
Libro
subtitulado Una guía de viaje por La Ilíada y la Odisea recién
terminado de leer, recomendado por Fernando Penco, con el que comparto gusto
por la literatura de viajes y el Mediterráneo. Escrito por John Freely, autor
americano y por lo tanto ágil, ameno al modo de los documentales
cinematográficos, en el que se entremezclan citas con narración. Una buena
ocasión de conocer La Ilíada y La Odisea más o menos a fondo, sin haber leído
tan excelsos, larguísimos, como complicados poemas. Desde el punto de vista
geográfico yo lo hubiera titulado "Geografía de Homero", pero la obra
es mucho más que eso porque, entre otras cosas trata del perfil psicológico de
los protagonistas de tales aventuras. Siguiendo la historiografía marxista la
guerra de Troya no fue una guerra por afrentas amorosas, sino una guerra por
intereses económicos: el control comercial del estrecho de los Dardanelos, que
comunica el Mediterráneo con el mar Negro. De entre los héroes me quedo con
Héctor, humano, demasiado humano, que murió a manos del semidivino, engreído
por invulnerable, Aquiles, defendiendo su ciudad y su familia incluido su
casquivano hermano Paris. Ulises me parece (es) un tramposo; a favor su astucia
pero moralmente deplorable.
Sin duda estos
2 grandes poemas han tenido mucha trascendencia en la cultura occidental. Han
sido origen de lo que se llama el "ciclo homérico", dando lugar a
grandes obras dramáticas de la Grecia Clásica (Esquilo...) al imperio Romano,
la Edad Media, etc. hasta la actualidad con el "Ulises" de Joyce en
el siglo XX.
Troya existió
o, más bien, existieron varias “Troyas” como ha quedado demostrado por el
arqueólogo alemán Schliemann que siguió
La Ilíada hasta localizarla en la actual Turquía. En sus excavaciones halló
estratos desde el Neolítico hasta época romana. La ciudad mítica, objeto de la
obra homérica, se encuentra en el nivel VII, en la Edad del Bronce Final,
aunque el poeta supuestamente ciego escribió su obra varios siglos después.
La Ilíada
Según esta
obra el conflicto se originó por un asunto amoroso y mitológico: el príncipe
troyano Paris, sedujo a Elena y la “raptó” llevándosela a su tierra. Menelao,
su esposo despechado, apeló a los príncipes aqueos para llevar a cabo una
expedición contra Ilión a fin de castigar a la ciudad y recuperar a su esposa.
Numerosas naves partieron en esta expedición a la cabeza de Agamenón, hermano
del ofendido. Los dioses se dividieron entre unos y otros, y a veces cambiaron
de bando según se desarrollaba la guerra y se trasladaron al monte Ida en
Anatolia para seguir la guerra y, ocasionalmente, actuar a favor de uno u otro
contendiente. Según Homero el conflicto duró 10 años y en él murieron muchos
héroes de uno u otro bando: Héctor, Paris, Príamo (padre de ambos y rey de
Troya. Del lado aqueo Patroclo, Aquiles y otros guerreros. Tras diez años de
guerra, la ciudad no pudo ser tomada, porque además contaba con la ayuda de
toda la región, llamada Troide o Troas, a la que pertenecía Eneas. Finalmente
Troya cayó por una estratagema de Ulises (Odiseo): el obsequio a los troyanos
de un enorme caballo de madera (que albergaba a Ulises y otros guerreros
aqueos) y que, imprudentemente, fue introducido en la ciudad, a pesar de los
avisos de políticos y visionarios troyanos al respecto. Por la noche, los
intrusos salieron de las entrañas del équido y abrieron las puertas de la
ciudad a la flota aquea que se encontraba escondida en las cercanías. Entraron
en la ciudad, mataron a príncipes y muchas personas, la saquearon y le prendieron
fuego, rescatando a Elena. Uno de los héroes troyanos que se salvó fue Eneas,
que huyó a la península itálica y es considerado progenitor del pueblo romano y
tiene dedicado otro poema épico, esta vez latino, a cargo de Virgilio llamado La
Eneida.
La Odisea
Narra el viaje de regreso de Ulises a su patria: Ítaca, donde le
espera su fiel esposa Penélope y su hijo Telémaco. Díez años tardó en volver
desde la devastación de Troya; con lo cual estuvo ausente de su reino durante
20 años. Y ello debido a los obstáculos que le pusieron los dioses a los que,
de una u otra manera, había ofendido no solo en la impía guerra de Troya, sino
también por el camino de vuelta. Y no solo Poseidón, padre del cíclope
Polifemo, al que cegó su único ojo. Diez años en que recorrió todo el
Mediterráneo y posiblemente llegara a traspasar el estrecho de Gibraltar (Las
columnas de Hércules) para llegar al Hades, que visitó, y al parecer se
encontraba ya en el Atlántico.
Personajes y personas
Son muchos los personajes mencionados en la obra que nos ocupa y es
de lamentar que no contenga un índice de personas y lugares, cosa que hubiera
sido de agradecer. Ciertamente su edición en e-book facilita, mediante enlaces,
el conocer a fondo esos personajes y lugares, pero en la edición en papel el
lector se puede encontrar perdido, ya que el escaso aparato de notas se refiere
solo a bibliografía, si bien es verdad que esto facilita una lectura más
fluida.
Sin pretender ser exhaustivos, ni repetir los personajes citados,
se encuentran humanos, divinidades y semidioses: Filoctetes , Idomeneo,
Laertes, Orestes, Radamantis, Hermes, Ares, Afrodita, Demódoco, Euríloco, ,
Ticio, Tántalo, Escila, Caribdis, Helios, Eolo, Calipso, Nausícaa, Atenea… y Argos,
el perro de Ulises; y personas posteriores y autores incluidos los modernos que
han escrito sobre el tema: Hecateo de Mileto, Pausanias, Platón, Aristóteles,
Joyce, Horacio, Séneca, Chapman, Nikos Kazantzakis. Ernle Bradford, Fénelon,
Francois Poueville, Horacio, Keats, Watteau y Wheler.
Ulises de James Joyce
Obra literaria considerada una de las dos novelas más importantes
del siglo XX, junto a En busca del tiempo perdido de Proust, condensa el
viaje de Ulises en 24 horas, en la Dublín de principios de ese siglo encarnado
en el personaje de Stephen como Ulises y Bloom como Telémaco. La edición que he
manejado es de la editorial Bruguera (4ª edición, 1981) traducida por J.M.
Valverde, que cuenta con un extenso y aclaratorio prólogo y finaliza con unos
cuadros sinópticos que vinculan la obra de Homero con la del irlandés;
personajes, lugares y episodios.
Mi opinión
Henry Miller escribió: “los griegos [antiguos] eran todos unos
asesinos”, afirmación que se vuelve evidente tras leer sus andanzas de la mano
de Homero. Los troyanos fueron masacrados, pero los vencedores, los aqueos,
tuvieron un final trágico perseguidos por los dioses ofendidos, hechos
recogidos en las tragedias de Esquilo; así Agamenón cuando regresó a su reino, Micenas, fue asesinado por su esposa Clitemnestra y su amante, y Ulises tardó 10 años en
su viaje de vuelta a Ítaca donde tuvo que entrar disfrazado para luego llevar a
cabo una matanza entre los pretendientes que acosaban a la fiel Penélope para
desposarse con ella y, así, obtener el reino y sus riquezas y que prometió que
se casaría con uno de ellos cuando terminase de tejer un manto que todas las
noches deshacía para postergar el matrimonio en espera de la vuelta de Odiseo,
en la cual confiaba a pesar de los años transcurridos desde su partida hacia
Troya.
A lo largo de la Historia hay autores que se posicionan a su favor
como Séneca u Horacio, por su astucia y saber sortear todos los obstáculos. En
este sentido otros lo consideran un “Hombre Cualquiera”, apreciación en la que
tal vez se basó Joyce para su obra. Y otros lo califican de torticero, de doble
cara, artista del crimen, falso, despiadado… En cualquier caso, como señala Freely,
habría que tener en cuenta las “complejidades del carácter de Ulises”. El caso
es que, como señala este autor, “cada año Ulises es recreado en algún libro, en
alguna obra de teatro, en alguna película, en algún cuadro o estatua”.
En fin, un libro muy recomendable y accesible para adentrarse en la
obra homérica y su posterior ciclo desarrollado por otros autores hasta la
actualidad.