14.2.09

Confesiones I

Escribo esto mientras escucho un vinilo en directo de Danza Invisible; un disco de letras y ritmos juveniles que me sigue gustando a pesar de la edad; posiblemente porque me transporta a aquellos años en que tanto disfrutaba de mi juventud. Llevo todo el invierno, y antes el otoño, escuchando a Amy Winehouse, que me gusta mucho a pesar de las discusiones al respecto con mi hija. Me fascina la voz de Amy y el alma que le pone, alma que al parecer también derrama en su agitada vida personal. Me gustan las personas auténticas…y los músicos que se dejan el pellejo y el sentimiento en sus canciones. He de reconocer que puede que sea un poco obsesivo con la música, pues cuando algo me gusta lo escucho a diario. Como un mantra. Como un lugar de encuentro conmigo mismo o con los costales del Universo que en ese momento están en la onda que me requiere.

Tengo pendiente ir al oculista por prescripción (hace ya tres años que no voy a la supuesta revisión anual) y también porque las gafas empiezan a no estar en consonancia con mis necesidades visuales. También tengo pendiente ir al dermatólogo; y no solo por la, por supuesto, igualmente necesaria revisión anual, sino porque el eccema que me ataca el cuero cabelludo desde que tomé el fármaco para dejar de fumar ha vuelto por sus fueros. Imagino que alentado por este crudo, largo y triste invierno climatológico (y personal). Igualmente debería ir al médico de familia para el preceptivo control de la presión sanguínea, pues soy propenso a la hipertensión, y últimamente me noto que debe de andar por la estratosfera. Además falté a un reconocimiento médico de la empresa pues no tenía ganas de que me sacaran sangre (lo siento, no lo puedo soportar, es superior a mis fuerzas físicas y psíquicas: tal vez una vacuna mental contra tanto vampiro que anda suelto!!!); ni de que me recordaran la necesidad de practicar otras obligaciones para las cuales, o no dispongo de tiempo (por ejemplo, ir a un gimnasio), o pueden convertir la vida en una abominable prisión (no comer esto o aquello). Y conste que sigo una alimentación bastante sana desde hace mucho tiempo….mucho antes de que se multiplicaran todos esos sacristanes fundamentalistas de la vida sana, triste…y productiva. Porque en el fondo El Sistema se preocupa de eso: de tener productores sanos que lo engorden a tiempo, y que estén tan tristes (y satisfechos con cumplir los preceptos de la nueva religión “sanista”) que se mueran a tiempo para no cobrar la pensión de jubilación y así aliviar las arcas del Estado, ese monstruo frío.

También tendría que ir más a menudo a la reunión de padres del colegio de mi descendencia, y a la de la comunidad de propietarios, y a la asociación de vecinos del barrio, y al consejo escolar, y a las asambleas de mi sindicato, y la reunión del Consejo de Distrito…pero el aire de la calle es tan tibio, los buenos amigos tantos y la vida tan corta…

7 comentarios:

lamalgama dijo...

Claro que sí Rafa, estoy hasta (y perdona por la expresión) los mismísimos del Santísimo Cristo de la Producción, mentiras, todo mentiras para idiotizarnos aún más si cabe. Estoy contigo, ser humano es ir contracorriente en los tiempos de hoy en día. En fin, cuitas de este que te lee y que vienen a cuento de una conversación que tuve ayer sobre las responsabilidades de los estudiantes.

Un caluroso abrazo desde la ahora mismo bajo cero polderosa holandesa.

Lisístrata dijo...

Pues cuídate mucho Rafael, sobretodo dejando a un lado el "tener que", siempre q sea posible, y eligiendo aquello q más disfrutes, q en definitiva es lo q importa.
y aquí un besote de un entorno con temperatura parecida al del tuyo, muchísimo más templado q en dias anteriores. Arriba ese ánimo!

>:o]

Lisístrata dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
casandra dijo...

Como te entiendo amigo, no sabes bien como te entiendo!

harazem dijo...

Pues yo, como a pesar de los pesares, me he levantado animoso por el precioso día que hace y ya he hecho un montón de cosas, entre otras estirar las piernas hasta el mercadillo de antigüedades de la Aurora, te brindo un trozo de la canción que estaba oyendo en mi MP3. No me gustaba al principio, porque yo soy poco de baladas y de cantantes pericountries, pero se trata del ejercicio que mi profe de conversación de inglés me ha impuesto y tenía que aprenderla y usar posteriormente las expresiones más interesantes. Se trata de "Never Die Young" de James Taylor. Tras escucharla varias veces y desentrañar medianamente lo que dice en la letra he de decir qu me ha encantado y que se trata de un gran poema.

We were ring-around-the-rosy children
They were circles around the sun
Never give up, never slow down
Never grow old, never ever die young.


Formábamos un anillo alrededor de los sonrosados niños,

que rotaban alrededor del sol.

Nunca abandones, nunca aflojes,

nunca crezcas, nunca mueras joven.

Un abrazo, colega.

Rafael Jiménez dijo...

Muchas gracias amigos. Aunque espero que no me haya salido un post triste.
Un abrazo.

Venus dijo...

Hola amigo, no se si lo he entendido bien pero por lo que desprende su mensaje no pasa por un buen momento personal, pero la vida es tan bella como queramos verla, todos sabemos de su corta duración y por eso mismo debemos disfrutarla al 100%. Lo de las revisiones... jajaja todos tenemos nuestros miedos, pero eso se inventó por nuestro bien.
Me despido y desde el otro lado del mundo lo animo a levantarse, a sonreir, confíe en todo aquello bueno que tiene y deje a un lado lo triste o pesado.
Un abrazo amigo