3.3.21

DANTÓN/O. WILDE



 
Cartelera de Dantón procedente de  Warblackwest.  La de Wilde de Filmaffinity


Anteanoche volví a ver la película Dantón, interpretada magníficamente por G. Depardieu. Y encontré cierto paralelismo entre ellos y sus procesos judiciales/políticos; a pesar de la distancia en el tiempo y las circunstancias o contexto.


Ambos eran -a mi parecer- bons vivants que celebraban la vida y defendían la libertad. Ciertamente a Dantón se le puede acusar de la creación de los Tribunales Revolucionarios, de los que al final acabó siendo víctima. Se movía en la política, en lo público, en tiempos turbulentos (El Terror). No así Wilde, que solo desafió -indirectamente- a la estrecha (e hipócrita) moral británica de su época; y solo desde su vida privada. 


Dantón murió decapitado. Una muerte física, que no moral, ya que el tiempo acabó dándole la razón. En el caso de Wilde se trató de una muerte moral y social tras su condena a cárcel.


Dantón defendía al pueblo francés, sus seguidores entre los que tenía mucho predicamento. Mientras que Wilde era adorado por las élites cultas británicas. 


Hasta aquí las aquí las diferencias entre ambos.


El parecido es su espíritu libertario. Y por supuesto su elocuencia. Y creo que, esta última, fue su  perdición; quiero decir que ambos confiaron demasiado en su poder con la palabra, sin tener en cuenta las circunstancias: la apisonadora de la “Justicia” y la “Política”, ambas en poder de sus enemigos, unos con nombre y apellidos y otros anónimos funcionarios.



P.S. : En la película, y antes de morir, Dantón le dice a Robespierre que también su cabeza rodaría en el plazo de tres meses,  lo que recuerda al anunciado final del rey castellano Fernando IV el Emplazado por parte de los hermanos Carvajal.




8.1.21

Beowulf



Conocía la existencia de este poema épico anglosajón del siglo VIII. Y tenía noticia de la edición de una versión de J. R. R. Tolkien de hace pocos años. Pero mi interés por esta historia lo despertó una película al respecto (2007) vista hace unas semanas, cuyo reparto cuenta con la presencia de actores como Anthony Hopkins, John Malkovich o Angelina Jolie. Sin embargo, en este film me parece deplorable que en unas pocas escenas se haya utilizado la técnica de animación en 3-D,  que convierte, a ratos, a los actores de cine y hueso por otros que me recuerdan más a Shrek. No obstante, la película resulta bastante fiel a la obra literaria en que se basa.


Pero, volviendo al poema o “cantar de gesta” he de aclarar que he leído la edición de Tolkien publicada en 2015 por el sello Minotauro (Editorial Planeta). Una edición muy cuidada y bien encuadernada con tapa dura que tiene 381 páginas y que ha corrido a cargo de su hijo Christopher Tolkien. El poema en sí ocupa menos de 100 páginas traducido al castellano pero complementado con el texto original en el antiguo anglosajón, que luego dio lugar al inglés actual. El resto, más de 250 páginas, contiene un  fuerte aparato crítico por parte de Christopher T., sobre las anotaciones de su padre a la traducción de palabras o frases, a veces ambiguas. Así que desde este punto de vista el libro se puede entender como una interesante obra de filología germánica. De esta manera me ha servido para conocer la etimología de muchas palabras en este idioma “bárbaro”, aunque también de conexiones con otras de origen greco-latino.


La obra en sí es igualmente una mezcla de paganismo germánico, cristianismo y mitología griega. 


Son numerosos los pueblos que aparecen y que desconocía, y sigo desconociendo, puesto que es difícil identificarlos dada las escasa información en castellano sobre ellos y su ubicación: wederas, hatoramas, helmingos, welsingos, hetuaros, wagmundingos… También algunos más conocidos como los longobardos (lombardos) o los burgundios (Los Nibelungos). Y los gautas, tal vez los godos y a los cuales parece pertenecer el héroe Beowulf.


Este es el índice del libro que he manejado:

  • Prefacio (página 9)
  • Introducción a la traducción (pág. 15)
  • Beowulf (p. 25)
  • Notas sobre el texto de la traducción (p. 105)
  • Nota introductoria al comentario (p. 125)
  • Comentario que acompaña a la traducción de Beowulf (p. 129)
  • Sellic Spell (Un cuento maravilloso) (p. 315)
  • El Lay de Beowulf (p. 350)

Como se puede apreciar en el índice, tras el aparato crítico el tomo incluye el cuento Sellic Spell del propio Tolkien padre y  dos lays (baladas o poemas líricos) sobre nuestro héroe.


Sin duda una obra muy elaborada, posiblemente la mejor editada en castellano pero en la que echo de menos tres cosas. 

  1. Un índice onomástico.
  2. Un mapa de ubicación de los distintos pueblos mencionados en la obra.
  3. Una genealogía  de los reyes, mítico o no, que se citan.

P.S. 1: El poema va sobre ogros, brujas, héroes y dragones en una época pre-vikinga.


P.S. 2: Esta edición está agotada y sería de desear su reedición. Y si va acompañanda de una edición digital mejor, porque sería mejor par “bucear” en ella. 


Dibujo del propio Tolkien para acompañar a la obra.




31.12.20

Las Piscinas de las Hadas (Episodio en Escocia)





Mientras veo una película situada en Irlanda y dirigida por mi apreciado John Ford (El hombre tranquilo), me ha venido a la memoria un episodio que me ocurrió en las Highlands escocesas en el verano de 2018.


Ese día hicimos un recorrido guiado por aquellas tierras en microbús, que incluía un corto trayecto de senderismo hasta las míticas “Piscinas de las Hadas”. Naturalmente lo emprendí. Para llegar hasta ellas había que cruzar un arroyo o riachuelo que ya venía crecido pero que, como otros excursionistas, pude sortear gracias a unas sobresalientes piedras colocadas al efecto. Llegué a “Las Piscinas de las Hadas” y fue reconfortante aquella vista, aquel paisaje, tan abundante en aguas y cascadas.


Pero a la vuelta las cosas habían cambiado: el riachuelo había aumentado repentinamente su caudal, de modo que no podía cruzarlo por donde lo hice a la ida sin descalzarme, cosa a la que no estaba dispuesto. Así que busque otro lugar más practicable por donde habían pasado exitosamente otros senderistas con mi mismo problema. De modo que lo intenté, pero mi pie se escurrió al apoyarlo en la húmeda y gran piedra que debía servirme de apoyo para dar el salto al otro lado. Entonces mis piernas se hundieron en el frío arroyo. Y la cámara que llevaba al cuello se golpeó con la gran piedra; aunque al menos no se mojó, que era lo más temía. Pero mi estabilidad en el fuerte caudal del crecido curso de agua peligraba.  Menos mal que un joven senderista que ya había cruzado se dio cuenta de mis apuros y me tendió la mano ayudándome a salir del atolladero. Y así pude subir hasta la explanada donde nos esperaba el transporte. Y allí me pude quitar la mitad de mis pantalones desmontables, los calcetines térmicos y las botas de goretex completamente inundadas. Los puse a orear mientras llegaba la hora del retorno. Pero esta seca fue escueta, y en nada ayudó el cambio de tiempo y el nublado.


Así que me subí al microbús descalzo, con mis botas, calcetines y parte baja de los pantalones al hombro. Esto regocijó a los pasajeros compañeros de viaje, hasta entonces serios y silentes. Y me gustó porque mi apurada situación les había animado. Entre ellos había una pareja de jóvenes orientales que hasta ese momento, y durante todo el recorrido, habían estado enganchados a las pantallas de sus móviles; y también una pareja mayor israelí que no intercambiaban palabras entre ellos, y un joven, tal vez británico, acompañado de lo que parecía su novia y sus padres, el cual me dirigía simpáticas sonrisas de vez en cuando. 


En el siguiente pueblo -en el que paramos para comer- encontré una tienda de deportes y adquirí unos nuevos calcetines térmicos con suela reforzada, y así continué el viaje hasta el final; entre sonrisas y alegrías de los hasta entonces circunspectos compañeros de viaje, que no me ayudaron en absoluto, a pesar de que se veía que llevaban zapatos de repuesto; pero, claro, eran gentes del frío norte o del distante oriente. Tal vez otro gallo me hubiese cantado si fuesen mediterráneos. 


Las hadas, juguetonas, además del chapuzón, solo se cobraron la batería de mi cámara, porque al golpearla contra la roca se abrió su compartimento y quedó en el arroyo. No me arrepiento; lo repetiría. 


1.12.20

FALCONER



Novela carcelaria de J. Cheever, autor estadounidense, que desconocía hasta ahora y que no ha dejado de recordarme a Milagro de la rosa de J. Genet  escrita unos 30 años antes. No estoy seguro de si se podría calificar de “realismo sucio”, aunque lo bordea. Tiene unas 200 páginas.


Falconer es el nombre de una supuesta prisión donde está recluido el protagonista, Ezequiel Ferragut, acusado de fratricidio y profesor drogadicto.


La obra de Cheever me parece más narrativa que la de Genet, esta última más lírica; aunque ambas reflejan bien los ambientes penitenciarios. Genet lo vivió en sus propias carnes, mientras Cheever solo sufrió reclusión durante unas semanas en un centro de rehabilitación para alcohólicos.


Naturalmente en la obra del Genet el tema de la homosexualidad salta a la vista. Los ambientes carcelarios, marineros, del ejército o cualquier otro grupo de hombres aislados, son propicios para el amor o la sexualidad entre varones. El autor francés hace de ello su bandera, sin prejuicios; mientras que el americano resulta más gazmoño en el tema. Y no lo digo por esta novela, en la que -por supuesto- se recogen episodios de este tipo, sino por su su biografía, los artículos escritos sobre él y las entrevista publicadas. Y es que la edición que he leído (DeBolsillo, 2018) cuenta con un epílogo muy sustancioso a cargo de Rodrigo Fresán que ayuda a conocer mejor a Cheever. La ambigüedad de este autor se pone de manifiesto en las entrevistas concedidas; es un “no, pero sí”; mientras el francés lo tenía muy claro y no se andaba por las ramas. 

Estas apreciaciones no restan valor o importancia a la obra de Cheever, bien narrada y fiel reflejo de la crudeza de la vida entre rejas. Y -por que no- sus momentos humanamente gratos. Es recomendable leerla.


Pero no deja de sorprenderme el que los críticos estadounidenses no mencionen la obra de Genet como antecedente, cosa que no debe sorprendernos porque ellos siguen considerando su país, y su joven literatura, como el ombligo del mundo. Pero bueno, esto es otro asunto…


En fin, creo que en el fondo es una novela vitalista a pesar de la situación de sus personajes, en la que también se encuentran momentos luminosos.


Dejo aquí algunas citas de la obra (entre paréntesis la página de la edición manejada): 


“Era un hombre primitivo enfrentado a un amor romántico” (p. 34)


“La obscenidad funcionaba en su leguaje como un tónico” (41)


“La soledad puede cambiar cualquier cosa sobre la tierra” (42)


“Pequeñín nunca había conocido el amor de un hombre; se sentía inseguro.” (95)


“Jody iba de jovenzuelo, tenía el aliento dulce y en la piel el olor de juventud y, al poseerlos, durante una hora Ferragut volvía a sentirse joven”. (102)


“En una mesa está este tipo joven. Es guapo, pero eso es porque es joven. Tendrá el mismo aspecto que el resto del mundo dentro de diez años.” (108)


“Así que el marica me engañó; me dio un somnífero y se largó con mi dinero”. (109)


“… la polla es el eslabón más crítico en nuestra cadena de supervivencia…” (114)


“Había aprendido del Manual del niño explorador” que la polla se le volvería larga […], y  que el jugo que se derramaba por el el agujero era la esencial del poder cerebral” (115)


“Que hermoso le parecía el alambre [de cobre]: un delgado y limpio vínculo dorado con el mundo de los vivos” (148)


“La prisa  y el optimismo impetuoso podían ser viles” (171)



P.S.: El episodio de la matanza de gatos carcelarios me ha recordado, un tanto al revés, al cuento del señor Bloompon, que tantas veces vi con mi hija cuando era niña.






30.10.20

FUENTEOVEJUNA LO HIZO




Cuando oímos el término Fuente Obejuna enseguida lo relacionamos con la obra teatral de Lope de Vega. Y este libro profundiza en el asunto con rigor. Con rigor histórico, contando con aspectos arqueológicos, topográficos o toponímicos. Sus toques narrativos o de diálogos lo  convierten en un libro un tanto híbrido, como ya ocurriera con la obra anterior del autor titulada Viaje a Tartessos.


Pero refleja como se gestaron los hechos que acabaron con la vida de Fernán Gómez de Guzmán -a la sazón comendador de la Orden de Calatrava- en la primavera de 1476, los cuales dieron pie a la obra del Fénix más de cien años después.


El libro, editado por Cántico, está dividido en tres grandes capítulos:

  1. Laurencia
  2. Camino Viejo de Córdoba
  3. El Comendador

Además cuenta con un prólogo, anexos documentales y bibliografía que sustentan las opiniones de su autor. Y también con fotografías y planos en sus 215 páginas.


Tal vez debería haberse incluido un índice de nombres o términos, pero es solo una percepción mía, muy subjetiva, y que, además -y gracias a las nuevas tecnologías- sería posible en futuras ediciones de este libro, que ya va por la  tercera en apenas poco más de un mes. 


En fin, me parece una obra excelente del amigo Fernando Penco Valenzuela, en la que caen mitos y leyendas, y por lo tanto imprescindible para conocer este hecho histórico y las luchas civiles en el reino castellano a finales de la Edad Media; porque se trata de un episodio más de aquellas pugnas entre la nobleza levantisca y los monarcas. Pugna que se extendió por toda la Europa occidental y que, a finales del siglo XV, dieron paso a unas monarquías autoritarias frente a las débiles monarquías feudales precedentes. 


Resumiendo: muy recomendable y ameno.

 


17.10.20

MEDITERRÁNEO (S)


He vuelto a ver esta película que hace tiempo disfruté en un cine de verano cordobés. Ahora ha sido gratis por Youtube en versión original subtitulada en inglés.


Nuevamente me ha resultado muy grata. Entre otros cosas porque recoge el espíritu de los pueblos que, a lo largo de la Historia, han vivido cerca de sus orillas.


La luminosidad, la alegría de vivir a pesar de las adversidades de la existencia… Nada que ver con el cine centroeuropeo, nórdico o estadounidense, tan reconcentrados en sus reflexiones y tormentos personales, individuales, tristes; tal vez debido a su oscuro clima; no le quito valor a este cine ni a su literatura, porque la reflexión, la reconcentración, es también importante en la vida humana. Un complemento necesario a la sensualidad de lo mediterráneo.


He leído mucho sobre este mar; sobre la koiné que ha venido existiendo desde hace más de 5.000 años. Escritores como Durrell, Camus o Henry Miller se han ocupado de captar mejor que yo sus esencia vitales, vitalistas. Y espero, como agua de mayo, el próximo libro al respecto del amigo Fernando Penco; estoy seguro de que me abrirá horizontes, nuevas y valiosas perspectivas de este mar al que tanto quiero a pesar de ser yo de tierra interior (de “secano”, vamos!). Mar cantado desde Homero hasta la actualidad con Serrat incluso grupos de la Movida.


Resumiendo: la película trata de un comando militar italiano durante la II Guerra Mundial enviado en misión a una pequeña isla del Egeo. Allí quedan aislados por la rotura de su radio de campaña, aunque pronto empiezan a confraternizar con sus escasos habitantes, mujeres y niños, durante tres años. Hasta que llegan los ingleses y les informa de que Italia ha cambiado de bando en la guerra. Lo cual supone una alteración en sus vidas, a las que ya se habían acostumbrado: celebraciones, bailes, relaciones con los nativos… Pero el amor fraguado en esos años, hetero u homosexual, pervive.


¡Divino Mediterráneo!




10.10.20

EL 7º SELLO


El caballero (Max von Sidow). Fuente: The Playlist.


He de confesarlo: hasta esta noche no he visto al completo esta película, a pesar de haberla iniciado varias veces. No es una película de acción como ahora se llevan, y además es en blanco y negro. Por otra parte es del año en que nací y de un director que me encanta. Creo que la 1ª vez que vi un film de este autor sueco se llamaba Gritos y susurros. Fue hacia 1976 en un cine forum que existía en el Colegio de los Salesianos de Córdoba. Era la época de la llamada “Apertura”, aunque poco abierta como lo reflejó el semanario humorístico “El Papus”, que tituló su reseña como “Gri y surros” de tan censurada como se exhibió, debido a sus semidesnudos y escenas lésbicas que tan inocentes nos parecerían hoy día. Luego vi otras, como El manantial de la doncella o Fanny y Alexander, una película mágica. 


Pero, volviendo al 7º Sello, me parece muy influida por el expresionismo alemán, el nihilismo y el existencialismo; con respecto al expresionismo no me refiero solo al cine alemán del siglo XX, sino también a Durero y su grabado El caballero, la muerte y el diablo. En cualquier caso es demoledora y reflexiva. Ya sé que el público nos dejamos llevar por su icónica partida de ajedrez entre el caballero protagonista (un cruzado de vuelta al hogar) con la Muerte. Pero el film tiene más enjundia. Sus imágenes acentúan el dramatismo, y, a veces, también la alegría de vivir, representada principalmente por la pareja de cómicos José y María y su pequeño hijo, que no se llama Jesús, sino Miguel, lo que puede aludir al arcángel vencedor de Satán. En cualquier caso se trata de referencias bíblicas, como la Huida a Egipto. Como lo es el propio título, que alude a un fragmento del Apocalipsis… 


El contexto histórico, la Muerte o Peste Negra medieval, nos recuerda a la peste o pandemia del Coronavirus que ahora nos azota. 


Woody Allen, admirador confeso de Bergman (véase su película Interiores un drama totalmente bergmaniano, por otra parte autor último tan marcado por el luteranismo), refleja jocosamente alguna escena de esta película, creo, en su obra La última noche de Boris Grushenko, en la que aparece danzando con la Muerte. Y es que las "Danzas de la muerte” fueron una manifestación frecuente en Europa por la peste. Y así lo recuerda la iconografía al respecto, en pinturas y  en crónicas escritas.