18.5.17

Viaje a Portugal 2017



 Escultura de Pessoa 

Nuestro viaje comenzó el domingo de Ramos con el traslado a Sevilla en un AVE. Allí cogimos un avión que nos llevó a Lisboa, El horario, cómodo, hizo que estuviésemos en nuestro alojamiento (Barrio Alto ) sobre las 16 horas. Allí no esperaba un chico que nos dio la llave y nos explicó todo lo relativo al apartamento contratado con Airbnb: agua calientes, wifi, etc…

Inmediatamente salimos a tomar un refresco dadas las altas temperaturas y nuestra sed. Lo hicimos en un quiosco en la cercana plaza de las Flores. Un bonito quiosco de traza modernista. Luego decidimos dar un corto paseo por los alrededores que resultó más largo de lo previsto: plaza del Príncipe y sus árboles, palacio ecléctico convertido en mercado en uno de los laterales de la plaza, convento  de san Pedro de Alcántara, mirador con casetas de todo tipo (souvenirs, abalorios, salchichas y otros alimentos…) Y al lado el famoso tranvía que sube una gran pendiente. De allí fuimos a las cercanas ruinas del convento del Carmen (semiderruido por el por el terremoto de Lisboa de 1755) pasando por la iglesia de san Roque. Y tomamos una cerveza en la terraza de la famosa cervecería A Brasileira junto a la estatua de Pessoa, en la que se fotografiaban sin cesar todo tipo de turistas (¿Habrán leído algo suyo? Si es así me alegro por la cantidad de visitantes). 

Nos retiramos ya de noche buscando un restaurante, pero es domingo y los vamos encontrando cerrados. Finalmente, y por suerte, encontramos uno abierto en la plaza de las Flores, a un paso de nuestro alojamiento, aunque hemos de cenar en el interior porque la terraza está toda ocupada.

Vaso de cerveza (Mº de la Cerveza)

2º DÍA (Lisboa)
Desayunamos en una pastelería cercana (TEASE)  aunque no tienen las magdalenas típicas. Luego tomamos un tranvía “petado”, con algún “pickpoket", que tarda mucho (por los atascos) en llevarnos a nuestro destino: el barrio de la Alfama, en el otro extremo de la ciudad. Nos dirigimos al castillo de san Jorge pero desistimos de entrar por su larga cola para acceder y porque su interior no tiene ningún interés, solo las estupendas vistas de la ciudad según aprecia Alberto, mi amigo y guía, que lo conoce bien. En fin, que parece solo un vistoso cascarón. De modo que andurreamos un poco por el barrio y nos detuvimos en sus miradores sobre el Tajo. Luego bajamos hacia la catedral románica con aspecto de fortaleza y penetramos en su interior. Lo que más me gustó fue el claustro (gótico), por sus arquerías y la excavación arqueológica que ocupa todo su patio y está explicada mediante paneles: restos, romanos, musulmanes y cristianos… Allí me hincho de hacer fotos. Y después seguimos bajando hasta la plaza del Comercio, donde tomamos una cerveza que resultó una de las más caras de mi vida (Museo de la Cerveza), aunque el marco arquitectónico y el curioso vaso en que la sirvieron merecían la pena. Y esto bajo una sombrilla, porque el calor apretaba. Tras la gratificante cerveza nos dirigimos a un restaurante recomendado ("Martinho da Arcada")  en un rincón de la susodicha plaza con un aire muy “proustiano”. Allí fuimos muy bien atendidos (a destacar el buen trato que dispensa la generalidad de los camareros portugueses, auténticos profesionales) y recibimos asimétricamente sus palmadas y carantoñas mientras degustábamos un exquisito “Bacalao a Bràs”, denominación que ha ido sustituyendo al más conocido por los españoles como “Bacalao Dorado”.

Retirada al alojamiento para la siesta (el calor persiste) y el aseo. Luego salida para cenar y sorpresa: enfrente de nuestro apartamento está abierto un pequeño y acogedor restaurante llamado “Trivial” donde pude degustar unos exquisitos, inauditos, higadillos de pollo en salsa dulce y al que volvimos alguna noche más a pesar de la poca empatía de sus joven camarera. Después copa en un colindante y semisolitario pub con sorpresa.

Palacio Real de Sintra

3er. DÍA (Sintra)
Tras desayunar en una especie de Café IKEA (CAFÉ LAB), toca visitar Sintra, una cercana y bella ciudad interior donde veraneaban los reyes portugueses; algo así como La Granja en España, en las laderas boscosas de sus montañas. Visitamos únicamente el Palacio Real con sus dos curiosas chimeneas que me recordaron a las de la Cartuja sevillana y a Gaudí. Había otros atractivos en Sintra, pero nos dedicamos exhaustivamente al palacio, que nos entusiasma y parece hecho para vivir: nada parecido a ese escaparate ostentoso que es Versalles. El día era casi veraniego, por lo que algunas flores del jardín del palacio se estaban chamuscando antes de abrirse completamente. El palacio presenta una gran variedad de estilos, desde el manuelino al mudéjar. Abundan los azulejos, como es corriente aquí, junto a artesonados y piezas de taracea de mármoles.

A la salida estábamos sedientos porque nos sigue acompañando el calor, que no esperaba en esta época y estas latitudes. Y es que, inopinadamente, el buen tiempo no nos faltó en toda la semana, de modo que volví sin usar los zapatos de goretex, el chubasquero ni el paraguas: peso muerto que transporté durante más de 1.500 kilómetros. Buscamos una terraza con sombrillas pero todo estaba ocupado por la masiva afluencia de turistas (muchos españoles). Enseguida tenemos suerte y un joven y simpático camarero nos busca un hueco a la sombra junto al tronco de un frondoso árbol. Después de trasegar con delectación el refrescante y rubio fluido, decidimos comer allí mismo, dadas sus excelentes condiciones y trato. Además de que la gazuza comienza a manifestarse después de la intensa y grata mañana. Y volvemos paseando tranquilamente hasta la estación dónde, casualmente, nos espera un tren que sale en 3 minutos para llevarnos de vuelta a Lisboa.

Por la noche, nueva incursión por los pubs de la zona con más sorpresas.


La Primavera (entrada al Museo Gulbenkian)

4º DÍA (Museo Gulbenkian)
En autobús nos dirigimos a este imprescindible museo lisboeta. Dasayunamos en una cafetería cercana a la parada dónde nos dejó el autobús, en una gran avenida en la que por fin pudimos catar la desea magdalena. 

Nos encaminamos al museo que se ubica en unos jardines con un toque de Frank Lloyd Wright y lo japonés, al igual que los edificios que albergan las colecciones. Nos decidimos por la antigua (la más valiosa). Y allí echamos la mañana disfrutando de sus piezas muy bien seleccionadas y expuestas: esculturas egipcias, cerámica griega, monedas y medallones grecorromanos, tapices y cerámica persas, cristal otomano, vasijas chinas y curiosos objetos japoneses (inros) . A continuación pintura, escultura y mobiliario de las edades moderna y contemporánea europeas: Rembrandt, Rubens, Rodin… para terminar en la coqueta sala dedicada a Lalique. Una gozada.

Salimos del museo y decidimos parar en un restaurante de barrio que nos sale al paso: se llama “Paco”. Después de la cerveza de rigor y tras consultar la carta nos decidimos a pasar al interior. Alberto se pidió un cocido (escueto de legumbres) y yo una “Perca del Nilo”, dada mi afición a comer pescado en los sitios de costa, que estaba exquisita pero que no pude terminar. Para rematar hemos desgustado una “vica” y un licor de guindas (ginjinha)  de la tierra, porque veíamos que se pasaban los días sin conocer de primera mano este licor, que me recordó al de Constantina y la Sierra Norte de Sevilla.

Luego vuelta a la tienda del Gulbenkian dónde compré su guía y obsequios: un pisapapeles con la libélula de Lalique y una baraja de cartas.

Libreria Lello

5º DÍA (Traslado a Oporto)
En mi libreta escribo desde un lujoso tren que nos lleva a Oporto. Vamos en 1ª y es una especie de AVE portugués que cubre el recorrido (330 km.) en 2 horas y 30 minutos, aunque a veces va muy lento y pasa muy cerca de las casas.

En fin, llegamos a Oporto sobre las 3 de la tarde (hora local) y había cola de espera para los taxis, pero cogimos uno rápidamente, a pesar de los espabilaos (la picaresca está internacionalizada) que se nos cuelan. Nos toca un simpático pero excesivamente parlanchín taxista y otro atasco de tráfico entre el puente de Eiffel (Puente de María Pía) y el de Luis I. Nos hace una propuesta para el regreso y acordamos con él que nos recogiese el día señalado: serán 20 €. Nos da su número de móvil para confirmar y cerramos el trato. Durante el trayecto no nos habla mucho de fútbol, al contrario que el taxista lisboeta que “pinchó en hueso”. Nos habló de sus carreras y visitas a Galicia, Zamora y Salamanca y opinó sobre lo bien que vivimos los españoles y nuestro alto poder adquisitivo (¡?).

La “casera” se retrasa un poco a pesar de que llegamos puntuales dentro de la “horquilla horaria” que le habíamos confirmado. Se ve que la chica había estado limpiando. Muy simpática y nerviosa, sobre todo tras volver de comprar dos copas de vino y rompérsele una. Salió también para comprar otro juego de sábanas, porque pensaba que solo utilizaríamos la cama del dormitorio y no la del comedor (sofá-cama de libro).

El apartamento resultó mejor que el de Lisboa, comenzando porque no olía a humedad como aquél. Es céntrico, en una bella y empinada plaza dedicada al príncipe “Enrique el Navegante”. Es verdad que la plaza tiene mucho ruido por el tráfico, pero por suerte el apartamento no da a la plaza porque está a sus espaldas y da a una recoleta placita de casas bajas, donde los niños estuvieron jugando y gritando mientras me echaba una siesta que necesitaba. Al levantarme tomé un relajante baño en la enorme bañera (otra ventaja con respecto al apartamento lisboeta). Después salí en busca de dinero y provisiones. No estaba o no supe encontrar la tienda de comestibles que me recomendó la chica y tuve que caminar por la orilla del río hasta encontrar una tiendecita donde me han tratado estupendamente. También compré tabaco “Português” y en el camino de vuelta lo probé: ni fu, ni fa.

Por la noche dos dirigimos a un centro comercial  moderno y nos sentamos en una terraza frente a la afamada, bella y vetusta librería Lello, ahora famosa por su aparición en una de las películas de Harry Potter que a estas horas está cerrada y sin sus largas colas para visitarla. Luego fuimos al pub Lusitano con la intención de cenar, pero en contra de nuestra creencia no servían comida y la recepcionista nos sugirió restaurantes cercanos en calles muy animadas. Nos decidimos por uno llamado Vingança (“Venganza” en castellano, aunque los portugueses son muy aficionados al juego de palabra: Vin, de vinho, vino). Lo elegimos porque no tenía lista de espera. Era una especie de restaurante “temático” atendido por jóvenes camareras y camareros que nos explicaron su “propuesta”: comenzar con un plato frío, seguir con otro templado y finalizar con otro caliente (lo que me recordó a las termas romanas). No recuerdo lo que tomé, pero el acogedor y moderno local, el atento trato y la comida nos gustaron.



6º DÍA (Oporto)
Mientras escribo en mi diario estamos sentados en una terraza de una amplia calle peatonal y tenemos enfrente a Zara.

Esta mañana nos dirigido en primer lugar a la catedral, de la que lo que más me ha gustado es su claustro gótico (aunque es románica). Allí Alberto aceptó que le hicieran una foto que podía comprar a la salida, lo cual terminó haciendo; venía acompañada de un librito ilustrado y un DVD con 8 fados. De remate le regalaron 3 puntos de lectura de los cuales me obsequió con uno a elegir: me quedé con el del fragmento de azulejos. Luego no dirigimos al puente de hierro doble (puente de Luis I) para ver si podía hacer una foto del puente Eiffel, pero no se veía bien y desistí.

Después visitamos un monasterio de clarisas en restauración del que solo pudimos ver la iglesia, muy barroca y recargada. De allí al Teatro Nacional de San Joao, dónde un niño nos dio un folleto u octavilla para que nos hiciésemos baloncestistas (!) e incluso tenían una pista de basket montada delante de su fachada. Tras ello, la cercana iglesia de San Ildefonso con escalinata ondulada. De allí a la oscura y borrominesca iglesia de las Ánimas, cuya oscuridad tal vez fuera debida a que es Viernes Santo y algunas de sus imágenes estaban cubiertas o ausentes.  Luego al mercado de Bolhao, como el antiguo de la Corredera. Con verduras multicolor y puestos de flores, souvenirs y bares.

Llegada la hora de comer fuimos a por los tópicos callos (tripas, tripeiros les llaman a los portuenses por un hecho al parecer histórico) al restaurante recomendado por Alberto. Por suerte no hubimos de esperar cola, como seguía ocurriendo en el Majestic. Nuestro restaurante, “O Escondidinho” resultó un lugar agradable, con buena decoración portuguesa y una música de fados tan discreta que solo al final descubrimos que lo eran. La mesa era un poco pequeña para tantas cosas: vasos, copas, cubiertos, flores, panes, mantequilla y aceitunas. Y el sillón de madera en que me sentaba no encajaba con la mesa, por lo que hube de comer con un tanto de distancia. Pero el servicio de los camareros, su profesionalidad, fueron proverbiales.

De vuelta al hotel al hotel para la siesta, me paré a comprar una nueva maleta, que previamente había visto, y también gel de baño para el previsto en la tarde.




7º DÍA 

En mi libreta comienzo a escribir con el boli nuevo que el día anterior compré (1 €) en la tienda de la maleta. Es extensible y de color dorado y azul  lapislázuli.  Estabamos sentados en una terraza frente a la Torre de los Clérigos cuya borrominesca iglesia acabábamos de visitar. A nuestra izquierda el edificio de la Universidad y la antigua cárcel (hoy Museo de la Fotografía) a nuestra espalda. 

Cuando iniciamos la jornada recorrimos la margen derecha del Duero (avenida de Gustave Eiffel) hasta rebasar el puente Eiffel (Puente de D. Maria Pia) para fotografiarlo por su lado iluminado por el sol a esa hora. Después cogimos el funicular para llegar a la catedral (Sé) y atravesar el puente de Luis I (de un discípulo o socio de Eiffel) para pasar al otro lado del río por su plataforma superior y ver un antiguo convento hoy, al parecer, utilizado por el ejército pero Patrimonio Nacional.


Atravesando el puente hay magníficas vistas sobre el Duero que se curva hacia su desembocadura. Luego nos dirigimos al barrio judío e intentamos comer una “francesinha” en un restaurante en el que está recomendada; pero estaba cerrado por descanso durante el puente de Semana Santa, al igual que otro cercano y también recomendado. Así que acabamos por entrar en otro pequeño en los alrededores donde también se servía el ansiado plato. Estaba regentado o atendido por una dulce anciana (parece que las mujeres portuguesas, o al menos las camareras, mejoran con la edad como el buen vino) y el que parecía su cincuentón hijo. Nos sirvieron con mucha tranquilidad; creo que se llama “Capela” y su retrete estaba pulcro y para llegar hasta él se ha de pasar por dos grandes “lareiros” o chimeneas, que sin duda debieron corresponder a una gran mansión dividida ahora en dos partes a juzgar también por la barandilla, cegada y empotrada en uno de sus muros; una barandilla en granito, potente, propia de una gran y señorial escalera.

La francesinha resultó más potente de lo imaginado. Y el precio magnífico, como se puede apreciar en el ticket (a mano) de la imagen:




Luego, de vuelta al apartamento Airbnb (tan controvertido estos días) compré de regalo una camiseta para Elena en una tienda de diseño, con las partes o capas que componen el susodicho plato, al parecer una tradición más bien reciente. Y tan denso que ni siquiera Alberto, que tiene “buen saque”, fue capaz de terminarlo. De modo que bien podrían quitarle el diminutivo. Pero las patatas fritas de guarnición estaban fenomenales, como las de antes en España. 

Como digestivo tomamos nuevamente ginjinha, cuya botella me pareció que abrían para nosotros y que estaba estupenda; no tan dulzona como la anterior.


La joya de la corona

8º DÍA (16-4-2017)
Despedida. Mientras escribo Alberto toma un éclair (literalmente “relámpago”, y en español conocido como petisú) de chocolate en un sitio también muy “proustiano” llamado “La joya de la corona” (al parecer porque albergó una joyería) no tan grande como el inaccesible “Majestic”. Previamente habíamos hecho un largo recorrido a pie hasta los “Jardines del Palacio de Cristal” y sus pavos reales enzarzados en un lento, aburrido, pero vistoso combate que no pude fotografiar porque se llenó la tarjeta de memoria de la cámara.

A la hora acordada nos recogió nuestro taxista para llevarnos al moderno aeropuerto de Oporto, donde tomaríamos un vuelo hacia Madrid, en el que –casualmente- viajaría también un famoso futbolista español con el que el piloto se fotografió al bajar.

Faltan las noches. Pero esa es otra historia…

P.S.: Se me han quedado en el tintero hablar de los grafitis y los tejados portugueses. Lisboa y Oporto me han parecido el paraíso de los grafiteros. En la capital lusitana sus contenedores de basura estaban decorados por artistas callejeros y en la segunda sus cajas de luz o de agua en las fachadas de las casas; además de grandes murales en en los laterales de algunos muchos edificios. O los diseños de “Arte sin dueño” (Arte sen  dono) pegados en paredes, etc. Esto puede deberse a que en Oporto hay una Facultad de Bellas Artes, lo que explica también la abundancia de tiendas para sus estudiantes. Y también que por fin pude tomar el “vinho verde” que no aparecía en las cartas de los restaurantes a los que acudimos, con lo que llegó un momento en que pensé que era una ilusión mía, frente al frecuente “vinho branco”, mucho más soso. Me gustó mucho. También la mayor tolerancia hacia los fumadores.

Y como una imagen vale más que mil palabras...

MÁS FOTOS: AQUÍ



11.5.17

PASEOS DE JANE 2017


Inicio de la ruta (Foto gentileza de Paco Madrigal)

Este año he vuelto a participar como guía en esta magnífica iniciativa que me parecen los Paseos de Jane. Si no lo he vuelto a hacer en sus últimas ediciones ha sido por falta de tiempo, que no de ganas ni ideas.

En esta ocasión me he ocupado de los nombres y lugares de sitios que recorrí en mi infancia y que, por las transformaciones urbanas de los últimos cincuenta años, se van perdiendo en el olvido.

Torre de los Perdigones (Foto tomada del blog Puerta de Osario)

No ha sido un paseo monumental. De hecho el único monumento que aun perdura es la Torre de los Perdigones de Córdoba, en la calle Juan Tocino. Lo demás han sido calles, plazas o solares cuyos antiguos nombres populares a veces se han ido perdiendo, debido a sus nuevos usos (residenciales) con jóvenes habitantes que desconocen su historia. Ha sido un paseo en el tiempo, por la memoria, mucho más que por la actual fisionomía de esta zona (tan poco atractiva, por otra parte).

El recorrido comenzó en la confluencia de las calles Muro de la Misericordia, Cárcamo y  Jardín del Santo Cristo (antiguo “Jardín del Piojo”). De allí seguimos por la calle Fernando de Lara, bordeando los restos de la antigua muralla almorávide hasta llegar a su lienzo donde quedan restos de la “Casa de los Locos” (antiguo Hospital Psiquiátrico).

Luego nos paramos en tres bocacalles de las que expliqué el origen de sus nombres (me gusta mucho la toponimia): calles Juan Tocino, Nieves Viejas y Pozo Dos Bocas. Y en los usos que tuvieron: huertos. Así rememoramos nombres: Huerto de Cecilia, Huerto de Cobos, Huerto de la Paja (el de mis abuelos)… Y las Costanillas, para finalizar en la plaza del Huerto Hundido, donde se encontraba el Cine Florida, cine de verano desaparecido como tantos otros.

Fin de la ruta: plaza del Huerto Hundido (Foto gentileza de Paco Madrigal)

Durante el paseo algunos asistentes intervinieron asentando o incorporando datos y recuerdos. Eran antiguos vecinos de la zona con cuya presencia no contaba y de los que no sé como tuvieron conocimiento de la convocatoria de este paseo. Fue grato.

Por todo ello seguiré apostando por los Paseos de Jane: pasear por la ciudad, en sí, es un placer; pero si la contemplamos como un libro abierto es mucho mejor. Agradable e instructivo.


Para los que vivimos en ciudades, los Paseos de Jane son un revulsivo y un estímulo para convertirlas en más visibles, más amables, más divertidas, más humanas.

12.3.17

El Barón Rojo


Mítico bar-pub de Córdoba del que mis amigos hablan mucho, pero en el que nunca los he encontrado. Al menos desde que vivo muy cerca y soy esporádico, aunque persistente, visitante.

Hoy he “celebrado” allí mi 60 cumpleaños. En la intimidad más íntima: sólo. Y no por cuestiones simbólicas sino por razones prácticas: no tenía ganas de prepararme la cena. De postre me he tomado una porción de tarta de chocolate que me han servido con tenedor de postre, como a un gran amigo le gusta.

He estado primero fuera, por el tabaco, pero el fuerte y frío viento me han llevado a su escueto interior, dónde un joven y desconocido cantautor interpretaba, guitarra en mano, sus melancólicas canciones. Me ha sentado bien.


El nombre del bar me remite a una película que vi hace muchos, muchos años, del mismo nombre que supongo relacionado con este real e histórico personaje: Manfred von Richthofen. Quizás el último caballero de las guerras, que tan poco me gustan.

Aunque quizás el nombre esté más relacionado con la banda española de heavy metal de los años 80. 


Diploma al Barón Rojo (2010)  por parte del Consejo Regulador 
Montilla-Moriles colgado en las paredes del local.


7.3.17

Bizarre Love Triangle


Escucho con fruición esta canción de New Order que tanto me anima. Ni que decir tiene que no comprendo enteramente la letra; es principalmente la música lo que me atrae. Pero, en esta semana agraciada que me ha tocado en suerte, no he podido resistir la tentación de traer a colación esta pieza de culto para mí.Me trae gratos recuerdos, ilusiones ilusionantes y felicidad; esa cosa tan escurridiza y fugaz que nos (o me) hace soportar tantas contrariedades y sinsabores que son plato cotidiano de la vida. Esa vida a la que tanto amo.

5.3.17

Exposición SOBREPENSAR



El jueves 2 de marzo, en la librería La República de las Letras, acudí -naturalmente- a la inauguración de esta exposición.

Su contenido está compuesto de pinturas, dibujos y grabados de la joven artista cordobesa Elena Jiménez Pérez de Algaba (Halen).

Acudió un numeroso y variopinto público compuesto de amigos de la autora, familiares, compañeros de estudios, amigos y conocidos míos  (todas personas entrañables). Allí estuvieron el renombrado humorista y caricaturista Antonio Povedano Marrugat (Marpov), el pintor y profesor Paco Salido, el joven compositor villarrense Emilio Arroyo y el escritor y profesor Alberto Monterroso, así como el también profesor e historiador Manuel Toribio, entre otros.

El evento estuvo amenizado por piezas musicales del Romanticismo interpretadas en directo y al piano (generosamente) por el gran amigo Alberto Rubio, profesor de Música en el IES Medina Azahara.

El acto comenzó con unas breves (y nerviosas) palabras de la novel artista (cosa lógica), quien indicó que se trataba de su primera exposición y habló de su diverso contenido: trabajos de sus estudios universitarios de Bellas Artes, gustos y encargos. Agradeció la asistencia de tanto público (como yo lo agradezco infinitamente).

He comentado algunas exposiciones en este blog (todas las que he podido), así como presentaciones de libros. Pero en esta ocasión se trata de algo especial. Cosas de padre…

Desgraciadamente en las postrimerías del evento me enteré de que cierra la última galería de arte que sobrevivía en Córdoba: la de Carmen del Campo.

¿Córdoba capital cultural? …


P.S.: Para quienes la quieran ver, la exposición permanecerá abierta hasta el 30 de marzo.



23.2.17

El camino de la tinta



El pasado viernes 17 de febrero acudí a la Biblioteca Central de Córdoba para asistir a la presentación del libro de relatos que da título a esta entrada.

El principal motivo de mi asistencia fue que las ilustraciones del libro están hechas por mi hija. Su primer trabajo “profesional”.

La presentación resultó muy amena y desacostumbrada. Sus jóvenes autores desentrañaron como se había gestado el libro partiendo de un grupo de Facebook y como de un juego. Y las vicisitudes sufridas para encontrar un editor adecuado. Final, y felizmente, los encontraron en la (joven) editorial malagueña Seleer.

Resulta un libro novedoso, por cuanto puede ser utilizado “interactivamente” porque, entre otras razones, se invita al lector a que continúe y prolongue los relatos que contiene. Incluso queda abierta la posibilidad de participar en su grupo de FB y sus nuevos proyectos. Invita a leer. 

Se podrá conseguir pronto también en digital a un precio muy asequible.


El vídeo de la presentación (algo más de 20 minutos) puede verse AQUÍ.



29.1.17

Libro y exposición sobre Antonio Jaén Morente



El sábado 28 de enero asistí, en la Casa Góngora, a la presentación del libro Antonio Jaén Morente. Hijo Predilecto de Córdoba. Biografía ilustrada y a la inauguración de una exposición sobre este profesor, historiador y político que se hubo de exiliar durante la Guerra civil española y al que se rehabilitó moralmente durante el primer ayuntamiento democrático tras la dictadura franquista.

Mi asistencia se debió a la invitación recibida de mi amigo y colega Manuel Toribio, coautor del libro junto a tres descendientes de Jaén Morente, presentes en el acto junto a otros muchos familiares del homenajeado, venidos desde los cuatro puntos cardinales del planeta.

La presentación debía estar presidida por la alcaldesa de Córdoba, que no pudo asistir por problemas de agenda. Su lugar lo ocupó una representante del Consistorio cuyo nombre y cargo desconozco. En ella intervinieron una nieta del homenajeado y otra familiar, así como del editor, el profesor universitario Antonio Barragán, qué expresó que el termino de “comisario” de la exposición no le gustaba mucho, y el amigo Manuel Toribio.

Tras la presentación del libro nos dirigimos a la sala dónde se encontraba la exposición, en la que nos obsequiaron con su catálogo, magníficamente editado por Ayuntamiento cordobés.


Un acto rebosante de asistentes algunos de los cuales hubieron de permanecer de pie a pesar de la amplitud de la sala. Allí tuve la suerte de encontrarme con viejos amigos como Eduardo Lama y Curro del Río (Director de la Biblioteca Provincial). Y ver a Manuel García Parody, José Luis Casas, Antonio Garrido y Francisco Solano Márquez (ex-director del diario CÓRDOBA).

Catálogo de la exposición


28.1.17

Odisea cultural (o “Córdoba capital cultural 2016”!)


  1. A finales de noviembre de noviembre de 2016 vi en el periódico que se había presentado un nuevo libro sobre Medina Azahara. Pocos días después me dirigí a las principales (y escasas) librerías de Córdoba para adquirirlo. Imposible: El libro no estaba en distribución todavía. En las semanas siguientes  proseguí preguntando en las librerías, que seguían sin recibir el libro. Como soy muy cabezota en los temas que me interesan, no cesé en mis indagaciones sobre el libro tan pomposamente presentado. Uno de mis libreros me indicó que me dirigiese a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía porque tal vez allí lo vendiesen. Por fin pude acudir a la institución y allí nadie sabía nada del susodicho libro. Me remitieron a la tienda del Conjunto Arqueológico antes mencionado, que se encuentra a 5 kms. de la ciudad y sin autobús de línea. Menos mal que en esa delegación me encontré con un amigo que me echó una mano y me informó de que había un ejemplar del libro en la Biblioteca Provincial, pero que se encontraba en préstamo hasta el 9 de febrero de 2017. Luego tuve la suerte, también casualmente, de encontrarme con un ex alumno -hoy director del museo arqueológico de una localidad de la provincia- que me indicó que lo podía adquirir en un tienda on line de la Junta de Andalucía.
  2. El Ayuntamiento de Córdoba publica y publicista una revista titulada “17” en la que aparecen artículos sobre la Mezquita de Córdoba que me interesan. Me recorro quioscos y librerías con el mismo resultado que en el caso anterior, si bien me entero de que la revista es gratuita, y por fin consigo dar con el sitio donde la puedo conseguir: el palacio de Orive. Me llego el sábado de la semana y lo encuentro cerrado a cal y canto. Tendré que ir en días laborables, con la dificultad que yo también “laboro” en su horario.
  3. El jueves 26 de enero de 2017 voy de visita con mi alumnado de Historia del Arte a las distintas exposiciones sobre el pintor barroco cordobés Antonio del Castillo. Pregunto para adquirir el catálogo de las exposiciones y me dicen que todavía no les ha llegado ¡Y eso que las exposiciones llevan 2 meses -2- y solo quedan 30 días para su clausura!
Y esa es la promoción de la cultura en Córdoba, dominada por la ineptitud de sus “gestores”.

Como insinué hace tiempo en la sobre la interesante exposición fotográfica de un amigo: ¿Córdoba capital cultural? ¡Ja, ja, ja!!!


22.1.17

Los que se fueron (blogs)


Por distintas razones que desconozco pero barrunto, traigo aquí una relación de buenos blogs que seguía y que llevan bastante tiempo sin moverse. Esto me lleva a quitar sus enlaces de mi blog, por operatividad (reducir los enlaces a sitios inactivos desde hace años) que no por gusto. Entiendo que una de las características principales de los blogs es su dinamismo, actualización y constancia. Y conste que yo no soy el mejor ejemplo.

Barrunto que algunos se han retirado por razones de trabajo o porque han encontrado otros medios más dinámicos e interactivos como Twitter o Facebook (que está fagocitando todo y saturando nuestros muros en esa red).  O tal vez por desaliento.

Ahí va la lista con la fecha en que publicaron su última entrada:

- Lamalgama (18-10-2011). Dedicado a ecología y lucha social.
- Puente Mayor (13-5-2012). Mucha información sobre las aguas de Córdoba.
- El Perol Sideral (31-5-2012). Entresijos de la política cordobesa.
- M. Jesús Sánchez, novelas (5-2012)
- El nido del jilguero (1-2013). Ecología.

Estoy seguro que se añadirán otros en próximos meses por los efectos de la potencia de las redes ya citadas, menos "horizontales" que el sistema de blogs seguidos por sus adeptos o interesados.

¡Lástima!


14.1.17

Embarrascao (palabras simpapeles 2)



Últimamente escucho con asiduidad las canciones de María Dolores Pradera que, por otra parte, cada vez me gustan más a pesar -o- por el tiempo transcurrido.

Y es que en su canción "Caballo viejo" menciona literalmente que este caballo está "embarrascao". Es una canción de amor; existencialista.

Busco la palabra en el DRAE y no sale. Lo más parecido que encuentro en este diccionario es "envarbascar" (o "embarbascar"), que en su su 4ª acepción define como "enamorado ciegamente" como parte del lenguaje coloquial de El Salvador y Venezuela.

Pero siguiendo con la búsqueda, tengo la suerte de encontrar en el blog "Escribimos pensamientos" el significado y la grafía de la palabra en cuestión en el lenguaje popular, en uno de los comentarios que se hacen a su entrada sobre la canción. Un término coloquial colombovenezolano que equivale a "metido", enamoradísimo.

Dejo aquí la letra completa de la susodicha canción:

Cuando el amor llega así de esta manera
uno no se da ni cuenta
el carutal reverdece y guamachito florece
y la soga se revienta
Caballo le dan sabana porque está viejo y cansao
pero no se dan ni cuenta que un corazón amarrao
cuando le sueltan las riendas
es caballo desbocao
Y si una potra alazana caballo viejo se encuentra
el pecho se le desgarra y no le hace caso a falseta
y no le obedece al freno ni lo paran falsas riendas
Cuando el amor llega así de esta manera
uno no tiene la culpa
quererse no tiene horario
ni fecha en el calendario
cuando las ganas se juntan
Caballo le dan sabana
y tiene el tiempo contao
y se va por la mañana con su pasito apurao
a verse con su potranca
que lo tiene embarrascao
El potro da tiempo al tiempo
porque le sobra la edad
caballo viejo no puede
perder la flor que le dan
porque después de esta vida
no hay otra oportunidad.

21.9.16

Denigrando a los docentes ¿Deporte nacional?




La imagen que encabeza esta entrada u opinión está tomada de la revista de la compañía de telefonía móvil YOIGO del presente mes de septiembre. 

Este anuncio me parece claramente denigrante para los docentes. Aunque también para los padres, aunque su objetivo sea adular a estos últimos para que consuman. Una desvergüenza. Y es que el capitalismo no  tiene reparos a la hora de luchar por sus beneficios. No tiene ética de ningún tipo. Se le permite todo.

La frase, aunque corta, no tiene desperdicio: de ella se deduce que los hijos (que se tienen voluntariamente) son una carga para los padres y que la llegada de septiembre y el curso escolar son una “liberación” para esos padres y madres, porque cuando llegue septiembre lanzarán a sus vástagos (voluntariamente tenidos, insisto) para que sean soportados por el profesorado (“que para eso está”). Y este mismo razonamiento, naturalmente,  es el que aplican sus hijos cuando están en el instituto:
“Tiro el papel al suelo porque para eso están las limpiadoras”. Un “razonamiento” perverso que aprenden muy bien de sus padres. O tiro la lata de refresco en la calle porque para eso está SADECO y además porque mis padres hacen lo mismo cuando van en coche o por la calle.

No saben el daño que hacen, padres e hijos, a la sociedad; a la educación universal y gratuita que tantos años ha costado conseguir. Y que tanto gasto supone para los contribuyentes (tengan o no tengan hijos). Es la cultura del “yo”, tan arraigada en España, sobre todo desde la llegada de la “democracia”. En la cúspide de esa “cultura” se encuentra la clase política española, cuya corrupción, cuyo ego, nos sorprende cada día (“Del rey abajo ninguno” de nuestros políticos). Pero esa es otra historia. Y en este blog queremos evitar hablar de la pestilente política. Padres, políticos y sociedad echan “balones fuera” y cargan toda la responsabilidad sobre el profesorado. Y tratan de hacerle responsable, en las 30 horas semanales que tienen contacto con sus alumnos, de las 168 horas que tiene la semana, de los comportamientos, logros o deficiencias que presentan sus hijos. La demagogia, bien utilizada por la casta política, hace hincapié en los "privilegios" de maestros y profesores: ¡Tienen 3 meses de vacaciones! Y “Un buen sueldo”. Pero las cuentas no salen; y no salen porque, desde el poder, se fomenta la falsedad y la demagogia, y la mayoría de la sociedad acoge estos falsos tópicos con desconocimiento y alegría; porque así pueden echarle la culpa a los “otros” (el profesorado)...

Veamos los datos: los profesores acudimos a nuestro centro educativo por los menos hasta el 30 de junio. Y, supuestamente, volvemos el 1 de septiembre. Eso serían 2 meses. Pero eso también es falso. En primer lugar porque después del 30 de junio muchos profesores siguen teniendo que acudir al centro educativo para resolver problemas burocráticos o porque son directivos. Y otros se dedican a la formación (asistencia a cursos de reciclaje, actualización, etc...). Es lo que se llama el “trabajo invisible”, aumentado por las nuevas tecnologías, gracias a la cuales cualquier alumno que ha suspendido una asignatura se dirige al profesor para preguntar dudas de cara a las prueba de septiembre, por ejemplo. Y el profesor tiene que preparar las pruebas de septiembre y si vuelve el 1 de septiembre, esas pruebas las tiene que preparar durante las “vacaciones” de verano. En fin, es como si dijéramos que los empleados de banca trabajan 5 horas al día (porque es cuando las oficinas bancarias están abiertas) o los médicos de familia 2 horas al día (cuando la consulta está abierta), sin tener en cuenta el trabajo que se hace antes y después de abrir el banco o la consulta (ponerse al día de nuevos medicamentos, de nuevas enfermedades, de nuevos tratamientos...)

A mí, y no dudo que a la mayoría de mis colegas de profesión, nos gustaría trabajar de las 8 a 15 y después desconectar. Pero en este trabajo no se desconecta nunca: preparar las clases para el día o semanas siguientes, alumnos (personas) que te preocupan y no dejas de darle vueltas a la cabeza para sacarlos de sus problemas. O cuando estás de “vacaciones” o de viaje y no dejas de pensar en como sacarle partido didáctico a lo que estás viendo. Y no hablemos de las “excursiones” o viajes de curso, que la mayoría de los padres y madres juzgan como unas vacaciones pagadas para el profesorado asistente, el cual tiene que estar 24 horas al día pendiente del alumnado: enfermedades, problemas en hoteles, sobre todo noche. He participado en muchas de ellas, porque me gusta y porque pienso que son beneficiosas para el alumnado. Y he sacrificado mi tiempo personal y familiar. Pero solo una minoría de padres me/nos lo han agradecido a la vuelta. Aunque no me/nos importa; hay gente para todo, como reza el dicho, y mi profesión, nombre que procede de “profesar”, me la tomo en serio, como la mayoría de mis colegas.

Y siguiendo con el tema de los míticos “3 meses de vacaciones” y dejarlo cerrado, he de decir que las “vacaciones de Navidad” no son 3 semanas, ni siquiera 2, porque, a saber: los días 25 de diciembre, 1 de enero y 6 de enero, son festivos para todo el mundo. Y muchos, muchos trabajos (públicos o privados) tienen también libres o media jornada los días 24 de diciembre (Nochebuena) y 31 de diciembre (Nochevieja) y además se pueden montar un puente, de modo que las distancias con las vacaciones de Navidad se acortan enormemente. Y las vacaciones de Semana Santa son 3 días, porque desde el Jueves santo, todo el mundo disfruta de días festivos. 

En cuanto al sueldo, que decir: cobramos por haber hecho una carrera universitaria larga y dura (5 años) y luego haber preparado unas oposiciones a las que puede presentarse quien reúna los requisitos (haber hecho esa carrera de 5 años y haber trabajado duro preparando las oposiciones) cosa que a los más afortunados les he costado cursos y al menos 1 año de estudio, si no 2 o 4 o 5. Sin cobrar. Ni en la carrera ni en los años dedicados a preparar las oposiciones; al contrario: pagando la matrícula de la Universidad, los cursos preparatorios y las oposiciones, que cuestan dinero; dinero que pierdes si no las apruebas y te tienes que volver a gastar en la siguiente convocatoria. Cuando las apruebas, tienes ya un trabajo, un trabajo que posiblemente es para siempre, seguro. Pero de ninguna manera retribuido como en otras profesiones de tu mismo rango (el grupo A), tal como ocurre con jueces, médicos o cuerpos de gestión del Estado. Cuando un sanitario, por ejemplo,  (y no trato de denigrar, porque me parece lógico y prudente) hace una guardia por la noche, tiene derecho a 2 días de descanso. Cuando un profesor o profesora hace una excursión de 1 o 7 días no tiene derecho a nada, y al día siguiente, aunque haya regresado a las 11 de la noche, tiene que acudir al centro educativo en sus horas de clase.

Me rebela el que la gente trate con tanta saña al profesorado (y siento tener que volver a la política) cuando nuestros diputados y senadoras se tiran la mayor parte de su tiempo de “vacaciones”, aparte de las oficiales que van desde finales de junio a  principios de septiembre. Además de Navidad y S. Santa. Y además cobran unas sustanciosas dietas cada vez que tiene que acudir a Madrid o a la capital de su Comunidad Autónoma a la reunión del Parlamento. Nada de esto ocurre con los profesores, que cuando son destinados fuera de su lugar de residencia se tienen que pagar, de su propio bolsillo el desplazamiento y la residencia (hotel, hostal, alquiler de una vivienda lejos de su familia...)

¿Es que la gente no ve esto o no lo quieren ver?. Hay un caso reciente, no el único (¡Ojalá!) que ha saltado a la luz pública: la senadora Rita Barberá, imputada en un caso de corrupción multimillonaria, lleva 78 días (casi 3 meses) sin acudir a las reuniones del Senado, del que cobra casi 6.000 € mensuales. ¿No le ponen falta? ¿No le descuentan los días sin trabajar-acudir, como ocurre en todos los trabajos? Pues no. ¿Se ha indignado la gente por este asunto como protestan por las “vacaciones” y el sueldo del profesorado? Pues tampoco. Y es que se ha convertido al profesorado en “cabeza de turco” o víctima propiciatoria de todo este desmadre político, pero también social, que venimos sufriendo.

Una sociedad que denigra, que desprecia a los maestros o profesores es una sociedad enferma. Muy enferma. Desde la antigüedad los maestros han sido respetados y preciados. Han sido venerables, como dice un colega. Pobre el futuro que nos/os espera; que oportunidad desaprovechada por la comodidad y la demagogia que marchan de la mano.

Entré en esta profesión porque me gustaba, porque pensaba que me permitía ayudar, orientar, enriquecer a los jóvenes. Y hoy se ha vuelto vomitiva gracias a los cómodos y a los demagogos políticos que nos desgobiernan.

Estoy deseando poder jubilarme, de abandonar esta podredumbre. Y eso que amo mi profesión.

Lamentablemente seguiré como cliente de YOIGO, porque las leyes de capitalismo así lo dictan: es lo que me sale más barato. El capitalismo es salvaje, pero no tonto. Por eso sabe bien dirigir sus mensajes según le convenga. Según sus intereses económicos. Pero si tuviésemos una ciudadanía crítica, no aborregada, no acomodaticia, las cosas serían distintas.

Es mi mayor ilusión, como profesional y como persona.

Amén.

16.8.16

Glosario de "Vivir para contarla I"





El glosario que recojo a continuación corresponde al recientemente obsequiado y leído libro Vivir para contarla I de Gabriel García Márquez. Esta recopilación corresponde a un lector español (yo) que desconoce mucho del vocabulario hispanoamaericano, especialmente colombiano, y su historia. La edición a que corresponde es la publicada por RBA en 2004, y a ella se refieren las páginas entre paréntesis.

El glosario está expuesto por orden de las páginas donde aparecen las palabras o nombres. Si alguien las quiere ordenadas alfabéticamente puede conseguirlo copiando el texto y procesándolo en cualquier editor de texto.

Me gustaría, a ser posible en breve, enlazar las palabras o expresiones a imágenes o diccionarios que las ilustren, cosa que intentaré, aunque no me puedo fijar plazo para hacerlo.


GLOSARIO:

CHAPERONA: (pág. 14) Persona que acompaña a una pareja o a una joven para vigilar su comportamiento.Igual que "carabina" en España.
PERCUDIDO: (pág. 20) Dicho de la suciedad: Penetrar en algo. 2. tr. Maltratar o ajar la tez o el lustre de las cosas.
MOJARRAS: (pág. 21)Especie de pez tropical parecido al besugo
ANJEO:(pág. 25) Especie de lienzo basto.
MACONDO: (pág. 29) Árbol tropical de nombre científico "Cavanillesia platanifolia"
CUMBIAMBA:(pág. 30) Cumbia. Danza popular de Colombia y Panamá, una de cuyas figuras se caracteriza por llevar los danzantes una vela encendida en la mano.
CAMELLÓN: (pág. 32)Arcén? Margen u orilla...
GUERRA DE LOS MIL  DÍAS: (pág. 33) Guerra civil colombiana entre los conservadores en el gobierno y lo liberales que la iniciaron y acabaron perdiendo (1899-1902).
CABUYA: (pág. 33) Cuerda hecha de pita.
GALLINAZOS:(pág. 40)Ave principalmente carroñera conocida también como zopilote. Su nombre científico es Coragyps atratus.
TRATADO DE NEERLANDIA: (pág. 51) Uno de los tratados que pusieron fin a la Guerra de los Mil Días. Se denomina así porque se firmó en la hacienda de este nombre cerca de la localidad de Ciénaga.
CACHACO: (pág. 56) García Márquez lo utiliza aquí como nativos del altiplano con características peculiares, pero también puede tener otros significados: como los nacidos en Bogotá...
SMITH & WEESON .38LARGO: (pág. 69) Revólver o pistola fabricado por esta marca de EE.UU.el modelo special (corto) se menciona en la canción "Pedro Navaja" de Rubén Blades y Willie Colón. El largo aparece en la película "Harry el Sucio" en manos de Clint Eastwood. 
TINTA SIMPÁTICA: (pág. 69) Es la que no se deja ver en el papel en el que se ha escrito hasta que no se aplica el reactivo conveniente, calor o agentes químicos.
INVALUABLE: (pág. 72) Que no se puede valuar (valorar, evaluar) como corresponde.
CARATE: (pág. 88) Pinta, enfermedad de la piel tropical y contagiosa. También llamada tina.
TRAPICHE: (pág. 92) Molino utilizado para extraer el jugo de determinados frutos de la tierra, como la aceituna o la caña de azúcar.
LIQUILIQUE: (pág. 100) Blusa de tela de algodón que se abrocha desde el cuello.
VENÁTICA: (pág. 100) Que tiene ideas alocadas y extravagantes.
TOTUMA: (pág. 102) Vasija de uso doméstico que se hace con la calabaza disecada del totumo.
AGUA DE FLORIDA...: (pág. 102) Perfume que tiene otras propiedades terapéuticas. En el libro se refiere al de la marca Lanman y Kemps.
AJÍES PICANTES: (pág. 109) Pimientos picantes.
ZAPOTE: (pág. 109) Fruta tropical.
MATARRATONES: (pág. 139) Árbol tropical. su nombre científico es Gliricidia sepium.
NEGRO RETINTO: (pág. 151) Renegrido, abisio, marrón oscuro.
BAHAREQUE: (pág. 14) Material utilizado en la construcción de viviendas compuesto de cañas o palos entretejidos y unidos con una mezcla de tierra húmeda y paja.
PELARME A COCO: (pág. 173) Rapado.
VASO DE CHICHA: (pág. 232) Bebida a base de maíz fermentado que ya se usaba en tiempo del Imperio Inca.
GODO: ("Mi papa es godo"). (pág. 233) El término tiene varios significados, en este caso creemos que su significado es "conservador" o partidario del Partido Conservador colombiano.
LIN YUTANG: (pág. 240) Escritor chino (1895-1976). Nominado varias veces al Nobel, estuvo en Europa y EE.UU. y difundió la literatura china en occidente.
PIEDRACELISTAS: (pág. 240) ("Piedra y cielo") Seguidores del movimiento literario (poesía), influido por Juan Ramón Jiménez, Vicente Huidobro y Pablo Neruda.
SOBREBARRRIGA: (pág. 249) Trozo de carne que se extrae de entre el cuero y el costillar del ganado vacuno.
PAPAS NEVADAS: (pág. 249) Una variedad de patatas.
PAILAS: (pág. 249) Vasijas o sartenes poco profundas.
LA GAZZA LADRA: (pág. 251) "La urraca ladrona" en español. Ópera de Rossini.
BLAZER: (pág. 251) Especie de chaqueta deportiva. También se conoce como "bléiser".
GOLPE DE PASTO: (pág. 259) Intento de golpe de estado llevado a cabo en 1944, secuestrando al Presidente de Colombia en la localidad de Pasto. Fracasó.
GAMINES: (pág. 260) Niños de la calle, joven vagabundo o delincuente.
JOAN CRAWFORD: (pág. 261) Famosa y premiada actriz estadounidense (1904-1977). Una de sus películas más famosas es "¿Qué fue de Baby Jane?" (1962).
MIMEOGRAFIADAS: (pág. 263)Hechas con un mimeógrafo (multicopista).
FRONTERA ARCIFINIA: (pág. 263) Frontera natural (una cordillera, un río...)
CLAUDETTE COLBERT: (pág. 265) Actriz estadounidense de procedencia francesa (1903-1996). Interpretó a Cleopatra en la película de Cecil B. De Mille (1934).
TIPLE: (pág. 268) Instrumento musical, como una gitarra pequeña. También se llama así a un instrumento de viento, especie de flauta, con el que se acompañan las sardanas.
PILATUNA: (pág. 268) Travesura, acción propia de niños que, en busca de diversión, ocasiona molestia.
LAURA VICTORIA (POETA FAMOSA GENERACIÓN DE LOS "NUEVOS"): (pág. 275) Posiblemente se refiera a la famosa poetisa colombiana, cuyo nombre verdadero era Gertrudis Peñuela.
BOMBARDINO: (pág. 283) Instrumento musical de viento metal parecido a la trompeta.
"SOLTÉ LA PERRA": (pág. 291) "soltar la perra" es una expresión, que en el contexto de esta obra, puede significar "desmadrarse".
SANCOCHOS: (pág. 291) Sopa o guiso a base de carne, verduras y otros vegetales. Es uno de los platos más típico de Colombia.


La imagen está tomada de: http://www.telocompro.es/libro-vivir-para-contarla-1-gabriel-garcia-marquez-294898


4.8.16

Exposición El Bosco: cuidadín, cuidadín!



Llevo 2 días intentado sacar entradas para esta exposición en el Museo del Prado. En Google busco para reservar la visita  y comprar las entradas y lo primero que me sale es una página llamada musement.com  que me dice que la reserva y entradas son a 16'90 € por persona. Les pregunto varias veces los precios especiales para estudiantes y profesores pero me envían tardíamente un email diciendo que ya me contestarán, porque tienen muchos mensajes pendientes.

Entonces me meto en la web del Museo del Prado donde por fin encuentro un teléfono normal (no un 902) en el que me contestan directamente. Me informan que la entrada para gente con Carnet Joven es gratis, igual que para los profesores. Y las reservo sin problemas.

Podría haber titulado esta entrada como “Sinvergüenzas sueltos” o “Sinvergüenzas sin fronteras”. Porque nuestro país sigue siendo eso: un paraíso de sinvergüenzas y pícaros sin remedio. Del rey (emérito) abajo, ninguno. Pero si hubiese puesto alguno de esos títulos a la entrada  no llamaría la atención de las posibles víctimas de esta estafa, que pagarían casi 17 € por entrada individual, cuando existen opciones más baratas que ocultan en la maraña o “Red”.

Mientras estas cosas sigan ocurriendo este país no tiene arreglo. Como el que el presidente de un partido ultracorrupto siga insistiendo en ser presidente cuando la gran mayoría de ciudadanos no le han votado.

Repito “¡País”!, que diría Forges.

2.8.16

Vinilos vs. Música digital



Los discos de vinilo fueron pasando a la historia tras la aparición de los CDs, luego también heridos de muerte por el formato digital mp3 y los sitios web de música on line como Goear o Grooveshark, donde se podían escuchar gratis álbumes o canciones elegidas. Todo muy fácil y funcional. Incluso remasterizados para mejorar el sonido.

Entremedias hubo un breve intento de recuperar los vinilos incluyendo una versión digital para que los escuchásemos como quisiéramos. Solo compré uno de estos últimos en la, lamentablemente, desaparecida Fuentes Guerra; fue The Velvet Underground & Nico. Un disco excelente que he escuchado menos en digital que en vinilo; con su portada en la que se puede despegar el plátano que ocupa su fondo blanco.

Como me decía un compañero y amigo, lo del cambio del vinilo al CD fue un engaño, un camelo porque, entre otras cosas, con el CD se gasta menos materia prima pero el precio se mantenía. Opinión corroborada por un viejo amigo buen conocedor y amante de la música de nuestra generación.

Y es que, frente a la comodidad y limpieza del CD, o la música digital, sigo echando de menos las carpetas de los vinilos, su tangibilidad, fotos y textos. Además de su leve crepitar cuando se deja caer la aguja sobre ellos. Una aguja que ahora hay que comprar en sitios muy especiales y a precios desorbitados, pero que no deja de tener su encanto a pesar de las rayaduras, que a veces te obligan a poner una moneda de 5 céntimos de euro como antes hacíamos con las de 1 peseta, por ejemplo.

Algo parecido me pasa con los libros digitales. Y eso que dan muchas facilidades, como encontrar palabras rápidamente o guardar citas.

Posiblemente sea un fetichista (o un romántico) y me guste tocar, oler, volver atrás y adelante hacia las páginas cuya esquina he doblado (muchas) porque tienen pasajes interesantes. Igual que el tacto o su olor de imprenta.

No me importa mucho tener que levantarme cada 20 minutos para darle la vuelta al vinilo, con lo fácil que es escucharlo de un tirón en digital; o escuchar varios álbumes seguidos sin dejar la poltrona y no como “antiguamente”, cuando el máximo lujo era tener un plato de tocadiscos que te permitía apilar varios discos para tu comodidad que iban cayendo y reproduciéndose automáticamente. 

Y ahora, recurro a uno u otro sistema según lo que esté haciendo, por comodidad o por gusto. El vinilo tiene su ritual y es para disfrutar el momento. Lo digital es para salir del paso, para rellenar el tiempo por necesidad. Necesidad y urgencia frente a goce sin prisas.

Mientras escribo esto oigo el Rock & Roll Animal de Lou Reed. En vinilo.

¡Qué le vamos a hacer!


8.7.16

DOS LIBROS Y UN CONCIERTO



Durante algunos días, a caballo entre el final de curso y el comienzo de las “vacaciones”, he podido acometer dos tareas que tenía pendientes. La primera terminar de subrayar el libro del amigo Monterroso Lo que la verdad importa de la Córdoba romana, que ya comenté durante su presentación en mayo (y es que no me gusta dejar de subrayar las obras que leo y sus frases o fragmentos que más me gustan o llaman la atención).

Y también lo hice con la de Francisco S. Márquez Córdoba de la bicicleta a la vespa, en la que hace un ameno recorrido por la Córdoba de los años 50 del pasado siglo. En ambos hecho de menos un índice de nombres y lugares que me parece tan fácil de hacer en estos tiempos de la avanzada informática. 

De éste último autor estoy acabando su también (relativamente reciente) obra Córdoba insólita. En ella, y desde mi punto de vista, dedica demasiados epígrafes a las cuestiones religiosas. Y tal vez peca un tanto de falta de actualización sobre algunos datos; claro que en su defensa es imprescindible aducir que 1ª edición es de 2009 y yo he leído la 2ª, algo posterior... Tanto corre el tiempo y las cosas en esta Córdoba de 2016. De ésta última  me alegra su bibliografía, que recoge  fuentes informativas de gran valor para conocer la historia de nuestra ciudad.

Del concierto, solo señalar que su autor Santiago Auserón, (líder de los ex Radio Futura), cantó acompañado de la Orquesta de Córdoba, cuya interpretación fue impecable. El evento se encuadraba dentro del Festival de la Guitarra 2016 y tuvo lugar en un Gran Teatro rebosante de público. Personalmente me agradó el concierto (¡la música sienta tan bien!, aunque su imitación de Robert Palmer o Robbie Williams, vestido de smoking me decepcionó; al igual que al adolescente hijo de unos simpáticos australianos con los que compartimos platea. Y eso que el chaval, muy educado, aplaudió cada canción. Seguramente esperaba -como yo- un concierto de rock y se encontró con un largo concierto de casi dos horas, sin descanso y a “palo seco”. Un concierto en que las prolongadas florituras de la orquesta (o sus “arreglos”) dieron como resultado el que en algunos momentos dudase si me encontraba en una interpretación  “pop” de los Carmina Burana o entre alguna sinfonía de Vivaldi interrumpida por las voz del cantante. Quién por cierto, aunque la mantiene muy bien, fue ahogada por la orquesta. Y que, sobre todo el la primera parte, me pareció muy engolado en su traje y movimientos, perdiendo la “garra” o la fuerza de sus canciones en Radio Futura o Juan Perro.

Con guiños a la zarzuela, la música andalusí, Cosmopoética o Córdoba (de la que me gustó el que dijera que sus esculturas públicas no son de políticos, sino poetas y pensadores) y un público muy efusivo en sus aplausos, sin embargo no consiguió convencerme de esta que parece ser su nueva etapa.