganta; no sé si lo percibieron, pero sin duda tuve que improvisar unas palabras; palabras que no recuerdo exactamente, pero que fueron sinceras aunque no sé si completas para todo lo que quería decirles. De modo que este escrito trata en parte de rememorarlas o suplir las carencias de mi discurso en esa ocasión. 

Afortunadamente he tenido buenos grupos el curso pasado (2014-15); gente interesante, amable e inteligente, con los que ya había convivido (larga y agradablemente) durante 3 años (como el 3º A y el B), o los nuevos de 2º A y B, cuyo  interés y cariño a lo largo de curso acabaron por eliminar sus reticencias iniciales (me parece) ante un profesor nuevo para ellos. Para nada este escrito trata de quitarles importancia para mí. Es más, lamento enormemente que el próximo curso no pueda “disfrutar” de estos grupos “gracias” a la absurda norma de la Junta de Andalucía que no me permitirá impartirles clase por tener solo el B-1, pero que sin embargo si permite y obliga a dar Música (de la cual no tengo ni idea) al igual que otras materias “afines” como Francés, Economía, Informática, etc. como otras veces me he visto obligado a impartir.

En fin, y volviendo a mi 4º B, he de precisar que jamás, jamás, he tenido unas clases tan agradables a última hora (1:45 a 2:45) como con este grupo. Y era los lunes y los viernes, hora esta última (por razones obvias) horrorosa para cualquier profesor y alumnado.

Los viernes instituimos las sesiones “musicales”, que hubieran resultado impensables sin la esforzada y desinteresada colaboración del profesor de Música e imponderable amigo Alberto Rubio. Sus videos en Youtube elaborados expresamente para estas sesiones, que los alumnos exigían en tales días y que combinaban música e imágenes de cada una de las épocas que estábamos estudiando. Cuando se agotaba este recurso, vimos películas alusivas a la época (Mª Antonieta de S. Coppola para la Revolución Francesa, Senderos de gloria para la I Guerra Mundial o El reino del mal para el nazismo y la II Guerra Mundial…)

Y todo ello adobado por la discreta pero determinante presencia de nuestra lectora Rebecca Turley, que nos acompañaba los miércoles a 1ª hora y cuyas excelentes aportaciones con vídeos didácticos en inglés, me impulsaron a hacer un “deplorable” (creo) rap sobre la Gran Guerra, e incluso a hacer cantar a toda la clase (gozosamente) otro sobre la Gran Depresión

En resumen, un grupo que, repito, ha sido para mí de muchas satisfacciones profesionales y, sobre todo, humanas. Y esto en un año que en lo personal ha sido muy duro para mí.

Y desde aquí quiero agradecerles sus muestras de aprecio.

Les deseo y auguro un gran futuro. No les olvidaré jamás (a ninguno de ellas y ellos).

P.S.: Sin duda (me di cuenta después) que en esta despedida colaboraron otros profesores a los que agradezco muy sinceramente su generosa dedicación.