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14.10.19

40 AÑOS (IX Promoción de Historia y Geografía)






Hace ya cuarenta años y, aunque parezca un tópico, para mí fue como anteayer, por la vividez de los recuerdos de entonces.  Como cuando estábamos en la cola de la Secretaría de la Facultad de Filosofía y Letras para matricularnos en “Historia y Geografía”. Aún recuerdo que estando allí  se acercaron dos amigas filólogas para disuadirme de que me matriculase en esa carrera porque no tenía salidas. Naturalmente chocaron con mi firme determinación  y mi avalada testarudez, además de que elegí tales estudios por gusto.

Corría el año 1979 y por entonces las matrículas se hacían presencialmente, sin internet ni padres al lado. Los jóvenes hacíamos una larga cola, y tras ser atendidos por el personal administrativo, debíamos acudir al cercano banco (Monte de Piedad, hoy Cajasur K) para ingresar el importe de la matrícula (unas 12.000 pesetas, creo recordar) y volver a la cola  para entregar el justificante del ingreso bancario y de este modo terminar de formalizar la matrícula. Y así ingresé en la IX Promoción de Geografía e Historia de la universidad cordobesa (UCO).

Dado que yo me encontraba trabajando lo hube de hacer en el turno vespertino que por entonces existía. Allí mis compañeros era mayores que yo, muchos de ellos maestros en ejercicio. Pero en los cursos siguientes se unió a nosotros un numeroso contingente de jóvenes, tal vez excedentes del masificado turno matutino, y fue entonces cuando empezó a fraguarse una amistad que perdura hasta hoy. Contribuyeron a ello los cafés o fifty-fifties en el bar Mezquita (el de los boquerones en vinagre), la animadas fiestas de la Primavera en la facultad o los partidos de futbito en la antigua Escuela de Agrónomos (ETSIAM), y por supuesto el generoso traspaso de apuntes y trabajos entre todos sin la competitividad que, según parece, domina la época actual. Pura y saludable camaradería.

Nuestra procedencia era variopinta: Córdoba capital (pocos), localidades cordobesas como Cabra, Puente Gentil, Montilla Pozoblanco o Castro del Río, y de Jaén (que entonces no tenía universidad), así como de otras partes de la geografía hispánica: Ibiza, Badajoz, Soria…

Después de terminar los estudios en 1984 cada cual siguió su camino, aunque sin perder el contacto que tan gratamente ha perdurado hasta hoy. La mayoría, tras los duros años centrales de la década de los ’80, fuimos encontrado trabajo, mayormente en el sector público (enseñanza u otros). Y hoy estamos  distribuidos; ciertamente la mayoría en la provincia de Córdoba pero otros en Cádiz, Ibiza o Murcia. Algunos ahora peinamos canas y muchos tenemos hijos adultos, pero el vínculo de la divina amistad no se ha perdido.

Hace nueve años logramos reunirnos para comer, y desde entonces la cita se ha convertido en anual.


Historias de la Historia, “microhistoria”, “intrahistoria” o simplemente Historia, que al fin y al cabo es lo que hacemos los seres humanos en nuestro devenir.


30.4.19

DÍAS CON ESTRELLA (TARÓN)


Portada del libro

Hay un refrán fatalista que afirma que “unos nacen con estrella y otros estrellaos”. Extrapolando este dicho al tiempo y la vida cotidiana se podría decir que “hay días con estrella y días estrellaos”; y yo tuve ayer uno de los primeros.

La gran alegraría fue que vino a visitarme Javier Tarín (TARON) para obsequiarme con un libro magníficamente editado por la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí, La Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Villa del Río, y titulado “[Creando Cultura] Doce villarrenses y las artes plásticas” cuya autora es María Navajas Madueño y en el que uno de sus capítulos está dedicado a él, hoy consagrado artista del grafiti, el diseño y el arte urbano.

Su dedicatoria me emocionó, con el añadido de que en el texto se acordaba cariñosamente de mi labor profesional cuando, allá por los años ’90, ejercía en el Instituto Santos Isasa de Montoro, y él era un alumno inteligente y lleno de inquietudes artísticas, culturales y sociales.

Me alegra la satisfactoria trayectoria que ha logrado seguir y le deseo que se cumpla su aspiración de vivir exclusivamente del arte, cosa de la que está cada vez más cerca a pesar de lo difícil que lo tienen los jóvenes de hoy en nuestro país. Especialmente los artistas.

¡Suerte y muchas gracias!




19.7.18

RAFAEL MONTILLA CARDEÑOSA (In memoriam)


Te fuiste pronto. De golpe. La vida … que es tan injusta. No has sido el único en irte prematuramente en los últimos meses; en junio cayó nuestro común amigo Luis Alberto y luego también María Ramos a la que conocías menos si mi memoria no me falla.

El pasado lunes de este mes (16-7-2018), acudí al cementerio para visitar la tumba de mi madre, que también cayó en octubre pasado (Annus horribilis). Y allí acudí a la tuya, que me pareció entrañable; como tú. Tengo pendiente hacerle una foto y descifrar el pentagrama que la ornamenta y que me traerá buenos recuerdos tuyos, con quién tanto he compartido.

Para mí eras más que un amigo del alma; fuiste como un bondadoso hermano. Y no exagero.

Ahora leo, o más bien escucho, mucha poesía, ese género que tanto te gustaba. Góngora, Quevedo, el Arcipreste de Hita, Alberti, Blas de Otero, J. A. Goytisolo, Lorca, Jorge Manrique, Nicolás Guillén, Machado, León Felipe o Gabriel Celaya, a cargo de Paco Ibáñez. Pero también de Chicho Sánchez Ferlosio, que tu me recomendaste (“Círculos viciosos”), musicados por La Mandrágora.

He tenido la suerte de haber gozado de tu cálida amistad, siempre sincera y generosa. Y de la que tanto aprendí. Todo un ejemplo a seguir.

Solo me queda dedicarte una poesía que conoces bien. Es lo menos que puedo hacer.

S.T.T.L., compañero.


ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

2.4.18

2 AMIGOS 2 FOTOS



Se trata de 2 fotos de amigos. El orden en las comente no es indicativo de nada; es totalmente aleatorio. Lo único que las une, aparte de que son de amigos, es que son fotos de amigos, en blanco y negro, positivadas manualmente en papel fotográfico. No hay nada digital en ninguna de ellas y sus autores son Rafa Montes y Paco Madrigal. Tanto monta, monta tanto.

En una el negro, casi siluetas, destaca sobre el fondo blanco; está tomada en Córdoba, creo que en las proximidades del arroyo Bejarano. Mientras la otra procede de una ciudad en Marruecos y en ella predominan los blancos y grises. En la otra las perspectiva se hunde hasta el final de un adarve o azucaque, con la sorpresiva figura de un niño que se asoma a medias entre el cortinaje de su casa, proporcionándole un toque de humanidad.

En la de los toros, aunque no aparecen figuras humanas, la escena está “humanizada”; por la visión de su captador y de quienes la observamos: se trata de una dehesa, un paisaje natural pero humanizado, tan frecuente en Andalucía y Extremadura.

Una es un regalo, la otra una adquisición. Pero esta diferencia no disminuye mi apreciación sobre ellas, porque ambas cuelgan una al lado de otra en la misma pared de mi casa. Y les tengo mucho aprecio: poesía visual.

13.3.18

RETURN TO MONTORO



José Ortiz nos explica el Museo Histórico

El pasado sábado 10 de marzo y en convocatoria hecha por el amigo Eladio, nos reunimos en Montoro un grupo de antiguos profesores del Instituto Santos Isasa, para realizar una visita guiada por un ex alumno que ahora es Cronista Oficial de esa ciudad, a la que tantos lazos nos siguen uniendo.

La visita comenzó en la antigua iglesia de Santa María de la Mota, hoy museo histórico, arqueológico y geológico. Allí José Ortiz, nuestro guía, nos explicó el origen del monumento y la polémica sobre su estilo o periodo histórico. Luego vino una vista a las principales piezas que posee. No solo la Thoracata o el ángel de Mateo Inurria, dos “clásicos” del museo, sino a otras piezas importantes que se han ido incorporando desde la última vez que lo visité, hace ya algunos años y mientras ejercía mi profesión en esa localidad (17 años hasta el 2009). Entre esas nuevas piezas se encuentran la “Estela de Montoro” (de discutido origen), la “Muchacha orante” pareja del ángel de Inurria o una nueva inscripción romana recuperada hace poco tiempo.

En este paréntesis observo que el museo ha ganado mucho; entre otros motivos por su moderna musealización y más fácil acceso para montoreños y turistas gracias a su extendido horario de apertura pública.

Luego bajamos hasta la calle Postigo, donde Pepe nos da noticia del origen del altar allí situado, adosado a la iglesia de San Bartolomé, en cuyo interior penetramos a continuación y recibimos una breve pero completa explicación sobre ella y su evolución histórica. Después salimos a la plaza de España dónde también se nos ilustra su papel y edificios que la rodean y que concentraron los 3 poderes: el político (ayuntamiento construido ex profeso, nunca palacio ducal), el religioso (la ya mencionada iglesia de San Bartolomé) y el económico (restos de las Tercias y la Pescadería).

A continuación nos dirigimos a las nuevas Tercias (que no recientes), que hoy albergan el Museo del Aceite y, en su planta superior, una sala de exposiciones temporales. Al entrar nos encontramos con una grata sorpresa: nos recibe nuestra buena ex alumna Cristina Galán, que compatibiliza su trabajo en el museo los fines de semana con la impartición de clases en el Conservatorio Musical de a localidad entre semana. Allí Pepe nos habla de la desacertada intervención del arquitecto encargado de remodelar el edificio para su uso como Museo del Aceite. El moderno arquitecto decidió rellenar las vasijas que poblaban su suelo, taparlas y ponerle encima un suelo irradiante y un parquet de madera, ocultando de esta manera la verdadera esencia de lo que era una Tercia: un lugar para albergar aceite y grano. 

También el cronista nos habla de las dificultades para conseguir piezas para este museo, porque la gente  prefiere que antiguos molinos aceiteros se caigan antes que donarlos. Y también de los problemas para conseguir que nuevas generaciones aprendan antiguos oficios artesanos como el trabajo de espartería, que a mi parecer está en fase de recuperación gracias a la vía vaginal.  E igualmente nos habla de cómo los arqueólogos locales, o amigos de la cultura, se han de andar con ojo avizor cada vez que se derruye un edificio para construir, ya que posiblemente muchas de las piezas encontradas en solares cercados a cal y canto pasen a ser vendidas en el mercado de antigüedades.

Después subimos a la planta superior de las Tercias para visitar una exposición de pintura cuya duración prevista se alarga un día para que podamos visitarla. Una gran deferencia hacia nosotros, que tenemos ganas de verla porque su organización ha corrido a cargo de Juan Manuel Gutiérrez, amigo, pintor y colega que sigue impartiendo clases de Artes Plásticas en el instituto en que fuimos compañeros. La exposición se compone de pinturas de sus alumnas cañeteras en el Taller de Pintura que ha impartido en su localidad de nacimiento y residencia. De entre esos cuadros me llaman especialmente la atención dos: una con un pavo real y otra de flores sus autoras son, respectivamente Carmen Fernández y Rosa María Morena. 

 

Luego nos dirigimos al Hospital de Jesús Nazareno, atribuido al arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo y que tiene un patio parecido al del Hospital del Cardenal Salazar (hoy Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba). Hasta entonces el tiempo nos había respetado a pesar del temporal previsto. Y aunque íbamos bien provistos de chubasqueros, paraguas y calzado para el agua, la tormenta se desata justo cuando estábamos cobijados en el hospital se acentúa mientras visitamos su iglesia que parece sufrir una maldición porque se “autodestruye” cada cierto tiempo: hundimientos, caída de muros, incendios…de modo que, tras la breve aunque completa explicación, salimos pitando de allí en vistas del aguacero, los rayos y truenos que azotan y que provocan que se vaya la luz. Nos refugiamos en el vestíbulo mientras vemos la intensa lluvia que cae. Pero se nos aconseja que no nos apiñemos en su puerta ni en su centro y que nos coloquemos en sus laterales, debido al peligro de que pueda penetrar un rayo, hecho que se ha dado en ocasiones anteriores. 

Ante la imposibilidad de conseguir un taxi, nuestros/as amigos conductores se aventuran a desplazarse a pie paraguas en mano y a pelo, hasta el lugar donde los dejamos aparcados: la cercana/lejana Santa Mª de la Mota. Luego vienen a recogernos al Hospital, dónde seguimos resguardados. Es el fin de la visita guiada. Son pasadas las 13 horas y no dirigimos al Hotel Mirador de Montoro para trasegar una caña mientras disfrutamos de sus excelentes vistas sobre el pueblo y el río Guadalquivir, que lo envuelve y que viene cargado de aguas terrosas gracias a las últimas lluvias.

Vista desde el Hotel Mirador de Montoro

De allí al restaurante El Jardinito, también un clásico, donde hemos quedado con otros colegas y amigos desplazados para la ocasión desde distintos puntos como Córdoba o el propio Montoro. Nos juntamos 20. Un grato reencuentro; y allí hablamos mientras deglutamos un buen, abundante y variado condumio.

Tras la sobremesa algunos deciden volver al Mirador para tomar café. Son las 17 horas aproximadamente y yo ya no estoy para estos trotes, así que acepto gratamente la invitación de Juani (nuestra conductora) para regresar a Córdoba, acompañados de María José.

Una jornada fenomenal.

MÁS FOTOS: AQUÍ




18.2.18

RIMA ASONANTE (Poesía gráfica) de Pepe Lara


Aquel hombre llamado flor de otoño

Hoy tocaba ir a la inauguración de una exposición en la librería La República de las Letras titulada “Rima asonante” y obra de Pepe Lara.

Aunque no acababa de tener claro si el autor era un viejo amigo al que hacía años no veía. Al final, y gratamente, ha resultado que sí, que era él.

Allí he coincidido con otros amigos, como Nela y Carlos. Y hemos departido con Ana Rivas.

La obra me ha parecido coherente con la trayectoria artística de Pepe. La caligrafía, presente en todas las obras expuestas, resulta a menudo ininteligible, pero variada y cumpliendo su papel estético. Tal vez el autor algún día nos desvele su contenido y, en cualquier caso, me ha recordado un libro leído recientemente en el que se ponía de manifiestos la dimensión espiritual que puede tener la caligrafía, tan desvalorada en Occidente en estos tiempos de las nuevas tecnologías.

Además de la escritura el autor introduce otras técnicas como el estampado o la tinta dejada correr o mojarse al azar. Y el resultado, estimulante y atractivo, me ha parecido una suerte de “dadaísmo expresionista”.

Todas las obras llevan título, lo que ayuda al espectador a establecer un “diálogo” con las obras.

Mis felicitaciones, Pepe.

Pepe Lara junto a su obra


26.11.17

Exposición de Juan Orozco (Joros) en Córdoba.




Me avisa el amigo Alfredo Jurado de que será el encargado de presentar una exposición de pinturas de Juan Orozco (“Joros”), en la galería cordobesa “Arc-en-ciel” de Maite Béjar.

Le comunico que no podré asistir a esa inauguración, pero que la visitaré y documentaros más adelante. Y lo hago la semana pasada. La exposición solo está abierta por las tardes y cuando acudo me recibé muy bien Maite, como es su costumbre, y me permite hacer todas las fotos que quiera. También departimos de nuestra común amistad con Alfredo y de como asistí a la presentación de su excelente poemario “CÓDIGO DE LA NIEBLA” que me regaló dedicado. Evento que tuvo lugar en casa de Maite.


La exposición se compone principalmente de rostros o bustos de mujeres, aunque también con dos o tres masculinas. Con muchos símbolos y colorismo simple y alegre. Algo entre lo naïf y el fauvismo. Me gustó.


MÁS FOTOS: AQUÍ.





1.10.17

La cara oculta de Luna



Si difícil resulta reseñar el libro de un amigo, lo es todavía más cuando el género que trata es el del “thriller” o “novela negra”, porque fácilmente puedes sucumbir a la tentación de “destriparla” (spoiler, creo que se dice ahora), haciéndole mal favor a su autor.

La obra, editada en 2017 por viveLibro, se desarrolla a lo largo de 308 páginas divididas en 47 capítulos y está muy bien escrita, por su ritmo y soltura en el uso del lenguaje.

Solo desvelaré -cosa que hace en su contraportada- que la protagonista es una mujer en busca de su adorada hija. Y las dificultades con las que va topando en su vital empeño; una verdadera “madre coraje”. Y, ya de mi cosecha (y espero no irme de la lengua), transcurre en una ciudad portuaria andaluza; y es totalmente verosímil en estos tiempos que vivimos. La atención y el suspense van en aumento a medida que avanza la narración, de modo que te engancha irremediablemente.

Su autor es José Gutiérrez Porras, antiguo alumno natural de la cordobesa localidad de Villa del Río quien, a pesar de su formación universitaria en Ciencias Químicas, demuestra que Ciencias y Letras no están reñidas, dada su maestría y perfección lingüística que muestra en esta obra que no es su primera inmersión en la novela.

Aprovechando las nuevas tecnologías -cosa que alabo-, ha creado una página en Facebook para interactuar con sus lectores; para que viertan sus pareceres y opiniones.

El libro se puede adquirir por distintas vías: en Internet, por ejemplo, a través de esebook o de Amazon (en formato papel y digital). Pero también solicitándola directamente al autor o a cualquier librería.

En fin, una obra muy, muy, recomendable para los amantes del género.

29.1.17

Libro y exposición sobre Antonio Jaén Morente



El sábado 28 de enero asistí, en la Casa Góngora, a la presentación del libro Antonio Jaén Morente. Hijo Predilecto de Córdoba. Biografía ilustrada y a la inauguración de una exposición sobre este profesor, historiador y político que se hubo de exiliar durante la Guerra civil española y al que se rehabilitó moralmente durante el primer ayuntamiento democrático tras la dictadura franquista.

Mi asistencia se debió a la invitación recibida de mi amigo y colega Manuel Toribio, coautor del libro junto a tres descendientes de Jaén Morente, presentes en el acto junto a otros muchos familiares del homenajeado, venidos desde los cuatro puntos cardinales del planeta.

La presentación debía estar presidida por la alcaldesa de Córdoba, que no pudo asistir por problemas de agenda. Su lugar lo ocupó una representante del Consistorio cuyo nombre y cargo desconozco. En ella intervinieron una nieta del homenajeado y otra familiar, así como del editor, el profesor universitario Antonio Barragán, qué expresó que el termino de “comisario” de la exposición no le gustaba mucho, y el amigo Manuel Toribio.

Tras la presentación del libro nos dirigimos a la sala dónde se encontraba la exposición, en la que nos obsequiaron con su catálogo, magníficamente editado por Ayuntamiento cordobés.


Un acto rebosante de asistentes algunos de los cuales hubieron de permanecer de pie a pesar de la amplitud de la sala. Allí tuve la suerte de encontrarme con viejos amigos como Eduardo Lama y Curro del Río (Director de la Biblioteca Provincial). Y ver a Manuel García Parody, José Luis Casas, Antonio Garrido y Francisco Solano Márquez (ex-director del diario CÓRDOBA).

Catálogo de la exposición


14.5.16

LO QUE DE VERDAD IMPORTA DE LA CÓRDOBA ROMANA (libro)




Hoy he asistido en la Librería Luque a la presentación del último libro del amigo Alberto Monterroso titulado Lo que de verdad importa de la Córdoba romana. La obra, con un estilo ameno y lenguaje asequible a cualquier persona, recopila y profundiza en la importancia de la Córdoba romana que tanto está defendiendo razonadamente su autor desde su primera novela histórica (El emperador impasible). Y aunque no me he podido quedar hasta el final (he de corregir numerosos y extensos exámenes de 2º de Bachillerato), me ha llamado la atención su propuesta de Córdoba como "ciudad de las 4 culturas", ahora que otras ciudades se reclaman como "ciudades de las 3 culturas" (musulmana, cristiana y judía). La presentación, muy amena, como si de una entrevista se tratara, ha corrido a cargo del también profesor y conocido Antonio González Carrillo. El libro consta de 121 páginas con algunas ilustraciones sobre algunos de los personajes tratados y está editado por CordobaLibros.

16.4.16

Presentación del blog AL-ANDALUS, ARQUEOLOGÍA E HISTORIA



Hoy he acudido a la presentación del blog AL-ANDALUS, ARQUEOLOGÍA E HISTORIA en la Biblioteca Viva de Al-Andalus (Casa del Bailío). Y lo he hecho no solo porque el tema me interesa, sino porque su presentador, hasta hoy, era un ciberamigo que al fin he podido conocer en persona.

La presentación ha corrido a cargo de la doctora Mª Jesús Viguera (Universidad Complutense de Madrid y Real Academia de la Historia) y de José Luis García Clavero, profesor del IES MAIMÓNIDES. En la charla han participado mi ciberamigo Alejandro Pérez Órdoñez  y el fotógrafo del blog, Rafael Galán García .

Ha sido amena y bien ilustrada. Me ha sorprendido gratamente la numerosa asistencia de adolescentes estudiantes del IES MAIMÓNIDES. Sobre todo tratándose de un sábado por la tarde, fuera del horario lectivo.

Alejandro ha expuesto con lenguaje asequible la influencia de Al-Andalus en gran parte del territorio peninsular. No en vano esta civilización estuvo presente en la “piel de toro” más de 7 siglos y ha dejado profunda huella en nuestro arte, nuestras costumbres y nuestra lengua (más de 3.000 palabras). Y eso en un día que ando preparando una ficha de trabajo para alumnado de 2º de ESO bilingüe sobre las matemáticas y Al-Andalus. La exposición oral ha ido acompañada de las magníficas fotos de Rafael Galán en las que se ilustraba sobre la herencia hispano-musulmana desde Tarifa hasta Zaragoza, pasando por Ronda, Granada, Córdoba (of course) o Toledo.

Estoy convencido de que es importante para los cordobeses, y otros interesados en esta importante etapa de nuestra historia seguir el blog: “Al-Andalus, Arqueología e Historia”. Así como seguir su página en Facebook.

Se trata de una iniciativa particular, hecha a partir de trabajo desinteresado y sin ningún tipo de ayuda institucional. 

Un proyecto loable. 

24.8.15

Benalmádena-Torrox-Nerja (2015)


Calle de Torrox

Mi semana de viaje, en gran parte recordatorio del que hice hace casi 40 años, comenzó en Benalmádena junto a buenos amigos. Recuerdo mi viaje a esta localidad malagueña cuando mi hermano Pepe y yo fuimos al Tívoli gracias al transporte gratuito que nos ofreció el amigo y compañero de oficina Fernando París. Dormimos en su coche. Y una noche de ese verano de 1974 o 1975, con 17 o 18 años (no recuerdo con exactitud) vimos un anuncio que indicaba “Aquarius”, y como nunca habíamos visto ese tipo de zoo de peces, nos lanzamos en su búsqueda. Al final, y después de recorrer calles desiertas de lo que parecía una urbanización, nos dimos cuenta de que el tal Aquarius no era sino un edificio de que formaba parte de un complejo urbanístico con nombres de signos del zodiaco.

Esta vez no he buscado tal construcción, entre otras cosas porque Benalmádena-Costa ha crecido mucho desde entonces. Tampoco he vuelto a visitar el parque de atracciones Tívoli, que tampoco me atrae, visto lo visto, como me ocurrió con su casa matriz de Copenhague.

El apartamento del amigo que me hospedó allí resulta muy agradable y luminoso, todo rodeado de un jardín con piscina y edificaciones de baja altura con muchas zonas verdes y arbolado. Allí hablamos de libros, filosofía y recuerdos. Dimos paseos y llegamos hasta Puerto Marina, donde comimos en buen restaurante italiano a la vista de muchos barcos, atracados o saliendo y entrando al embarcadero rodeado de edificios que se pueden calificar de “sandokanianos” por su pretenciosa estética ecléctica y pseudo-gaudiniana. Un verdadero homenaje al mal gusto.

Dos días después partí para seguir mi itinerario recordatorio. Me alojé en Torrox-pueblo, dónde, por el precio del hotel y su situación estratégica, creí que era ideal para mis fines.

El pueblo me pareció estupendo: bonito y limpio. Y el hotel rural (Al Andalus), gestionado desde hacía poco tiempo por una familia holandesa (creo), resultaba muy agradable. La pulcra localidad estaba ornamentada en algunas fachadas por azulejos que rememoraban su historia, además de señales que indicaban que forma parte de la “Ruta de Almanzor”, cuya existencia desconocía.

Ruta de Almanzor

Todo allí era tranquilidad, dónde parece haber una numerosa colonia de alemanes. Me chocó el que los nativos no te saludasen por las solitarias calles mientras sí lo hacían los extranjeros. En algunas tiendas de comestibles vendían higos chumbos (había muchas chumberas en los campos de los alrededores) y una vendedora ofreció uno gratis para degustarlo. Al verla pelarlo a mano, sin guantes, le pregunté si no pinchaba y me rebeló que sometidos al agua no lo hacían. Vi también una casa antigua  cercana al hotel (que lamentablemente no fotografié) dónde se ofrecían libros gratis en varios idiomas; me hubiera gustado charlar con quien la regentaba, pero la flojera que me dominaba esos días lo impidieron. Creo que pesó más mi necesidad de reposo o de liberarme de obligaciones.

En la plaza principal del pueblo, donde se encontraba su ayuntamiento, fue donde comí la mayoría de las veces, a pesar de que las sombrillas de las 4 o 5 terrazas no mitigaban suficientemente el sofocante calor (corroborado por los chinos de un bazar cercano que, para sorpresa mía entablaron conversación preguntándome de donde venía y al responderles me contestaron que habían trabajado en Córdoba y sabían de su calor). En fin, una “plaza dura” de esas que tanto se llevan ahora en Andalucía y en la que el segundo día empezaron a colocar unas estructuras de las que colgaron multitud de paraguas de diversos colores (algo parecido a los que se hizo en la calle Imágenes de Córdoba hace pocos años). Preguntando a los lugareños sobre el objetivo de la instalación, muchos titubearon y mientras unos decían que se trataba de una decisión del nuevo alcalde, otros opinaban que se trataba de darle color y sombra a la plaza. Fue curioso cuando estaba comiendo en la plaza y se levantó un  vendaval (de aire caliente, eso sí, y cayeron algunos paraguas al suelo, de modo que algunos nativos presentes se lanzaron a recoger esos paraguas como trofeo… incluso estuve tentado de comprarles alguno de ellos como recuerdo!…)

Almanzor entre sombrillas

En la misma plaza había dos esculturas: una dedicada al “Miguero” (que se me olvidó fotografiar) y otra a Almanzor. Por curiosidad pedí para comer uno de los días “migas de Torrox”, pero no fueron gran cosa; eran sosas y parecían grumos de harina cocidos y/o poco fritos adobados con poco chorizo y unos gajos de naranja. Los camareros de aquellas terrazas pecaban de una gran desidia y me dio la impresión de que hablaban más como los “granaínos” que como malagueños. Su desánimo, su fastidio en servirte, me recordó a los hosteleros almerienses y, sobre todo, a nuestra primera estancia en Las Alpujarras (Pitres) en los años 80, donde cada vez que solicitábamos una compra o un servicio todos se excusaban diciendo que ellos no se dedicaban realmente a “eso”. 

La visita a las cuevas de Nerja (otro de los objetivos de rememoración) resultó un fracaso, pues había una larga cola (casi de 1 hora) a pleno sol y con el calor reinante. Así que renuncié y me encaminé a Nerja para visitar el Balcón de Europa, del que tan gratos recuerdos guardaba.  El Balcón parecía no haber cambiado, con excelentes vistas a las estupendas calas de la localidad, aunque como novedad habían incorporado una escultura (de esas junto a las cuales las gentes gustan de fotografiarse) de Alfonso XII, quien visitó el lugar en 1885 y le dio nombre. El paseo o explanada junto al Balcón sigue siendo muy agradable, con muchas terrazas en una de las cuales, con ventiladores pulverizando agua, disfruté de una merecida cerveza. El casco antiguo lo encontré extenso y agradable, limpio y con calles entoldadas de triángulos blancos y muchas tiendas de todo tipo. La odisea fue el volver a encontrar el aparcamiento donde dejé el coche, y todo debido a una confusión (me temo que provocada) por su nombre. Estuve dando vueltas en un dédalo de calles hasta que un empleado de un taller mecánico me aclaró que existían dos parkings con el nombre de “Balcón de Europa” y que el que yo buscaba se apedillaba  “Carabeo”. En fin, que una vez encontrado y con los pantalones cortos bañados en sudor volví a Torrox-pueblo, donde, después de comer me refugié en el aire acondicionado del hotel.

Alfonso XII en el Balcón de Europa

Una de esas noches bajé a Torrox-Costa en taxi (9 €), donde se encontraba otro de mis objetivos pues fue allí donde pasé unos días en 1976. Aquello ha crecido enormemente, con un paseo marítimo extenso y muy animado. Pude acercarme al faro que recordaba y descubrí junto a él un mirador de hechura “calatraviana” que me pareció algo chirriante, aunque bajo su suelo de cristal rayado por las pisaduras se podía apreciar una antigua necrópolis (creo que romana) a pie de playa. Y ya de regreso en busca de un taxi descubrí la residencia o albergue de colonias donde en 1976 pasé tan buenos momentos con mi primo Pepe Álvarez, Flora y otra gente muy “salá”.

El calor, mi gusto cada vez menor por conducir, la apremiante necesidad de reposo y lo escaso del tiempo me hicieron desistir de otros lugares que tenía previsto visitar, como Salobreña, Almuñécar y Torrenueva, en la que me hubiera gustado volver a ver a mis amigos A. Suárez y Casi.

El último día incluso renuncié a visitar la cercana Frigiliana (que desconozco) y hacer allí la pequeña ruta de senderismo que ya tenía trazada por su Parque Natural. De modo que me quedé en Torrox relajándome y procurando estar al abrigo del calor.

Al día siguiente vuelta a Benalmádena para reencontrar a mis amigos, con quienes volví a Córdoba tras pasar la noche allí.

Regresar cuesta trabajo cuando lo has pasado tan bien, pero la compañía de esos amigos en el retorno resultó un bálsamo de cara a volver a la “Olla omeya”, según expresión de una buena amiga. 

He dejado testimonio del periplo en varias redes sociales (Instagram, Facebook…) Pero la mayoría de las fotos que hice se pueden ver AQUÍ.

19.4.15

Diez mujeres en la vida de Séneca... y más de libros



Ayer por la tarde acudí a la Feria del Libro para que el amigo Alberto Monterroso me firmase su última novela: Diez mujeres en la vida de Séneca, a cuya presentación asistí el pasado jueves no pudiendo quedarme hasta el final. 

Haciendo tiempo hasta el comienzo para las firmas, me di una ligera vuelta por la Feria. Allí hablé con Ana Rivas y Catina (de Fuentes Guerra) defendiendo su nuevo proyecto de La República de las Letras, inaugurado el día anterior en un agradable encuentro que me perdí. Más adelante Hisae Yanase y Antonio I. González me dicen jocosamente que me pusieron falta por no asistir a ese evento cuya invitación había recibido y en el que Hisae presentaba una exposición que quiero ver -y documentar- uno de estos días. Más adelante veo a la incombustible Herme a pie de mostrador de Títere. Luego el también asiduo amigo Manuel Patiño y sus artesanales Ediciones dePapel, que este año nos sorprende con “medicinas” para el alma (con su prospecto y todo!). De paso veo a la doctora y escritora Mª José Moreno que no sé si está presentado una nueva novela tras su entrañable Bajo los tilos; pero, por timidez, no me decido a saludar. Al igual que me pasa con Raúl Alonso, al que no conozco en persona pero que parece estar presentando libro en otra caseta.

Cuando estoy llegando a la caseta de firmas me encuentro con tres antiguos y apreciados alumnos, a los que hacía tiempo que no veía en persona (aunque hemos mantenido el contacto gracias a las TIC) y que están allí para lo mismo que yo: Adela, Antonio González, y Francisco José Molina (cuyo borrador de novela, lamentablemente, no he tenido tiempo de leer). Tres jóvenes que acabaron sus carreras pero a los que la crisis los ha golpeado con fuerza. Están trabajando y sobreviven, pero de ninguna manera en el trabajo para el que están altamente preparados. Francisco José emigrará en breve a Inglaterra porque aquí no encuentra empleo. Otra fuga de jóvenes valiosos.

En la caseta de firmas me encuentro con Alberto Rubio, que acude con idéntico propósito. Se nos une Antonio Suárez-Varela que va de paso.Tras las firmas y las fotos, hemos de desalojar la caseta porque llegan otros autores a hacer lo propio: casualmente se trata de Manuel García Parody y el amigo Manuel Toribio y su reciente obra Cuatro cordobeses para la historia,  a cuya presentación hace unas semanas tampoco pude asistir…

He echado de menos la caseta del amigo Óscar Morales (editorial Séneca), aunque recibí su invitación para la presentación del libro del también amigo Emilio Navarro: Castillos y fortalezas del valle medio del Guadalquivir.

En fin, que siga la fiesta de los libros (y no llueva!).

6.1.15

Comisiones históricas (Jaén Morente)





Comienza el año con obsequio de libro. El amigo Manuel Toribio me regala su última edición: una nueva e interesante entrega obra del historiador cordobés Jaén Morente, del que considero se está convirtiendo en máximo especialista.

El volumen recoge un capítulo de las “Comisiones históricas” del reinado de Fernando VI. Se trata de documentos referentes a Córdoba: “algunos papeles de la Colección Vázquez Venegas”.

Manuel Toribio lleva a cabo la introducción  y edición de la obra, que ocupa unas 90 páginas, y que al final incorpora un muy útil índice de términos.

El material publicado, inédito hasta ahora, se compone de un inventario detallado de documentos de la colección documental realizada por José Vázquez Venegas, canónigo de la colegiata de San Hipólito de Córdoba, a expensas del rey, para recopilar los documentos más importantes de los archivos tanto laicos (municipales, nobleza) como de los eclesiásticos (catedral, monasterios).

8.12.14

PARS PRO TOTO (La parte por el todo). La huella de la biología… III



Continúo con otra entrada referida al libro de Walter Burkert La creación de lo sagrado. La huella de la biología en las religiones antiguas. Es la tercera y el asunto al que principalmente se refería mi amigo Molón Suave en su blog.

Se trata de que (a menudo) nos vemos obligados a sacrificar la parte (una parte de nosotros) por el todo (la vida). La castración ritual puede ser un buen ejemplo de esto; y si queremos una prueba en la biología, ninguno más claro y cotidiano que el de las lagartijas, que no dudan en desprenderse del rabo para deshacerse de su perseguidor o depredador.

En fin, que la renuncia, a veces, nos permite sobrevivir.

Otro ejemplo que nos ofrece el autor del libro es el caso de Aristides, a quien un dios se le apareció en sueños para avisarle de su muerte en el un plazo de 3 días (página 73). Pero el dios le avisó la forma de evitar tal designio: realizar una serie de ceremonias… “y cortar una parte del cuerpo con el fin de salvar el todo”. No obstante, el dios, benigno, permitió algo sustitutivo para este trabajoso o violento sacrificio: dedicarle el anillo que llevaba. Y esto último nos remite a una obra más moderna como es El Señor de los Anillos, con la renuncia que debe hacer el héroe al final, que se asemeja a versiones anteriores de la Odisea (pág. 76).

El autor sigue abundando en ejemplos, como este tomado de James George Frazer: “En Tonga, en las Islas Friendly, era práctica común cortar un dedo o un pedazo de dedo como sacrificio a los dioses por la recuperación de un pariente de mayor rango que estaba enfermo”. O como las “mujeres hotentotes y bosquimanas cortan una sección del dedo de su hijo, especialmente si un niño anterior había muerto” para proteger la vida de este segundo hijo (p. 77).

En algunas de las famosas cueva paleolítica hay impresiones de la manos de personas que aparentemente trataban de entra en contacto con lo sagrado o de dejar una marca de su presencia. En una cueva algunas de esas manos están claramente mutiladas, y se ha supuesto que ya en esa época había algún tipo de sacrificios de dedos”. Un ritual que por lo visto ha sobrevivido hasta el siglo XX.

Sin embargo, parece que a partir del IV milenio A.C. los objetos de arcilla encontrados “muestran que ya entonces los dioses eran suficientemente benévolos para aceptar sustitutivos, como Asclepio hizo con Aristides. En la India, después de la prohibición del ritual por el gobierno británico, en ocasiones concretas la gente cortaba ceremoniosamente secciones de dedos hechos de masa, cumpliendo así con el ritual mediante el simbolismo” (pág. 79).

Y más modernamente “En nuestra civilización es común el consejo de dejar que el asaltante se lleve la cartera antes que correr el riesgo de recibir una puñalada o un balazo, arrojar por la borda parte de la carga de un barco durante una tormenta era una práctica común […]

Arañas que tienen patas que se rompen con facilidad, aves que puede “pelarse de terror”, zorros que se cortan con sus dientes la pata presa en una trampa, etc. son claros ejemplos de cómo “La perdida menor se compensa con el simple hecho de sobrevivir” (pág. 81).

17.11.14

La huella de la biología en las religiones antiguas I




En abril de 2012 el amigo Molón Suave publicó una entrada en su blog titulada “Cuando fuimos monos”. Una interesantísima exposición que leí con fruición-admiración y que me llevó, en el verano de ese año, a leer el libro al que aludía: La creación de lo sagrado. La huella de la biología en las religiones antiguas. Su erudito autor, Walter Burkert, es filólogo y profesor de historia de la religión y filosofía griega en la Universidad de Zúrich. Escribe sin ningún tipo de sectarismo, con la neutralidad y el desapasionamiento de un auténtico científico; en este caso, social. Y lo hace con amenidad.

Desde el verano de ese año, me lancé a leer la obra, cosa que coroné en poco tiempo dada, como ya he dicho, su lenguaje ameno y lo inusitado del tema. Luego, me he dedicado a releerlo, anotarlo y estructurar las notas. Prometiendo a mi amigo, en repetidas ocasiones, que tenía(mos) que hablar de él.

Y por fin cumplo mi palabra y me pongo manos a la obra. Aun dudando todavía de la forma en que lo haré: pues si lo llevo a cabo en mi blog corro el riesgo de que la cosa se convierta en algo tremendamente largo y, por ende, aburrido; con numerosas entradas sobre el mismo tema. También he pensado en ir escribiéndolo en Facebook, pero allí todo es flor de un día.

De todas formas, me lanzo ya (¡que es hora!) y veremos como sale la cosa. Para empezar, algunas frases significativas del libro:


SOBRE EL LENGUAJE:

“un aparato fonador que no existe en los chimpancés y es dudoso que existiera en el hombre de  neanderthal […] Además , el lenguaje […] ha llegado a ser una de las más importantes condiciones para la supervivencia en nuestros sistemas sociales…”]  página 44).

“El arte es desconocido por los demás primates… el arte significa “hacer especiales” ciertos objetos…” (pág”. 45)


SOBRE LA RELIGIÓN

“Homo sapiens sapiens […] homo religiosus”  (p. 46)

“La religión como medio efectivo […] surgió como una forma de obtener una ventaja sobre otros que no participaban en ella…”


SOBRE RITUALES Y TABÚES

“El ritual refleja un estado de comunicación preverbal […] más antiguo que el lenguaje […..] con analogías con ciertos comportamientos animales…”

“El tabú del incesto es prácticamente universal […] la marca misma de la cultura (p. 48) …incluso en la mayoría de animales superiores.”




31.5.14

Viaje a Tartessos



Ayer tarde, y frente a una magnífica bahía de Málaga (Malaka o Mainake...) terminé de leer el libro que da título a esa entrada. Si su lectura se ha prolongado tanto no es debido al interés de la obra, ni mucho menos al estilo ágil y ameno de su autor. Solo al poco tiempo de sosiego de que dispongo y con el que tanto me gusta disfrutar de mis lecturas. 

Como tengo pensamiento disperso, cuando algo me interesa de un libro marco las hojas doblando su esquina. Con este libro calculo que he doblado casi la mitad de sus 318 páginas. Tan sugestivo me ha resultado.

Sin duda tengo que repasarlo y subrayarlo. Pero muy a menudo me hubiera gustado poder disfrutar del lujo de tener enfrente a su autor, e ir preguntándole…

Conozco directamente a Fernando desde hace muy poco, a pesar de ser vecinos. Y desde que lo conozco, no solo ha confirmado todas mis expectativas, sugeridas por buenos y comunes amigos, sino que las ha rebasado ampliamente. Como todo el mundo pudo comprobar cuando este invierno nos guió en la visita al Museo del Cobre de Cerro Muriano que dirige.

Fernando es todo generosidad, sabiduría y modestia. Y escribe de muerte. Envidiable  la agilidad, precisión y riqueza léxica de su escritura.

Pienso que a veces podemos tener mala suerte en la vida, pero al mismo tiempo esa vida nos otorga buenos amigos. Conmigo la vida ha sido generosa en este sentido. Fernando, y otros Fernandos, Pepes o Toñis, son amistades que atesoro.

Y, volviendo al libro, que nadie espere un libro de viajes al uso. Se trata de un viaje a lo largo del tiempo, de la Historia. Un viaje cultural e interior, si se me permite. Un reto. Pero si quieres olisquear un trozo de atún recién cocinado, o sentir el sempiterno sol de Creta en tus espaldas o disfrutar de una bahía donde los fenicios arribaron hace casi 3000 años, este es tu libro. Porque nadie viaja si no deja su mente abierta.

2.3.14

Microteatro: Adolescencia…



El viernes 28 de febrero tuve la ocasión de asistir a una sesión de “microteatro” (creo que se llama así…); una actuación en la habitación de un piso con solo 10 o 12 espectadores.

Principalmente fui porque el actor (Juan Diego Calzada) es un apreciado y antiguo alumno que se dedica al arte de Talía y Tespis. Ya el año pasado pude presenciar su trabajo en el Teatro Góngora actuado con VÉRTEBRO TEATRO, la compañía de la que formaba parte, en su obra Oro, petróleo y escarcha… Obra por otra parte pionera de crowdfunding en Córdoba. Sin embargo, me fue imposible asistir a su trabajo en solitario EMOTICONOS, que se de desarrolló en noviembre.

Adolescencia es una obra autobiográfica. Se subtitula “Mi fiesta del pijama”, término que hube de consultar a mi hija. En fin, el autor, en la intimidad de su cuarto, nos desvela aspectos significativos de sus adolescencia en una mezcla de imágenes, música, texto y voz propia, con las Spice Girls como tema de fondo, todo trufado de sorpresas y espacios en blanco (o en rosa) para reflexionar.

En cuanto a mí, por momentos me sentí como un extraterrestre, pues con diferencia fui el de mayor edad de los presentes. También temí el “tener que participar” en la obra. Aun así, la sangre no llegó al río y todos salimos contentos y enriquecidos de una sesión que para muchos/as se hizo corta.


17.2.14

Reivindicando Cerro Muriano



Hoy hemos tenido la suerte de visitar el Museo del Cobre de Cerro Muriano de la mano de su director, Fernando Penco Valenzuela, persona de una talla humana y profesional verdaderamente encomiables. Un privilegio el gozar de sus conocimientos, entusiasmo y amistad.

Las jugosas explicaciones de Fernando se han visto enriquecidas por los conocimientos de otros participantes en la excursión. El tiempo atmosférico nos ha respetado y el paisaje era espectacular. Una jornada redonda.

Me he quedado fascinado por cómo los romanos, con sencillas técnicas, ya explotaban intensamente los yacimientos mineros de esta localidad. Y como los ingleses, en pleno siglo XX, hubieron de marcharse “vencidos” por el agua; tan simple y primordial elemento.

Durante el recorrido han surgido interesantes temas colaterales sobre los que se ha hablado: la importancia de Cerro Muriano como único lugar minero que goza de protección oficial en la provincia de Córdoba, la importancia que tuvo Peñarroya cuando producía un destacado porcentaje de plomo del mundo, la trágica historia de Sexto Mario, el romano que explotaba las minas de Sierra Morena, la discutida foto de Capa con el miliciano muerto, las potencialidades de la vía férrea, que se lucha por recuperar…

Ya en el restaurante local en el que hemos puesto punto final a la jornada, nos ha sorprendido su maitre, que al preguntar sobre el motivo de nuestra visita a C. Muriano se ha entusiasmado y nos ha ilustrado con una reciente tesis doctoral sobre sus minas y otros datos interesantes de sus amplios conocimientos al respecto.

Mi reflexión después de la jornada no puede ser otra que admirarme del enorme valor turístico de C. Muriano; un potencial arqueológico y cultural  nada desdeñable. Otro tesoro a tan solo 15 minutos de Córdoba. 

En fin, que creo que es hora de que Cerro Muriano deje de ser conocido solo  por cuestiones militares. Como también pienso en tal vez sería conveniente que Cerro Muriano consiguiera su independencia como municipio, porque el pertenecer a los de  Córdoba y Obejo me temo que lo mantiene encajado en un nefasto “limbo”.