El otro día se rompió la correa de mi cartera escolar, que no es sino un maletín negro de tejido plástico para ordenador portátil; aunque yo la utilizo para otros menesteres por su menor peso y porque me resulta más funcional a la hora de buscar libros o carpetas.
Rendido ante el posible arreglo, decidí aprovechar los apliques metálicos, hombrera y correa. Pero, al intentarlo, compruebo que todo está cosido y que, para aprovechar algo, tengo que hacer trozos la correa, que es lo que más pesa. Y me enfada tener que desechar tantos materiales que, con tanto dolor (o “costos” según los economistas), hemos arrancado al planeta y que acabarán en cualquier contenedor llegando a contaminar otro lugar de donde no fueron extraídos (doble agresión…)
Hay que cambiar la mentalidad (sobre todo en tiempos de crisis como los que vivimos), hay que abandonar el “usar y tirar”: el Sistema necesita una profunda transformación. El Planeta y nuestros descendientes nos lo agradecerán.
4 comentarios:
Llevas razón, el futuro está en la filosofía del reciclaje. Los objetos no deben ser de usar y tirar o tener una obsolencia ewducida, sino reparables... nos quedamos sin nave espacial habiable de seguir así. De todas formas has manifestado con tu post, ser un auténtico manitas, no todo el mundo sirve para esos menesteres, claro :)
Gracias Lisis, lo intento, pero además de cabezota soy más bien un manazas: cada vez que tengo que hacer un agujero en los azulejos de la cocina o del baño me echo a temblar...
Mas que un manitas, me considero una persona que tratar de reparar las cosas por lo mismo que tú, Rafael, no tirar cosas que pueden volver a ser utilizadas. Pero todo está montado sobre el consumo (¿por qué hacen tornillos especiales, por ejemplo, en un tostador, que te resulta más caro comprar un destornillador para intentar arreglarlo que comprar uno nuevo? ¿Por qué resulta más caro cambiar una pieza a una lavadora que comprar una nueva? Es una batalla perdida, pero queda la satisfación personal. Ánimo y apuntate a un curso de "chapucillas para todo". Dame un destornillador y moveré el mundo (Arquimequedo). Saludos L. Carlos B.
L. Carlos: perdona por mi tardanza en contestar, pero he andado de cabeza estás últimas semanas, sin apenas tiempo para atender cosas que me gustan, como los amigos o vuestros comentarios. Tienes toda la razón del mundo. Ayer mismo tuve que cambiar el interruptor de mi lámpara de la mesilla de noche y el nuevo tenía 8-tornillos-8! Increíble en una cosa tan pequeña, pero cierto; total, más de media hora de manazas actuando. Dame el enlace del cursillo que me apunto ahora mismo...
Genial lo de Arquimequedo!
Saludos.
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