
Como decían Tip y Coll, hoy pensaba hablar del gobierno...bueno, más bien de la oposición...pero resulta que cuando me levanté pude contemplar que, tras muchos años de ausencia, la nieve nos ofrecía el infrecuente espectáculo de vestir de blanco a Córdoba. Tejados y calles han aparecido tapizados de una gruesa y mullida capa blanca como nunca mis ojos habían presenciado en estas latitudes. La chiquillería archicontenta y la calle jalonada de ocasionales fotógrafos ansiosos de dejar constancia gráfica del inusitado y (para nosotros, gentes del sur) estético fenómeno.
Bien es cierto que podía haber hecho una toma de lugar más emblemático que el que aquí ofrezco: pero es que hacía tanto frío...