
En las marismas vuelve a sorprender la pujante fuerza de la vida al contemplar el progreso de las plantas en esta tierra salina y estéril. También en la flecha de El Rompido la vegetación emerge siguiendo un orden. Y luego la diversificación y la exuberancia, porque cada especie tiene su momento y su papel.
A mediodía buena comida en un agradable restaurante de El Rompido con vistas al mar y luego paso en barco en busca de la playa de la flecha.
Al atardecer nuevo paseo en barco surcando la desembocadura del Piedras. Instructiva singladura que nos lleva frente a El Portil, donde podemos apreciar el fuerte impacto ambiental del sector turístico en desarrollo. Luego alojamiento en un bonito hotel con excelentes vistas al mar y a la tierra.
De vuelta parada en Niebla: grata sorpresa. Un bello pueblo andaluz de tersas calles ceñidas por una muralla; y en su interior joyas como la iglesia de Santa María de la Granada, la de San Martín y el castillo de los Guzmán. Recomendable visita.
