11.11.12

Ficciones: exposición de cerámica

    
Recibí una invitación de Hisae Yanase para la inauguración de esta exposición colectiva. Lamentablemente mis obligaciones personales (como en las últimas semanas), no me permitieron asistir a este evento, con lo que siento tener una nueva deuda con esta artista y vecina, a la que además considero amiga; mayormente por las pruebas de aprecio que, además de la exquisita cortesía oriental, siempre he recibido de su parte.

Pero hoy he podido aprovechar un rato libre para asistir a la Casa Góngora, donde se exhibe la muestra  que, y me alegra decirlo, está abierta en domingo. Además de Hisae participan Javier Aguilera y Toño Pérez. Pero no abundaré en el comentario general, mucho mejor glosado en la estupenda web de ARS OPERANDI.



La primera sala está dedicada a Toño Pérez. Predominan las piezas de gran tamaño, los vidriados y las texturas metálicas. Me gusta esa mezcla. Entre lo orgánico, lo mineral y lo artificial.


La segunda sala que me sale a la encuentro contiene las obras de Javier Aguilera. Un mundo donde (y copio literalmente de Ars Operandi) “el mundo manga y anime” salta a la vista. Coloristas instantáneas algunas de ellas como sumergidas en una bañera o sobresaliendo del agua. Su  conjunto “Family” me ha traído a la cabeza (no sé muy bien por qué) a aquellas huchas que nos llevaban a los colegios en los años 60… En contraste, he observado con sorpresa esa gárgola o ménsula titulada “God of war” que me ha parecido una estupenda mezcla de los clásico y lo actual; de Rodin y el pop.




La última sala, la el fondo del patio, era la dedicada a Hisae. Allí he vuelto a ver elementos orgánicos, como vísceras, que me han recordado a otra de sus exposiciones, junto a piezas y dibujos que sin duda recuerdan a “Picachu”, otro personaje relacionado con los dibujos animados japoneses. Un mezcla que puede parecer estridente y que sin embargo resulta armónica y actual. Como las crisálidas de las oscuras orugas que se acaban convirtiendo en vistosas y coloristas mariposas.


Una exposición más que recomendable de las que dejo mis fotos  AQUÍ. Aunque tales fotos no son sino interpretaciones subjetivas de la admirable obra de estos artistas.

10.8.12

Desvaríos veraniegos: el Santo La Rambla



El calor nos afecta mucho. Y la mucha calor (como la de estos días) aun más. Estoy seguro –sin mirar estadísticas- de que en las épocas de calor hay más gente que enferma o muere. Porque el calor hace mella en nosotros; aunque nos resguardemos; aunque no nos demos cuenta. Algunos tenemos problemas de estómago, otros de cabeza o de respiración…pero todos lo acusamos en mayor o menor grado. Y eso que me gusta el verano, mi estación favorita por su sensualidad. Y  las vacaciones (todo hay que decirlo…).

Hoy ha sido un día especialmente caluroso. Posiblemente el más caluroso del año (día de San Lorenzo). Y curiosamente ha sido en La Rambla, de la que es patrón, donde –según información proporcionada por un amigo en Twitter- se ha alcanzado la mayor temperatura:  45’8º (a 1’5 metros del suelo con césped, supongo).

Todos los organismos oficiales implicados nos han venido advirtiendo de la que se nos venía encima el día de hoy. Y así ha sido. Sin duda San Lorenzo, “el santo La Rambla”, ha querido hacer honor a la localidad de la que es patrón (caracterizada por su cerámica y los hornos donde se cuece) y la ha hecho ganadora en esta carrera de grados centígrados, que para eso están celebrando su feria.

Incluso desde Rute, en la Subbética, el amigo y compañero José Gómez anunciaba la que nos esperaba desde su web METEORUTE.

A todo esto me viene a la cabeza el dicho: “tienes más cara que el santo La Rambla” (traducido: tienes más cara que el santo de La Rambla = San Lorenzo). Hay versiones sobre este dicho. Personalmente me  inclino por la  proveniente del martirio del Santo: Lorenzo (Laurentius = laureado, en latín), fue martirizado en Roma en una parrilla y cuando ya estaba tostado de un lado, el santo vino a decir: “dadme la vuelta que por este lado ya estoy hecho”. De ahí lo de la “cara” (o caradura, o “morro” que diríamos hoy…) De todas formas pongo la frase en latín reconocida por las fuentes autorizadas: “Assum est, inqüit, versa et manduca”.

Siguiendo con este hilo, resulta que Felipe II mandó construir un monasterio-palacio-mausoleo dedicado a este santo en El Escorial, de ahí su planta de parrilla. Y es que el 10 de agosto de 1557 el monarca derrotó a los franceses en la batalla de San Quintín … y quería agradecerlo. Esto a su vez me trae a la cabeza un libro que leí recientemente titulado El Misterio del templo de Salomón, pues, al parecer, Felipe II pretendió su imitación al construir El Escorial. Y están también las Perseidas y sus “lágrimas” de San Lorenzo, que a su vez me recuerdan una película italiana que vi hace años… Además son las fiestas de Cerler, el pueblecito pirenaico donde veraneamos desde hace tanto tiempo.

En fin, escribo esto desde mi búnker, a 31º a pesar del aire acondicionado y de que son las 21:30. Ya me gustaría tener las neuronas en su sitio.  Y el buen humor del Santo La Rambla.

*La imagen que ilustra esta entrada está tomada de https://alberkrip.wordpress.com/2010/10/11/monasterio-de-san-lorenzo/

23.6.12

La Córdoba de Claudio Marcelo (Libros amigos 16)




O magnos viros, qui fortunae succumbere nesciunt et adversas res suae virtutis experimenta faciunt!


¡Qué grandes hombres son aquellos que no saben sucumbir a la mala fortuna y utilizan la adversidad para fortalecer su valor!

Séneca el Viejo (Contr. 4, praef, 6)


Esta cita encabeza el preámbulo de la nueva novela de Alberto Monterroso, La Córdoba de Claudio Marcelo, editada este año por CordobaLibros. Asistí a su presentación el 2 de mayo en el Círculo de la Amistad, aunque no dejé constancia del evento porque andaba muy ocupado esos días y porque ya lo había hecho con celeridad (y la admirable exhaustividad a la que nos tiene acostumbrados) el amigo Paco Muñoz en su blog.

No he podido leerla hasta hace unos días, cuando las obligaciones lectivas me lo han permitido. La comencé una noche estrellada en el Camping Puentenuevo y no me pude acostar anoche hasta terminarla.

Si en su anterior obra, El emperador impasible,  asistíamos a las sosegadas reflexiones de Marco Aurelio, ahora Alberto nos demuestra que también puede dominar la acción y el suspense sin abandonar los valores éticos. La acción se enmarca dentro de la segunda fase de la conquista romana de la península Ibérica, en la resistencia de los celtíberos. Una pugna política y militar que tuvo como uno de sus más importantes protagonistas al fundador de Corduba, Marco Claudio Marcelo, personaje central de esta novela histórica que transcurre entre los años 169 y 148 a.C.

La fundación de Córdoba, El espía que escribía en griego, Los elefantes, La generosidad de Escipión, Nertóbriga o El sicario, son los títulos de algunos de sus capítulos, que nos “enganchan” e impulsan a seguir leyendo.

El volumen tiene 138 páginas e incluye 4 anexos históricos (sobre la fundación de Córdoba, los cónsules de la familia Marcelo, su contribución histórica y el árbol genealógico), un glosario y bibliografía. Nada de extrañar conociendo la rigurosidad de Alberto.

Una obra más que recomendable no solo para conocer mejor el origen de Córdoba y la historia de España o Roma, sino también por el mero goce de la lectura.

24.4.12

Amanecer en ti (J.M. Ballesteros)



Dentro de los actos de la XXXIX Feria del Libro y doblemente invitado (por el autor y el editor) asisto a la presentación de libro de poemas “AMANECER EN TI”, que forma parte de la colección “Versos a tornillo” de Ediciones Depapel.

Se celebra en el salón de actos de la antigua Cajasur. Intervienen el autor, el editor (Manolo Patiño), el catedrático Juan Pérez Cubillo y José Antonio Nieto, alcalde de Córdoba. El primer edil nos revela que su presencia allí obedece a que fue alumno del autor a principios de los 80, cuando terminaba la EGB. Un alumno sinceramente agradecido.


José Manuel nos explica el origen del libro: una “Gramática Poética” que, por orden alfabético, trataría de abarcar nombres, poemas y otras formas. Sin embargo, el resultado es un poemario de amor escrito principalmente hace quince años a causa de la muerte de su compañera tras una dura enfermedad y la  soledad sentida. Y el desahogo de la búsqueda del amor puro.

Ya en tono más jocoso, José Manuel saca un tocho de unos 500 folios “con sus poemas” que amenaza con leernos, para más tarde tranquilizarnos señalando que solo leerá unos cuantos por orden alfabético, como están editados. Un orden que -lamenta- hoy cuenta con inexplicables desapariciones de letras como la “che” o la “elle” (… y yo estoy muy de acuerdo!)

Reproduzco aquí un poema de la “B”  (y lo dedico a mi compañera)

Besos y besos y más besos;
mares de besos
extendiendo sus olas de más besos
que borren de tus labios solos
las huellas en sus playas de arena entristecida.


Tú duermes, o ríes, o meditas
mientras pasa sobre ti lo cotidiano,
no viéndole tal vez ningún sentido
a tantos momentos de tu vida.


Mas yo te envío, instante tras instante,
mi mar de besos a tus labios.


Aunque nunca llegase a ti ninguno,
ola tras ola yo te envío
la forma de mis labios con mis besos;
aunque nunca sintieras
sus caricias de brisas y silencios,
dulces paisajes donde las horas sueñan
y el tiempo es nada más una extensión
de auroras o de estrellas.


Tú hablas, o lloras, o te miras
al infinito fondo del espejo
donde tus sueños duermen,
sintiendo tal vez que no son nada
tus labios y tus besos
en ese mar sin fin que va formando el tiempo.


Pero detrás de ti,
y antes de ti,
y mucho más allá
de lo que son tus pensamientos,
amándote, envolviéndote,
creándote el espacio en el que existes,
estará este mar de besos que es mi amor,
eterno como el cielo,
latiendo entre tus labios,
besándote en tus sueños.

21.4.12

Libros, libros, libros


Decidimos darnos una vuelta ligera por la recién inaugurada 39ª Feria del Libro. Nada más llegar nos encontramos a Pilar y Alberto Monterroso, que presentará su próxima novela sobre Claudio Marcelo el día 2 de mayo. Están con Antonio González Carrillo, que acaba de firmar ejemplares del libro A la luz de Góngora. Dos pasos más adelante nos cruzamos con Herme y Ana Rivas. Herme mantiene Librería Títere en la feria, su caseta (stand, en fino y bilingüe) creo que es la que cuenta con más solera en este evento cultural, quizá solo igualada por la de la Librería Luque. Ana sigue en la brecha con su labor en la Biblioteca Municipal. Se para también Juanma Zurita, igualmente implicado en la difusión de la lectura, ese alimento del alma.

Alberto me cuenta que le gustó la presentación de la última obra de López Andrada y le comento que he visto fotos sobre el original acto hechas por el amigo Paco Muñoz. Tras el mostrador de literatura infantil me alegra encontrar a una antigua y simpática alumna.

Seguimos adelante y veo en la Fundación Anselmo Lorenzo (CNT) un libro sobre esperanto que me interesa. En el stand de Editorial Séneca saludo a Óscar Morales y mientras charlamos llega María José Alcalde, profesora de literatura y amiga. Cuando nos estamos despidiendo encontramos a Choni y Pilar Pedrós

Volveré con más tiempo. Y más dinero.
                                                                               
                                                                 

17.4.12

Generación sandwich?


A través de un amigo, y de mi propio hermano, recibo por email un escrito al parecer extracto de un libro editado recientemente. El texto se titula “La herencia de nuestros padres” o “La generación que construyó España” y trae como lema o aforismo  la frase “¿Quiénes son los pobres? Los nietos de los ricos”, o  refranes similares.

Se refiere así a la situación actual y a la generación a la que pertenezco: aquellos que de jóvenes trabajamos para nuestros padres y de casados para nuestros hijos. La generación “gastro-hortera” (como dice el artículo) que ha pasado del vino “Don Simón al Vega Sicilia sin descompresión”. Los que tal vez hayamos hiperprotegido a nuestros jóvenes hasta casi dejarlos sin defensas. Sin verdadera  “autonomía”.

Pero no es mi intención ahora juzgar o analizar dicha situación: “doctores tiene la iglesia” (seguro que habrá estudios sociológicos al respecto). Si no, simplemente, rememorar parte de mi experiencia. Sin animadversión, ni mucho menos.

Comencé a trabajar con trece años. Vi el mar por primera vez cuando tenía catorce (junto a otros amigos en la furgoneta del padre de uno de ellos: Julián, emigrante en Bélgica). Cuando llevaba meses trabajando, mi padre me compró por fin un cassette de la marca Bettor Dual en la tienda de electrodomésticos llamada SUHISA que hubo en la calle Cruz Conde de mi ciudad. Lo pagó a plazos. Al igual que la motocicleta que compré con 16 años: una Mobylette (el Vespino o la Bultaco Junior que me gustaban quedaban fuera de nuestras posibilidades) que adquirí en el concesionario de esa marca sito en la avenida de Medina Azahara. Mi jefe por entonces, Andrés López, me adelantó el dinero que luego, mensualmente, me descontaba de las horas extras que “echaba” antes de dirigirme al Instituto Séneca dónde iba cada día (noche), sábados incluidos, a terminar mis estudios nocturnos de bachillerato (para eso la compré).

Hice la mili (nadie, ni fascistas ni progresistas vividores de la teta del Estado me lo han reconocido como injusta condena ni como mérito) y solo con 22 años pude viajar (mi pasión) unos días  al extranjero (París) tras ahorrar muchos meses. Un camping en el Bois de Boulogne.

Y era feliz…..

(Y lo sigo siendo cuanto tomo “Don Simón” según los momentos y las compañías…).

1.4.12

La vida en beso (libro)


El jueves 15 de marzo de 2012, asisto a la presentación del libro La vida en beso escrito por Jesús Leirós, un antiguo (y excelente) alumno villarrense. El frecuentado Café Oculto está repleto. Comienza la presentación en la que Jesús está acompañado al piano por Alberto, otro antiguo alumno al que no di clase, pero del que conozco su potencial artístico.  Y humano. 

Poesía y música me elevan a paraísos distantes años luz  de la rutina diaria. Se agradece. Y no puedo dejar de sentir la  satisfacción de haber conocido alumnos así. Tal vez egoísta satisfacción rematada por la extensa y amable dedicatoria que me firma Jesús, en la que incluye una frase que me toca el alma: “…gracias mi profesor”. Se puede pensar que lo digo con vanidad, pero para mí es solo como la luz de un faro que me indica que no voy  descaminado; que no estoy a la deriva, como a veces pienso surcando los hoy procelosos mares de la enseñanza. Verdaderamente impagable.

El libro, subtitulado “Textos de Amor” y prologado por Ginés Liébana, contiene premiados relatos breves  y bellos poemas. Está editado en Villa del Río con la colaboración de varias empresas y entidades, lo que demuestra la saludable vida cultural de este municipio cordobés.

Entresaco un poema dedicado a ese río grande que da nombre a la antigua aldea:


SOÑABA EL RÍO

Estaba dormido mi pueblo
Y se quejaba de miedo la noche.
Sobre el monte quinientos soldados aceitunados
Andaban atentos a la secreta música de nuestros versos.

Junio bebía de las niñas en flor
Y por las tardes de tí; ángel pausado de mediodía.
No se limitaba el tiempo a mecer los dolores
Cuando el calor de tu carne ya quebraba mis labios.
Perseguíamos los finísimos hilos que unen a las mariposas con su vuelo
para seguir huyendo de los Edenes; donde sin tregua, la poesía nos respiraba.

Se caían los pétalos de otoño sobre mi boca;
y el Río Grande espiaba las torpes caricias olvidando su curso.
Los álamos eran los únicos que sostenían el secreto, serenamente.

Estaba dormido mi pueblo.
Delito en la sombra y el agua testigo;
Matándote en mi abrazo.
Hiriéndome contigo.

Dormía el pueblo callado;
Despierto soñaba el río.


12.3.12

Libros Amigos (13)


Jueves 8 de marzo: el amigo Óscar, de Editorial Séneca, me ha invitado a la presentación del libro “Los nombres de lugar de Hornachuelos”; un libro sobre toponimia que me interesa. Aprovecho para pedirle que me traiga (a ser posible firmado por el autor) el libro Proyecto Redención, que al parecer se ha extraviado en Correos.

Caigo en los curiosos vaivenes de nuestra vida: después de 17 años en que la mía había basculado hacia el eje Córdoba-Guadalquivir Este (Montoro y comarca), de golpe vuelvo al Oeste. El “oeste” de mi niñez y juventud (más los 2 años docentes en mi querida Constantina).

El cambio de tendencia comenzó en noviembre, cuando me invitaron a una visita guiada a Palma del Río de la mano de Óscar Morales y Emilio Navarro, a quienes conocí en aquella memorable ocasión. Siguieron un perol en la misma localidad y una posterior, y también sustanciosa, visita igualmente guiada a Peñaflor, la antigua Celti de los romanos. En esta última tuve la suerte de conocer a Lorenzo Parra, excelente guía y gran persona; autor de la susodicha novela “Proyecto Redención”  que pienso leer con fruición en las próximas semanas. Una novela que mezcla la acción, el subconsciente, la realidad, la ficción y la lucha entre el Bien y el Mal. Lorenzo  me la ha dedicado como solo saben hacerlo las personas auténticas. Además es el autor de un admirable blog de su localidad para recuperar la memoria reciente.

La cosa no queda ahí, pues en enero concerté una actividad educativa conjunta con mi antiguo instituto: visitaríamos Medina Azahara y el castillo de Almodóvar para abordar de forma práctica el estudio de la Edad Media andaluza. La visita al castillo me gustó tanto que se me ocurrió viajar en tren a Posadas.

Pocos días después recibí la invitación para la presentación del libro sobre Hornachuelos (escrito por un maleno)…

Disfruté en dicha presentación por conocer y charlar amigablemente con su autor, por reencontrarme con Teresa y Óscar, por acudir al edificio donde comencé el bachillerato (hoy IES Góngora)… Echamos de menos a Paco Muñoz y Conchi Cartago, amigos habituales en este tipo de actos. Y a Maribel García Cano, que ese día leía su discurso de ingreso en la Real Academia.

Terminamos en la taberna El Gallo celebrando esta jornada de cultura (y amistad).

4.3.12

En tren a Posadas



A veces no somos conscientes de lo “a mano” que tenemos un momento feliz reviviendo gratos instantes de nuestra vida. Recuperando tiempos y lugares low cost. Casualmente la pasada semana recordé los viajes de mi niñez a la cercana/lejana Posadas. Y caí en la cuenta de que a lo mejor podía rememorarlos viajando allí en tren, como hacíamos entonces.

La idea me entusiasmó. Me puse manos a la obra y descubrí que seguía habiendo  ferrocarril hasta dicha localidad. No así a la vecina Almodóvar, con la que pretendía redondear la jornada visitando sosegadamente su castillo, al que había acudido la semana anterior durante una visita escolar.

Paco Madrigal, se prestó a resolver el problema: así  que yo viajaría hasta Posadas en tren y él en su coche, en el que realizaríamos el traslado a Almodóvar y la vuelta a Córdoba.

El tren salió de la estación a las 9:25 y llegó puntualmente a Posadas a las 9:44. Durante el trayecto alcanzó velocidades de hasta 145 km/h. Nada que ver con el antiguo “Ferrobús” que cogíamos a las 7 o 7:05 h.  de la mañana con sus asientos de escay. Aunque también es cierto que no paró en ninguna otra estación como lo hacía antiguamente (“paras menos que el tren en Villarrubia” rezaba el dicho)…

Aparte de la comodidad del vagón (casi como el AVE), me sorprendió el estado de dejadez en que se encontraba la estación malena. A su salida ya no estaba el bar en el que mi padre tomaba café aquellas mañanas de verano cuando íbamos a bañarnos junto al puente (de E. Torroja). Pero quedaba el edificio. No así (lógicamente) el paso a nivel, lo que me obligó a dar un rodeo bajo un puente para encontrarme con Paco en La Melchora.

Recorrimos las limpias calles bajo un día azul, fotografiando rejas y edificios hasta que un irresistible olor a jeringos me obligó a indagar sobre su lugar de origen, desvelado por una amable paisana. Allí, y por solo un euro, me proporcionaron una buena cantidad que, recién sacada del perol, saboreé en un cercano  bar atiborrado de “desayunantes” y en el que nos trataron exquisitamente.

Proseguimos con las fotos y lugares del recuerdo: Teatro-cine Liceo (que imaginaba desaparecido), casas señoriales, calle Teodoro Domínguez (de tantos y buenos recuerdos), su barranco hacia el río… Y el Ayuntamiento, la iglesia, el abrevadero…

Mientras, la gente nos abordaba por la calle preguntando por qué estábamos allí, opinando que era un buen día para hacer fotos porque todo el pueblo se encontraba de perol en la Sierrezuela, apuntando que su calle es la más bonita del pueblo (“y muy limpia que está” les confirmamos…)



Más fotos: AQUÍ


28.12.11

Un día feliz (14-2-2011)


Termina ya el año y todo el mundo hace balance. No quiero aburrir a nadie haciendo  el mío. Pero si rememorar un día feliz en mi vida.

El pasado curso escolar (2010-2011) hube de ocuparme de  la asignatura de Música con un grupo de 2º de la ESO. Tras la experiencia, debo reconocer que mi pasión por la música es casi tan grande como mi falta de dominio sobre esta disciplina, a la que admiro porque me parece la más creativa, la más “mágica” y la más valiosa de cuantas haya elaborado el ser humano.

El grupo en cuestión, además,  era un grupo un tanto complicado. Pero cual no fue mi sorpresa cuando, en la entrega de flores y mensajes en el día de San Valentín (no recuerdo haber recibido nunca nada: ni rosas ni cardos) me llegó la nota que  reproduzco en la cabecera de este escrito. (Y que guardo como oro en paño).

Para mí fue una inyección de moral impagable. Una satisfacción muy por encima de sueldos o prebendas que la gente cree que disfrutamos los profesores. Esta es la mayor satisfacción que puede tener un educador.

¡Gracias Paquito, por tu afecto y  porque me has despejado muchas dudas!

5.12.11

Comida 9ª promoción de Geografía e Historia (UCO)


Eran ya muchos los años, y las ocasiones, en que cada vez que nos encontrábamos fortuitamente algunos compañeros de carrera, hablábamos de organizar una comida al uso. Pero fue pasando tanto el tiempo (X aniversario, XV, XX…) que dejó de ser una convención, un “trámite”, para convertirse e un auténtico “reto”.

Durante todos estos años transcurridos, y gracias al concurso de colegas con los que me iba encontrando, fui reconstruyendo una lista de quienes formaron parte de aquella promoción de Geografía e Historia, y sobre todo, de la manera de contactarlos (tfnos., lugares de trabajo, amigos de amigos que los podían localizar….)

Pero, a pesar de la lista, y de las reiteradas manifestaciones de los pocos que -más o menos- y esporádicamente, continuábamos en contacto, seguía faltando el “empujón” final.

En el verano de 2009 dio la casualidad de que coincidí con Esperanza Díaz en la asistencia a un curso de inmersión lingüística en Londres. Hablamos del asunto y acordamos que no debíamos dejarlo pasar más tiempo. Pero a la vuelta a la normalidad no retomamos el tema: Esperanza estaba absorbida por su cargo y no era cosa de presionarla. Por mi parte yo también vivía circunstancias personales y profesionales que impedían poner en marcha el encuentro. A pesar de que ella siempre me reiteró que contase con su ayuda.

En el nuevo curso de se mismo año, tuve la suerte de que me destinasen al IES MEDINA AZAHARA, donde quiso la casualidad que renovase el contacto con José Luís Reyes e Inma Criado, pues tenía a su hijo como alumno. Y volvimos a hablar del asunto. También gracias a Inma contacté con Alicia, con la que hablé personalmente durante una visita con alumnos al Archivo que dirige.

En el curso siguiente (2010-11) asumí un cargo en mi centro que me impidió dedicarme a organizar nuestro encuentro, pero quedé con Inma en que lo empezaríamos a preparar durante la vacaciones de verano, excelente época para mí, que además nos permitía contar con mucho tiempo, de modo que la gente pudiera organizar su asistencia con suficiente antelación y lejos de fechas comprometidas (puentes, vacaciones…).

Pero quiso la mala suerte que a principios del verano Inma sufriese un duro accidente de bicicleta que le obligó a una larga rehabilitación. Sin embargo, tanto ella como Pepe, se mostraron favorables a poner en marcha el encuentro (aunque la convocatoria contase solo con “10 ó 12 asistentes”). Por esas mismas fechas tuve un encuentro casual con Marian, que apoyó la idea; así como con Vicente, con el que también coincidí en un par de ocasiones mientras volvíamos de nuestros trabajos. La positiva actitud de todos ellos despejó cualquier duda acerca de la conveniencia de la convocatoria (y eso que el nº 27, el aniversario de nuestra promoción, estaba lejos de ser un número redondo y ni siquiera “mágico”…)

Con este respaldo comenzamos la difusión. Mandé la lista que había ido elaborando a través de los años y cual fue mi sorpresa de que la primera persona en sumarse al evento fuese Fany, nuestra compañera que vive a cientos de kilómetros de aquí, por mar y tierra. Su rápida y contundente respuesta acabó por despejar mis últimas dudas y desde entonces tuve muy claro que merecía la pena organizar el encuentro (aunque al final fuésemos “10 o 12” como Inma y Pepe me habían dicho).

Para mi sorpresa, sumamente grata –sin duda-, la información fue trascendiendo, corriéndose la voz con entusiasmo a partir del pequeño núcleo que he citado al principio. Chari Rueda avisó a Chari Trapero. Y también se sumaron Beatriz Cubero e Inma Leiva. A pesar de tener pinchado en mi tablón un papel con su nº de teléfono para telefonearla, Consuelo Olid -mi prima-, se me adelantó y dijo que vendría. Igual ocurrió con Mari Carmen Gil. Con Paco Romero pude contactar a través de mi actual directora y se mostró igualmente entusiasta. También vía Consejería de Educación pude localizar a Enrique Martos que hizo llegar la noticia a Paco Araque. Paco Godoy, igualmente entusiasta, transmitió el evento a sus conocidos… Y Mari Carmen Cívico se agregó.

El resto ya lo conocéis…Para mí una gratísima jornada sobre la que no tenéis nada que agradecer, pues fue vuestro entusiasmo el que la hizo posible. Unos momentos en los que supimos de la dura lucha que mantiene nuestra amiga Chari Trapero, a la que deseamos de todo corazón que siga con su moral alta y salga victoriosa del envite. Una ocasión en que compartimos nuestras alegrías y penas de todos estos años transcurridos.

Echamos de menos a colegas que estaban avisados y que por diversas circunstancias no acudieron. Y también al algunos/as con los que nos resultó imposible contactar (a ver si a la próxima tenemos más suerte en este sentido). Pero, sin duda, fueron para mí unas horas auténticas, llenas del gozo de reencontrarte con gente que forma parte de tu vida.

Yo también espero que se repita.

30.11.11

Dragón Elena 2011


Ha pasado ya algún tiempo desde que subí el último dibujo de Elena.
Ya está en el bachillerato de artes, pero hoy no ha dejado de sorprenderme con esta "acuarelilla" (que le dice ella...)

8.10.11

Reciclando (mi maletín)


El otro día se rompió la correa de mi cartera escolar, que no es sino un maletín negro de tejido plástico para ordenador portátil; aunque yo la utilizo para otros menesteres por su menor peso y porque me resulta más funcional a la hora de buscar libros o carpetas.



Una de las anillas que unen correa y maletín se había descuajaringado debido al uso. Como no se trataba de una fractura, pensé que tendría solución. Naturalmente era consciente de que dedicando tiempo a esa solución me iba a “costar más el collar que el perro”. Quiero decir, que el tiempo que dedicaría a la reparación tendría mucho más valor que comprar el mismo objeto nuevo. Pero, aparte de se muy cabezota (que lo soy), creo que estas actividades manuales aguzan el ingenio y contribuyen al reciclado en un planeta que cada día lo necesita más.


Después de un largo rato utilizando alicates, tenazas, destornilladores y pinzas, comprobé con decepción que resultaba imposible. En verdad no me preocupaba que el resultado fuese poco glamuroso, porque las herramientas empleadas habían levantado la pintura negra de las hebillas. Pero tampoco era un aspecto que me preocupase.


Rendido ante el posible arreglo, decidí aprovechar los apliques metálicos, hombrera y correa. Pero, al intentarlo, compruebo que todo está cosido y que, para aprovechar algo, tengo que hacer trozos la correa, que es lo que más pesa. Y me enfada tener que desechar tantos materiales que, con tanto dolor (o “costos” según los economistas), hemos arrancado al planeta y que acabarán en cualquier contenedor llegando a contaminar otro lugar de donde no fueron extraídos (doble agresión…)


Hay que cambiar la mentalidad (sobre todo en tiempos de crisis como los que vivimos), hay que abandonar el “usar y tirar”: el Sistema necesita una profunda transformación. El Planeta y nuestros descendientes nos lo agradecerán.

16.7.11

La Carlota. Evolución histórica de un territorio

Conocí a Antonio Martínez, el autor de este libro, en 1988. Él era un joven que comenzaba 1º de Bachillerato y yo un profesor bisoño con las oposiciones recién aprobadas. Por entonces no había instituto en La Carlota, tan solo una Extensión del Instituto de Fernán Núñez que tenía su sede entre la sección de FP, junto a un colegio, y unos barracones (o “caracolas”) en las que se impartían las clases de bachillerato.

Antonio era un alumno brillante y educado, que mostraba un gran interés por la arqueología, interés que yo traté de satisfacer en la medida de mis posibilidades como ya he escrito en otro lugar.

El caso es que Antonio acabó estudiando Historia a pesar de su predisposición, y excelentes aptitudes, para el inglés y las letras. Y ha llegado a ser un reputado arqueólogo, un magnífico historiador y un gran profesor de Geografía e Historia.

Y la prueba de todo ello es el libro que hoy comento. Una obra en cuya presentación pública debí estar pero a la que, por las jugadas que nos depara el destino, no asistí. Un libro que no es el primero del autor, pues ya en 2005 se editó el titulado Museo Histórico de La Carlota, en colaboración con Fernando J. Tristell Muñoz (igualmente apreciado ex alumno) y Antonio Molina Expósito.

La obra viene a cubrir un hueco en la historia de nuestra provincia y, sin duda, se constituye en pilar básico para el conocimiento de La Carlota, un municipio que (lógicamente) asociamos al rey Carlos III y al siglo XVIII, pero que posee una interesante historia anterior.

Con casi 400 páginas, el libro tiene unas dimensiones de 31 x 22 cm., encuadernación en pasta dura y papel de calidad. Lo edita la Diputación de Córdoba y está prologado por Enrique Soria, profesor de la Universidad de Córdoba.

Los capítulos en que se divide son los siguientes:

-Geografía física y humana de La Carlota: el escenario y el producto de una historia
-El territorio de La Carlota en los orígenes de la humanidad
-La Carlota durante la Protohistoria
-Cartagineses, Romanos y Visigodos: el territorio de La Carlota durante la Edad Antigua
-Musulmanes y C ristianos. El territorio de La Carlota en la Edad Media
-La Edad Moderna y el surgimiento de La Carlota
-La Carlota en la Edad Contemporánea
-Las aldeas o departamentos de La Carlota. Breve resumen histórico y origen de sus nombres
-El patrimonio histórico de La Carlota
-Sindicalismo y Guerra Civil en La Carlota
-Conclusión


¡Enhorabuena Antonio!


4.6.11

TÁCTICAS INTERIORES (Poemas)


“La amistad es un estado de gracia que nos llena de satisfacción” es la primera frase que encontramos al abrir el poemario de Fernando Sánchez Mayo titulado TÁCTICAS INTERIORES.

Acudo a su presentación en Bodegas Campos invitado por el poeta. Tiene lugar el lunes 9 de mayo. La acogedora sala está repleta.

Pilar Sanabria, con entrañables y bellas palabras, inicia el acto glosando autor y obra. Fernando lee algunos de los poemas, mayormente ligados al tiempo y sus ciclos: estaciones, meses, días.

El libro, con el me obsequia Fernando, está editado por el Ayuntamiento de Priego de Córdoba. Y me depara una alegría adicional: la ilustración de su portada es de Manuel Jiménez Pedrajas, amigo de juventud al que llevo muchos años sin ver…

Fernando y Manuel me hacen disfrutar de un lunes repleto de gracia.


Dejo aquí el poema titulado Domingo:

Busca el remanso de tu propia soledad
a cubierto de guerras y francotiradores.
La paz es la única armadura vulnerable
que siempre acribillan sin culpa y sin piedad
los hombres degradados a sí mismos.
Cualquier enemigo es una descompensación
dañada en la oxidada corroída virtud
que no se ha cultivado.

Por eso te pido que busques tu cueva.
Hazte troglodita un día a la semana
y prueba a oír el silencio.
Tal vez descubras el escandaloso ruido
que provoca la nada y el estertor del vacío
decadente que agoniza.

Si la muerte llega en forma de lágrima nueva
y la congoja rompe en clamoroso llanto,
entonces puede que crezca en ti la espiga
que renueve tu alimento.



10.5.11

Grupo Escolar Santa Catalina de Siena (1956-1966)


Otra tarde tormentosa durante la presentación de una publicación. Esta vez los muros del IES Santa Catalina de Siena cierran el paso al ruido de la tromba de agua. Es martes 3 de mayo y acudo a la invitación del amigo Manuel Toribio, que ha escrito sobre el centro que dirige con acierto desde hace años. Un centro que fue creado como colegio para niñas impulsado por el obispo Fray Albino en pleno franquismo.

El acto cuenta con la intervención de la parlamentaria andaluza y ex-delegada de Educación Araceli Carrillo, que narra los esfuerzos para convertir el antiguo colegio en instituto. Le sigue Manuel que nos habla de las fuentes utilizadas en su investigación. No puedo quedarme hasta el final de su disertación, y no porque a esa hora estén televisando el “partido del siglo” semanal (en general, no me gusta ver el fútbol…)

Me hubiera gustado departir con las buenas amistades allí presentes. Y hablar de la pequeña exposición de materiales que se nos ofreció: fotografías, fichas de alumnas, libros de texto, actas… Porque además es un centro al que me siento un tanto unido desde que en el año 2008 formé parte de un tribunal de oposiciones con sede allí. El exquisito trato recibido, los buenos momentos pasados –a pesar de ser una dura experiencia por tener que elegir unas cuantas entre personas de gran valía-, la excelente gente que conocí. Todo deja huella. Pero esa, quizás, sea otra historia…


4.5.11

Poemas del amor y del silencio


Que la lluvia en Córdoba es vieja abonada a la Feria del Libro no es novedad. Allí me dirijo para asistir a la presentación del libro POEMAS DEL AMOR Y DEL SILENCIO, del amigo José Manuel Ballesteros. En la mesa, el también amigo Manolo Patiño, que con sus Ediciones depapel consigue que palabras, papel y tornillos resulten una bella combinación. Presenta el profesor Pérez Cubillo. El chaparrón arrecia y, convertido en tromba, el agua casi impide oír a lo largo del acto. Como si la lluvia quisiera empaparse de libros. Y gritarlo.

José Manuel nos habla del riesgo de escribir poesía: el desnudarse. Y nos lee algunos de sus poemas editados y sin editar.

Dejo aquí el primero del libro, que elijo por la estación en la que nos encontramos (la del amor) y porque me sugiere silenciosos rincones de Córdoba. Esa Córdoba que, sin embargo -en el mes que estamos- estalla de exuberante belleza y alegría.


Sonrió la tarde; el cielo se abrió.
¡Qué lejos, qué lejos volaba el amor!

(Por la olas verdes de un trigal en flor;
por las olas blancas de un mar al albor.)

¡Qué lejos, qué lejos volaba tu voz!
(Por palabras rosas, por sueños en flor.)

Volaban tus ojos en calles sin voz,
y las calles daban a mi corazón.

(Una plaza en sombra, un leve rumor.)

Sonaba una fuente en algún rincón.
Fuentecita verde de dulce canción.

En la orilla clara se posó tu voz.
(Las ondas del agua brillaban al sol.)



9.1.11

París 2010-2011



29-dicbre-2010

Noche en el “Grand” Hotel Du Havre (rue d’Amsterdam), cerca de la Magdalena y la Ópera de Garnier y del boulevard Haussmann (frente a la estación de St. Lazare). Presuntamente el hotel es de tres estrellas pero deja mucho que desear con respecto a los establecimientos de esta categoría en España (por ejemplo, no tiene cortina ni mampara en la bañera-ducha). Pero hay que reconocer que tiene empaque y está bien situado.

Hemos llegado a él sobre las 14 horas después del gran estrés de las casi últimas 24 horas: ayer salimos de casa a las 17:30 y llegamos al apartotel de Torremolinos dos horas después. Más tarde buscamos un sitio para cenar (resultó una pizzería atendida por amables –y tardones- argentinos) y regresamos al establecimiento, que debió vivir su gloria a principios de los años 70 y que, al parecer, se ha convertido en un envidiable centro para turistas del Inserso.

Allí nos levantamos a las 6 de la mañana y ya ha sido casi no parar: parking-aeropuerto-vuelo-traslado a París-comida-(breve descanso de 30 minutos) y Ópera-Magdalena-Concordia-Sena (para ver la Torre Eiffel por deseo de Elena)-plaza Vendôme-hotel-ducha-cena en pizzería. Tráfico excesivo en París y gente con su vida cotidiana celebrando las fiestas (nunca he sentido a los parisinos tan cerca).




Jueves 30 y viernes 31 de diciembre

El jueves nos dirigimos a Notre Dame y visitamos su interior. Desistimos de subir a las torres (otra vez será: lo prometido es deuda) ante la enorme cola que encontramos, la demora que supone y el frío imperante. Nos encaminamos al Louvre pero la cola, las bajas temperaturas y el apetito nos pueden, así que igualmente a pie, y por las riberas del Sena, enfilamos hacia el Museo d’Orsay. Regresamos al hotel exhaustos por la caminata y el intenso día y cenamos en un restaurante que está en su misma acera llamado L’Atlantique. Aunque previamente hacemos una visita a la también cercana FNAC.

Último día del año (viernes). Toca la Torre Eiffel, pero no se puede subir a su planta superior porque sigue envuelta en niebla. Al bajar paramos en la primera planta, en la que encontramos una pista de patinaje de hielo y tomamos algo caliente en la barra (también de hielo!) del kiosco anejo. De allí al Louvre pasando por Trocadéro y sus tenderetes; al museo accedemos desde la estación de metro, encontrándonos con una cola mucho menor que la del día anterior además de estar a cubierto del frío. Comemos unos bocadillos en una de sus cafeterías y nos internamos en las salas repletas de gente y mala educación.


1-enero-2011

Han pasado raudos los días de aquí. Y felices. Quizás deberíamos haber contratado una noche más.

Ayer nos echaron del Louvre a las 5 de la tarde; quedaron muchas cosas por ver, como la Venus de Milo, en la que tenía interés nuestra hija. Por la noche cenamos en un restaurante llamado Hippopotamus (o algo así), perteneciente a una cadena. Estaba en la plaza de Clichy donde fuimos buscando el Bistro Romano en el que comimos la vez que vinimos cuando Elena era pequeña. Luego volvimos al hotel, donde pasamos la Nochevieja.

Hoy hemos echado quizás el día más agradable, aunque también el más triste; por la despedida. Por la mañana hemos ido a Montmartre, pasando por Le Moulin Rouge y el cementerio de este barrio. Hemos acudido a pie, pues no está lejos del hotel. También hemos pasado por la casa de Theo Van Gogh y Le Moulin de la Galette.




En el Sacré Coeur hemos escuchado a un hombre tocando el arpa que nos ha emocionado. Estaba en la escalinata de bajada, como aquellos otros músicos que recuerdo de mi primer viaje a esta ciudad. Luego he tomado un café a los pies de la escalinata y hemos continuado por una calle plagada de trileros, en busca de la boca de metro de Auvers. Nos bajamos en la parada de la plaza de la Bastilla y, tras atravesar la plaza de los Vosgos, hemos recorrido Le Marais (el barrio judío), donde hemos comido divinamente en un restaurante cuyo menú del día nos atrajo, sin decepcionarnos, y que ha resultado llamarse “Le Gai Moulin”.



Luego hemos pasado por el centro George Pompidou y Les Halles y hemos seguido andando hasta el Barrio Latino, mientras anochecía y caía un suave sirimiri. Solo hemos llegado hasta el Panteón, pues Elena estaba cansada. En metro nos hemos acercado brevemente al arco de triunfo de L’Etoile y hemos regresado al hotel después de las 6 de la tarde. Me he sentido feliz paseando.




Se me ha acabado la antigua libreta de viaje y se ha acabado el año. Ojalá el que ahora comienza sea mejor que el hemos dejado atrás. Ojalá resulte tan feliz como el día con el que lo hemos comenzado.

29.8.10

Aguilar: lluvia y arqueología

Breve salida para ver los restos arqueológicos aparecidos tras las fuertes lluvias sufridas en Aguilar de la Frontera el fatídico 16 de agosto. Nos sorprenden los terribles efectos de lo que pudo ser una catástrofe mucho mayor. Carreteras destrozadas, árboles arrastrados, familias arruinadas.

El yacimiento está vigilado. Es domingo y muchas personas de la localidad acuden a verlo: familias con niños, ancianos, gentes varias… Andando o en coche, recorren la carretera que ha vuelto a ser parcialmente practicable gracias a la labor de las máquinas que debieron remover toneladas de lodo, asfalto, árboles y cañas.

Tras el puente del ferrocarril, que actuó como presa embalsando una gran masa de agua cuya presión acabó rompiendo ese inmenso “tapón”, aparecen los restos que veníamos buscando. Lo más llamativo es un pilón o alberca que pudo haber servido para almacenar y decantar aceite. En los alrededores menudean sillares, restos de tégulas y cerámica. Y las tumbas, alguna de ellas ya excavada. Más abajo aparecen numerosos fosos longitudinales unidos por una especie de canalitos; este detalle, junto a su escasa profundidad, hace pensar que no se trata de tumbas sino de algún sistema de cultivo en regadío. En definitiva, podríamos encontrarnos ante una villa romana similar a la de Almedinilla, con su parte para explotación agraria y una necrópolis asociada. El tiempo dirá.

Retornamos al núcleo de población y disfrutamos de amigable charla en su maravillosa Plaza Ochavada. Gracias a Paco Cabezas, nuestro amable anfitrión, hemos conocido un montón de interesantes detalles de esta localidad. Y con lo que hemos visto, Aguilar nos ha vuelto a parecer un pueblo de gran atractivo; con un enorme valor patrimonial escasamente apreciado.

Esperemos que el yacimiento no se destruya ni se ignore. Y que algún día se convierta en un polo de atracción turística. Aunque, de momento, lo que Aguilar más necesite sea ayuda, mucha ayuda, para reparar los enormes daños causados por la tragedia.

Más fotos: VER AQUÍ.