Y, ya en nuestro destino, encuentro con los habituales (Patrick y familia, Laura...) y extrañamiento de los que faltan este año (Gerardo...); con Marco cita en Luchon, que tiene su encanto, y donde comimos junto a un lago en un merendero de resonancias renoirianas. Con mi estimado José Manuel hablamos del túnel (él a favor y yo con mis dudas).
Me entero de que nuestro amigo Ángel ha montado un estupendo portal sobre Cerler. Y también realizo mi primera serie panorámica de fotos desde la subida en el telesilla de Ampriu, que coloco con buena acogida en un estupendo grupo de fotos en Flickr sobre el Valle de Benasque.
En la cafetería, Elena gana un bingo y (excepcionalmente) participamos en el karaoke dedicando una canción a Arantxa, a la que tanto queremos. Volveremos!?